miércoles, 25 de marzo de 2026

Emboding a story

Tierra 1. L. Autoexistente 15.   01.112012

I want to write differently from how I used to, because I feel myself going in circles, repeating the same narrow ideas again and again. That is not right. This writing has to embody a story, not drift into a realm of pure intellectualism. Each word should gain meaning by becoming true in everyday life.

I do not want to be someone who writes as a job or out of obligation—it feels like cheating. So, God, I ask you for light on this bright day. The weather is hot, yet my soul feels cold, simply searching for an energy that allows me to move forward through life.

It is 11:32 a.m., and I have barely left my room. For once, I do not want to spend the rest of the day sitting in front of a screen, wondering when I will begin to write. Life is not that.

Life is meant to be more active, more beautiful, and more constructive. How do we do it? Let’s do it.

La cosa es simple

Espejo 10 – Luna Cristal. 10.06.2009

Y mientras me disfruto este delicioso mojicón, vamos a darle paso a las corrientes del pensamiento recochológico. Sin asumir fundamentalismos, podemos decir que cuando todo es color de hormiga es porque hay hormigas alrededor. O, lo que es lo mismo, si un pez se ahoga es porque lo sacaron del agua, nada más.

Pues bien, en asuntos del amor entre bichos humanos, sucede que las cosas a veces se confunden y se terminan mezclando hombres y mujeres que, en los albores de alguna moral, no tenían por qué hacerlo. Y entonces todo se siente como que no se sabe para dónde va. Se oyen viejos comentarios y retumban vocecillas que juzgan y no juzgan.

Cuando la mente está en recocha y se le pierde ese caminito, es mejor visitar a una amiga que, en su menesterosa labor, muestra la sabiduría que deja con sus manos. Por eso hoy estoy con Camila, porque ella sabe hacer sus figuras con cerámica y le dice a mis oídos todo lo que yo no quiero oír.

En el juego loco de la destinología hay que estar listos para los partidos, que así no se dejen jugar muy facilito hay que ponerles el pecho. En este cuento del fin que nunca les narré, encontré que mis ojos aún pueden ser ciegos, sentí que mi corazón se puede cerrar y que la mente puede juzgar.

En esta parte de la historia, de la cual poco les he contado, yo salí trasquilado y debo irme una vez más. Muchas enseñanzas y cosas buenas sucedieron, la hipótesis nula apareció y entonces el estómago dolió.

Solo de algo estoy seguro: ni de las letras me debo yo fiar. Más bien, humilde debo ser, pues la cosa es simple, y nada más, que dejarla ser

Vientos

 Enlazador de mundos 11. Luna espectral. 15.05.2009

Pita el oído,

e inconsciente se esconde

en ritos llamados

por unos paganos.


Me miro al espejo

un mundo que busca, 

que encuentra y asusta

su propio reflejo.


Ahí veo el camino,

se pierde de nuevo;

luego lo pienso,

tampoco lo invento.


Entonces recojo

el día pasado

y vuelve el recuerdo

enojo olvidado.


Un viento nos une,

un soplo nos lleva

A destinos comunes

e historias distintas.


Escena perdida,

artistas incrédulos

cuidan su técnica.

se siente vacío.


Te miro perdido

y confío en tu mano:

despierto atraído

nos toca y convoca.


En esas nos toca.

suenan las doce

es tiempo supuesto

m visto sonriendo.


De día comiendo,

por eso me escribo

ni siquiera percibo

un camino corriendo.


Entiendo el sentido,

escondo escritura

sin piso que nombro,

estas palabras.


Hay de mi lado

cuidando el camino,

limpiando mis miedos,

andando el camino.


Me veo abrumado,

también agraciado:

no hay día sin tinte

de colores brillantes.

martes, 24 de marzo de 2026

Fritura en Mi sostenido

(2015)

Rescátate a ti mismo, sal de un foso llamado la pensadera inútil, la creatividad mal gastada, o lo que sea que hayas dado por perdido. Aunque siendo ese el mood con el que arranca todo este ciclo de sonidos, cambia la película y decide recorrer los azares palabristicos que nada dicen, pues cuando mucho se piensa antes de hacer se debe tomar la calma, parar el afán de escribir sin estar ni siquiera concentrado en lo que se está escribiendo, librando la vida en la letra que se escribe y cuenta la historia de todos estos sucesos, como buscando la coherencia afanosa en el fondo de su alma, tratando de ser el artista que tiene en un pincel un lienzo en blanco y una bandeja llena de todos los colores necesarios para obtener todos los colores, un sueño que se refuerza con metaforología.

Nunca yendo para atrás se avanza hacia adelante, así esa manada de filósofos y matemáticos viciosos quieran venir a demostrar, bajo el teorema de Tales o de la idealística hegeliana, que ir para atrás también es ir hacia adelante; pero ese cuento no se lo cree ni el mismísimo don Baldor Platón, el más grande sabio que ha existido en el universo que hemos construido esta noche, navegando en un zeppelín particular aquí sentado en mi escritorio, de la ciudad de Tarapacá, en el corazón del Amazonas, un sitio de salvajedad que gozarás y nunca olvidarás: ven a Tarapacá, tenemos cómodos precios y espectaculares planes.

Pero íbamos en que el señor don Baldor Platón se había inventado toda la confucionología y que ese man había ido al Refous, y quién sabe qué cosa; pero a veces la aguja se pega y la fijeza del pensamiento desarticula la corporeidad crazystica, que, siéndole definida de esa manera, no es más que la mejor afrenta a la verdad. La palabra nunca termina, dice Teófilo, porque hay otros que la dicen y así sucesivamente.

Se trata de crear y dejarse llevar para que el clowning de la cosa emerja con la mayor precisión, amor, cariño, paciencia y dedicación posibles; el detalle, pero la fe primero, en que el Cosmos dibuja la mejor de las artistas. La fragmentación del color y la opacación al alejarse hacen que las figuras, de alguna manera, sufran una alteración en la conciencia del ojo y de la mente: una hipotenusa al cielo, el mejor de los finales, que no son finales porque son el principio de una nueva conciencia cósmica y aureliogallística.

El espectro naranjal del frailejonismo no podría nombrar a una de sus frutas de mejor manera que la de la Aureliogallología, la ciencia constitutiva y viva de la mambiología que pide movimiento y no más escritura.

Vuelve cargada de historias

(2014)

Por el solo placer de hacerlo, por el solo sentido de la deslización concomitante sobre los puntos palabrísticos del considere, sin confucionología, pero con algo de locura —la justa y necesaria—, pues imagínese que todo se reduzca a esas cosas que se dicen de seriosas, tan ordenadas y tan rígidas que olvidan el pulso de la vida. Además, decía Aurelio Gallo, legendario timador de lejanas historias, que la gracia de todo está en hacer de lo menos serio lo más serio, lo más visceral, lo más verdadero. Habrá que hacer malabares, correr pa’ acá, correr pa’ allá, equivocarse y volver, pero qué va, si hay cómo hacerlo pues se ha de hacer, sin escatimar ni dudar, por los juegos de la mente que limitan las posibilidades, aunque razón tenía este amigo que decía que cuando la mente se ve limitada, más creativa se pone, más suelta, más viva. Y siempre pasa así, en un lugar, con un lápiz, una hoja y la sola existencia, que ya es bastante, se abre la pregunta de qué se puede decir, a quién se le dice, desde dónde se dice. Y entonces la mente viaja, y viaja lejos, y se pierde, y se encuentra, y vuelve cargada de historias.

Materia en descomposición

(2014)

En el meollo del sancocho, sobre la recochología lógica de las ideas y las formas de escribir, no puedo llegar a esta o a conjeturar sobre la otra, porque, a diferencia de todo, lo que se piensa no se hace, más que escudriñar entre palabras y hacerlo el elixir de escribir por escribir, hasta que todo se vuelva mucho más confuso; pero se puede desenredar, porque siempre en la palabra se resbala uno por el túnel de las galaxias, de las frases infinitas, de las fibras del canasto que tejen la mochila del pensamiento y el conocimiento…¿cómo hacen otros para medir lo que se entiende por inteligencia, entre radios sacados de tests y pruebas de lógica o habilidad? O si fuese verdad, suponiendo que lo es, pues qué gusto me da que para fluir desde el corazón y con la palabra, amando cada porción de tela de este papel, es mejor ser un bobo feliz que un inteligente amargado. Lo inteligente se vende sin obra divina de por medio, o como la realización completa de la separación del cuerpo con lo más sabroso, con el hueso que le da sabor a la sopa de un carnívoro o el quesito que le mete perrenque al vegetariano; sin eso la sopa no sabe a nada, y es entonces cuando solo se siente materia en descomposición.

Nada oculto

 (2014)

Que siga sucediendo,
que consiga acaeciendo,
que mientras hágome chicote,
el asombro nuevamente
saca su chipote.

Freído en aceite caliente,
al baño María
o cocinado con agüita,
lo siento venir,
siento su sabor,
del sueño prometido.

De esta obra de arte,
de este videíto,
de este paseíto,

no hay que molestarse

ni sentirse culpable,

mucho menos reprimirse
u ocultarse,
si no hay nada oculto:
ni los pelos que tengo en la cabeza,