lunes, 27 de marzo de 2017

Moisés, comercializador paisano.

Diario de Campo. Tarapacá 2015

Moisés vende en la calle guamo, lulo cosas que salen de la chagra, lo trae de Ipiranga, de la chagra del marido de una cuñada, Moisés no puede cambiar por otras cosas, sino solo recibir dinero en efectivo, seguramente para que al dueño de la chagra que le da sus productos pueda controlar mejor sus cuentas. Moisés dice que queda poquito pero de alguna manera esa actividad le facilita varias cosas personales como un jabón o una bolsa de arroz, no se ve insatisfecho ni ser persona que se queja.

Hablamos en la puerta del restaurante de Iracina, cocinera famoso por su sazón y ganas de trabajar en los proyectos que hemos hecho de ferias. Iracina es clienta de Moisés pues seguramente a ella le interesa acceder a los alimentos para poner a funcionar su negocio. La categoría de comercializador paisano la he puesto ya que este hombre con el que hablé, Moisés, además de ser paisano es comercializador, o quizá no sea comercializador, pero de alguna manera lleva a cabo una transacción que insisto hay que conocer y saber dominar que se llama la de las ventas, y por supuesto, las compras. El comercializador paisano es también, como Amigo, quien también se le ve en la calle vendiendo comidas y frutos de la chagra, además de pescado, aunque el pescado también puede ser de su trabajo.

El comercializador paisano también aplica para aquellos agricultores, pescadores, cazadores o empleados que habitan en Tarapacá y que de alguna manera ejercen la actividad de vender, sea a su nombre o a nombre de otros. Cuantos comercializadores paisanos puede haber en Tarapacá? ¿Será que esos comercializadores paisanos estarían interesados en no andar caminando las calles sino permanecer en un kiosco con sombra, agua fría para tomar, y en compañía de otros comercializadores paisanos? Las categorías son odiosas pero esta está buena al menos me causa gracia.

Entonces un comercializador es aquella persona bosquesina o indígena que ejerce la actividad de vender productos de chagra, solar, cocina o taller, sea propia, en alianza familiar, de un pariente o comunitaria.  Eso podría ser, el comercializador paisano se desenvuelve mayormente por vía de los hilos que lo hace ser parte de una familia, una etnia, o una comunidad, el comercializador paisano podría convertirse en un aliado impecable para que la alimentación de los tarapaqueños sea más nutrida en productos locales que agroindustriales.


La charla con Moisés se hizo también en medio de la invitación del corregimiento a celebrar el día del campesino, sonará un poco fuera de lugar pero no lo es, si se ve la historia, ese día se celebraba desde quizá los años 60 hasta el año 1992. Podrá ser objeto de debate sobre porque se celebra el dia del campesino, pero lo cierto es que bajo ese nombre también muchas personas responden y eso hay que reconocerlo. Igualmente, la fiesta de la batalla de Tarapacá es un homenaje a la nacionalidad trasnochada, es una aburrida parada militar sin nada interesante sino niños intoxicándose los dientes con dulces y demostraciones militares que sirven para mojar los sueños de las señoritas que entran en edades de calores… pero más allá de eso no pasa más, no hay ni diversión, ni una reflexión sobre que putas se está celebrando y porqué, entonces mi idea, que es la que pongo en consideración de las Altas Jerarquías es que esas celebraciones poco a poco se vayan ganando como espacios de fortalecimiento de los chagreros, chagreras, cocineras, artesanos, artistas, sabedores y sabedoras, seguirán siendo los días del campesino y el de la batalla de Tarapacá, pero su contenido hay que tomárselo por la intermediación de la justicia en la historia de los pueblos. 

Sobre la alimentación en las Amazonias

1.      Diario de Campo. Tarapacá 2014 

Cuando el río esta crecido, la esquina de criatura, como le dicen a Gustavo, es el lugar donde las personas se sientan a esperar a los pescadores que llegan con las sartas de pescado, Amigo pasa cantando sus arengas de venta “anímate gente de Tarapacá, anímate”, si la providencia asi los dispone puede pasar un casabe, lo mas probable es que se quede uno esperando y no pasa, el pescado si pasa.  Para conseguir alimentos de la tierra y el agua en el casco urbano de Tarapacá hay que hacerlo por entre las casas, en el solar de Doña Celina, o de Adalgiza, guanábana, limón, caimo, pepino, pimentón, cebolla, entre muchos más.

Conocer lo que se tiene en el solar y saber que tienen sus parientes, paisanos o paisanas, esa es la manera de asegurar de que no falte la cebolla para el caldo, o el pimentón para la uchumanga, quienes tienen restaurantes en el pueblo cuentan con esas redes para conseguir los alimentos y los chagreros igual saben que ellos son siempre una buena opción a la hora de entregar y recibir algun alimento, bien sea al intercambio o a la venta. La tienda es otro personaje importante a la hora de encontrar los alimentos, esta todo el día abierta, se sabe donde esta y ofrece también una variedad de productos agroindustriales, limpieza, potajes, papelería, entre muchos otros.

Por supuesto que hay cosas que son irremplazables y eso lo saben los habitantes de Tarapacá, un Zarapaté no puede ser reemplazado por carne de tortuga enlatada, sin embargo ellos cuentan que hay paisanos que pescan, venden todo y compran atún, o también alguna vez corrió el chisme que de Buenos Aires, a 18 horas en peque peque, llegaron a Tarapacá a comprar un pollo brasilero, eso escuché de otros, no quiere decir que eso sea así pero si son cosas que se comentan entre la gente que se preocupa sobre como han cambiado los hábitos alimentarios de productos hortícolas, silvestres, agrícolas y silvícolas por una alimentación basada en la agroindustria.

La comida embalada en plásticos y propilenos hace que las calles del pueblo se mantengan sucias, para librarse de las basuras cada persona quema la basura que esta alrededor de su casa, ocasionando olores y gases que no son recomendados respirar como el que producen los plásticos quemados, algunos no lo hacen, y entonces el pueblo todo el tiempo esta lleno de basura en la calle. El manejo de basuras es nulo.

Los niños en la calle arrojan cualquier empaque con la frescura y el estilo de tirar algo con ganas, como lanzar una cascara de caimo al solar. En Tarapacá la idea de tirar basura a la calle es algo que no es moralmente sancionado o algo que no se deba hacer, no botar la basura a la calle suena bonito pero carece de significado, muchos tarapaqueños parecen haber aceptado esa condición y se adaptan a ella de manera que la vida sigue y no pasa nada.

Aun la persona con el pescado no pasa y toca empezar a rascarse, se vino la arenilla y los mosquitos empiezan a acechar, de repente unos pimentones asoman en bolsitas de 3000 pesos cada una, luego aparece “amigo” paisano de Pupuña que un día llegó al pueblo y no se quiso devolver para su comunidad y ahora se dedica a vender pescado por las calles y tocar su harmónica. El “flaco” también aparece con pescado fresco, la mujer de Tortugo lleva su botella de jugo de asai para su casa, como el trofeo que ella tuvo la suerte de llevar a su familia.

La entrevista semiestructurada dejó ver que las comidas mas sabrosas de la cocina amazonense son el Aji negro, el mojojoi, el casabe y el caldo de pescado con yuca, sasonado con azafrán, cebollin, pimentón, cimarrón. El aji negro es hecho del jugo de la yuca brava con mojojoi, hormiga arriera y cabeza de pescados, son sabores novedosos para los que llegan de afuera, quien lo prueba lo recuerda por su delicioso sabor. Otro como el aji de lulo no se mencionan casi en los resultados.

Independientemente de que tan apetecidos son estas comidas en Tarapacá, evidentemente la probabilidad de conseguirlos por las calles no son muchas, sobretodo para quienes no conocen a nadie, pero basta con tener algunos amigos que lo inviten a sus cocinas a comer casabe, pescado asado, iyico. Quienes se sientan en la esquina de criatura, o en la asociación de mujeres a esperar a que llegue el pescado parecen estar en la posición indicada pues los botes tienen que llegar a desembarcar a sus orillas que ya son las calles del pueblo, pero si lo que se busca son verduras, frutas, hortalizas, tubérculos en abundancia no se ve tal cosa, estos siguen siendo relaciones que se mueven entre solares y chagras y no de manera comercial. Por supuesto esto es posible solo gracia a la tienda, productos agroindustriales como latas de atún, sobres de trisalsina, galletas, bombombunes. Todo esto es parte del mosaico alimentario local.


Por lo general son los niños quienes ayudan a sus mamas o abuelas a conseguir cosas como aji, un platano, un pedazo de yuca, una botellita de chicha, o una tasita de azúcar. Los niños van donde los vecinos y a la tienda, hacen los mandados, son entrenados para hacer vueltas que requieren transacciones comerciales. Un ejercicio matemático real.  

miércoles, 5 de octubre de 2016

Un Conjuro de Paz

Déjeme a ver si me entiendo, mientras me debato entre el estupor de un quién que abre y lee noticias, como quien ve novelas, o le gusta ir a la Iglesia para que le digan lo que debe hacer y pensar, asi mismos es la problema que dijo el paisano, que he sucumbido a ese inentendible deseo humano de la alienación, la lectura de noticias por internet, una enfermedad que me ha devorado. Quien este libre de pecado que tire la primera piedra, pero eso no es lo importante, porque aquí no se vino a escoger el echarse la culpa por intransigentes, eso aplica a quien escribe estas letras y bueno a lo que creo que será esa historia común como colmbian@s, no seamos torombolos que sabemos que lo que se trata es de vivir feliz, y poder abrazarnos nuevamente con quien tuvimos diferencias de opinión o credo, los intransigentismos no son necesarios, de lo contrario la película se termina convirtiendo en algo predecible, y no somos naturales.

A quienes en este momento se sientan a hablar sobre el proceso de Paz en Colombia les quiero decir que no pueden ustedes privar a un país entero por sus diferencias personales, sean responsables, seámoslo con nosotros mismos, una voz interior, en este momento política, porque en parte me duele que tengamos una oportunidad de celebrar la fiesta todos y de repente la testarudez pudo más, tengo 35 años, y un hijo llamado Tomás, que la fiesta se ponga mejor, mas feliz, como hermanos, aprovechemos, Dios Todopoderoso te encomiendo este cuento que se llama Colombia.

Porque a veces se siente asi, como un guayabo terciario, como ese que sucedió después de que Higuita se la dejó quitar de Roger Milla, o como cuando nos enteramos que mataron a Andres Escobar, son historias que compartimos y todos las conocemos, algo significan en nuestro imaginario como sociedad, sea lo que sea muchas cosas compartimos, y entre esas está ser socios en un territorio. Creo que tenemos mas motivos para no ser violentos que para serlos, y así no parezca yo siento que somos una mejor sociedad que la de décadas pasadas, algo podemos hacer bien juntos, creámonoslo, es verdad, para quien así lo escoge. 

De las cosas mas difíciles de hacer diariamente es agradecer a la vida, que todo es bendiciones, cada momento es una chimba, se vive bacano, tiene un significado profundo, y no se que mas decir para que desde aquí se escuche este grito por la libertad, para enviar energía a esos puntos donde están los personajes que protagonizan esa historia, seré yo parte de ella? No del todo, si en parte, porque he vivido el rostro de la guerra a pesar que me considero una persona protegida por el mismisimo Moo Buinaima. 

Ojala esto tenga un desenlace de tipo Woody Allan donde en la reunión entre el equipo integrante del Gobierno y la oposición descubren que todos han tenido amores entre ellos, que se han fumado uno que otro porrito, y han tomado buenos whiskisitos, todos son hombres de negocios, a los cuales les pagamos por administrar un Estado que garantice los derechos fundamentales sin salvedad, en un territorio que llamamos Colombia. Un Estado que garantice el monopolio y uso legitimo de la fuerza, nadie más tiene porque tener armas en este país mas que las instituciones públicas que se encargan de ello como La policía y el Ejercito, esas personas no deben ser unos fusileros y ya, hechos para matar, sino una importante fuerza productiva del país, mediante la vinculación de militares a programas sociales, productivos, empresariales, tecnológicos, agroecológicos. Un Ejército capaz de desplegar impresionantes operativos para ir a reforestar el Valle de Ubaté por ejemplo, o para promover cadenas de valor para mypimes como ya sucede en Tarapacá, gracia sa la Fuerza Aérea.

Un sueño? quizá para quien le da miedo vivirlo, pero una realidad para quien lo vive, el momento de cesar todo tipo de violencia. Problemas van a haber, por supuesto, pero hay que explorar otras vías, el Taekwondo por ejemplo, la reunión de esta hora entre los tres expresidentes electos en los últimos 18 años debería ser un ring de Judo, de Boxeo, unos puñitos no les vendría mal para que se desahoguen, pero no nos matemos por favor, que en el corazón vibren energías luminosas, capaces de activar a los Colombian@s hacia el disfrute de la vida y la realización personal.   Ese es mi último anhelo, digan que si, a algo que todos quedemos satisfechos, en Paz, o al menos un poquito mas en paz, aprendiéndolo, buscándolo, es personal definitivamente, pero se realiza en común, únicamente eso común puede definir lo que es la Paz en Tod@s.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Multiplicado por tres

En ciclos aparece la imagen nerviosa, la que hace dudar, la que hace escapar, asi fueron los tiempos, los ayeres narrados, muchas veces confuso, muchas veces sin uso, pero resulta que ahora los tiempos son otros, no soy el mismo, ni camino en dos pies, por ahora son seis, y eso es asi, asi lo escogí, lo decido vivir, entonces respiro y siento cabeza, no se trata de creer lo que no se ha de ver, sino mas bien de sentir que muchas veces triunfé con la ayuda de Akash, con la ayuda de Allá, entonces respiro y me vuelvo a decir, son seis pies, y seis manos también, sesenta los dedos, y tres los ombligos, con el corazón lo recibo, a mi me perdono, a los otros perdono y sigo en decoro.

Vueltica al Sol del mismo Sol.

Mañana te das una vuelta, haces volar al tren, o caes de bote para atrás, mañana quizá abras los ojos a la ciclícidad del tiempo y sientas que hay algo conocido pero nuevo al mismo tiempo, mañana te parecerá extraño encontrar una vela al frente tuyo, invitándote a soplar y a apagarla con tu aliento, o más bien mañana todas estas cosas no sean más que algo pasado o nunca sucedido, porque de la manera como piensas y percibes la vida es imposible capturarla en las palabras que te escribe papi, sea lo que sea que pase mañana, cuando la Serpiente Cristal te haya visitado, el universo hace un bucle fantasioso llamado cumplir años. A ti Tomás que la vida te envuelva en estelas luminosas, que te de buenos paseítos, y juegos divertidos, cuando se cumple años no se espera nada más que ser feliz y, agradecer estar vivos, abrir la curiosidad a lo que podamos crear, y quizá poco a poco darse cuenta que el tiempo en el cuerpo que habitamos no es eterno, algunos llaman a eso angustia existencial, pero yo te digo que eso no es, sino más bien lo llamaré regocijo creativo, porque la no eternidad del cuerpo es la eternidad del espíritu, de lo que permanece más allá de los conocimientos de esta vida. Parecerá que te escribo mientras escondo algo que no sé qué es, pero desafío a mi mente y llevo la atención al centro del corazón, para proteger tu vida y darte bendiciones, para que vivas lleno de felicidad y sabiduría, feliz cumpleaños Tomás, agradezco tenerte conmigo, y pido a Dios el temple para ser una persona útil en tu vida, que tu vida sea fructífera y abundante en virtudes, que la realización se haga, en cada uno de nosotros, en Paulis, en ti, en mí.

No eramos clientes, eramos estudiantes.

Y ahora que acabo de ver una foto de M. Jeangros por el Facebook, quien se encuentra en la clínica por un problema de salud, me animo a contar una historia que pasó por allá en 1993 cuando cursaba mi primer sexto bachillerato. El Refous que me tocó, el de los años 90, no era el mismo del que escuchaba hablar sobre grandes excursiones al nacimiento del rio Magdalena, y a otros puntos de la remota geografía nacional, quizá por los múltiples conflictos de nuestro país que en esa década estaban en su mayor esplendor, o porque los estudiantes de esa época no éramos los niños de “buenas familias” de otras décadas (como Pombo o Peñalosa que acompañaban a M. Jeangros en la foto del face) y a M. no le parecía justo pedir grandes sumas de dinero para financiar esos viajes. Pero en fin, una tarde de esas M. nos mandó a llamar a dos salones para decirnos que en dos días haríamos una excursión a las montañas de cota, la emoción no se hacía esperar (quizá la misma que sentía un cubano cuando le decían que iba a salir del país). Para esa excursión M. dio las siguientes instrucciones: todos debíamos traer, en una bolsa plástica amarrada al pantalón, un bocadillo, un pan, una fruta y algo de tomar. Llegó el día de la excursión y nos formamos para salir, cuando M. empezó a revisar uno por uno que lo que lleváramos fuera, ni mas ni menos, lo que él había dicho, y como lo había dicho. Obviamente, muchos entendimos su instrucción de una manera metafórica, y las mamás para que su niñito no pasara hambre empacaron bonyures, sanduches, pollos asados, litros de gaseosas, y muchos otros productos que M. fue recogiendo en una canasta llenándola hasta el tope. La canasta, llena de las vanidades y apariencias que M. decía era más para hacer campaña política que para alimentarse fueron donadas inmediatamente a la escuela de Cota, recuerdo que yo llevaba exactamente lo que había pedido, pero la embarré empacándolo en una bolsa de tela, por eso perdí todo, y me fui sin nadita que comer. Algunos si lograron pasar el examen, mas o menos la mitad de los alumnos. Y así nos fuimos, con M. Jeangros a la cabeza, y cuando llegó la hora de comer nos dijo, los que quedaron con bolsita de comida júntense con los que no tienen, afortunadamente mi hermano, quien también venía, se había salvado, y compartimos la comida de su bolsita. Todos comimos, nadie quedo con hambre, ni se veía triste por haber perdido esos productos que más que alimentos eran símbolos de estatus que sirven para trasladar las diferencias de la sociedad al colegio, y es que si algo tenía el Refous es que nosotros éramos estudiantes, y no clientes, y nadie era tratado peor o mejor por lo que poseía o representara, quizá si habían diferencias lo eran por el rendimiento académico, o disciplinario, o por algún componente de la vida estudiantil. Parecerá una historia simple, pero para mí en ese momento significó mucho, seguramente porque sabía por amigos y conocidos, que en muchos otros colegios la dinámica era completamente distinta, que los estudiantes valían por su dinero, por su estatus social, y en muchos casos eran clientes de una institución que debía adaptarse a sus caprichos, y ese era el punto por el que muchos estudiantes y padres de familia no terminaban aguantándose el Refous, porque en algún momento sentían limitada su capacidad de imponer sus normas sobre las de un colegio que proponía unos valores muy diferentes a los que movían a la sociedad de consumo. Pero bueno, esas son mis interpretaciones, lo cierto es que vi en la foto del Facebook a M. Jeangros bastante viejo, y con ellos el pensamiento inevitable de que en cualquier momento se vaya para siempre, realmente agradezco haberlo tenido en el colegio mientras estuve. 

domingo, 21 de agosto de 2016

De donde se cuenta que es una sociología improductiva y una sociología dinamogénica, cartas con el Profesor Prades en el año 2005.

Mi querido Pablo:

Déjeme que le diga con toda simplicidad que su correo de ayer ha sido para mí una verdadera revelación. Lo he releído varias veces y considero útil que continuemos la conversación. Tres cosas me parecen particularmente pertinentes ahora:
(i) enumerar los puntos que encuentro más interesantes entre lo que usted me dice
(ii) hacerle algunas sugestiones de plan de trabajo
(iii) esperar con máximo interés sus ideas, sus reacciones y sus posiciones de principio.

Sus puntos más interesantes

1. Su apertura de espíritu.
« Las anotaciones que me hace son para mi de gran valor, no se imagina cuanto, estoy de acuerdo con usted en “PRECISAR primero un problema concreto que afecta un colectivo concreto y luego un conjunto de medidas concretas capaces de aportar soluciones concretas a este problema concreto”»
2. Su capacidad de reflexión y de curiosidad intelectual.
« yo ya había pensado de esa manera y precisamente por ese mismo camino es que me asaltan muchos dilemas sobre la misión o función de un sociólogo en la sociedad. »
3 Su interés por cumplir con su misión de profesional de la sociología.
« me asaltan muchos dilemas sobre la misión o función de un sociólogo en la sociedad. »
4. Su interés en poner en práctica una sociología socialmente útil
« Para mí es mas importante, Profesor, antes que unas discusiones disciplinarias, teóricas o metodológicas, es poder recibir de gente como usted una respuesta sincera y verdadera.»
« prefiero asumir esta hermosa carrera como una inspiración hacia la vida misma»
« considero que el quehacer de un sociólogo es de alguna forma heroicamente trágico y se construye también de una manera personal»
« asumiré sus apreciaciones, porque evidentemente existe un problema concreto y seguramente una serie de medidas concretas para abordarlo. Esa será mi próxima tarea, aterrizar más el proyecto en términos de la “vida real” y para qué sirve este proyecto.»
5. Su modestia
« todavía es mucho lo que me falta por descubrir acerca de la vida»
« las expectativas que tengo con respecto al quehacer de la sociología no son muy pretensiosas»
6. Su sentido crítico y responsable
« el ambiente academizado en el cual me formé deforma un poco el verdadero sentido que yo le doy a la sociología



Mis sugestiones

Son muchas y muy exigentes. No se trata, claro, de darle consejos, sino de sugerir algunas pistas posibles, en acuerdo con sus inquietudes y con los principios de base de los que hemos hablado. Le ruego de todos modos que perdone mi audacia, porque se trata de sugestiones numerosas, que salen del cuadro habitual en el que nos movemos y que son en fin de cuentas excesivamente exigentes. Con su venia, pues y ahí voy.

1. Comenzar por ponerse a dudar seriamente si su primera prioridad tiene que ser el lanzarse a escribir un estudio sobre el caribe insular colombiano A PARTIR de los conocimientos teóricos y metodológicos que usted posee ahora, o si no sería más útil y más apropiado dejar de lado esos conocimientos teóricos y metodológicos que todo el mundo practica, porque sabemos que son profundamente estériles e improductivos en orden a cumplir la misión esencial de la sociología que es de ayudar la sociedad a plantear bien sus problemas y a buscar soluciones satisfactorias.

2. Decidir si lo que le interesa a usted ahora es ponerse a pensar en el plano conceptual o adoptar una posición práctica para saber cómo orientar su trabajo y sus potencialidades de manera concreta, inmediata y efectiva, a partir de mañana por la mañana.
R/De acuerdo, considero sumamente importante concentrarme mas en el problema de manera practica, “tal como lo conozco y lo he pensado”, de hecho mi interés por trabajar en el Caribe insular colombiano (Islas de San Andrés y Providencia) nació de un trabajo de pasantía durante el segundo semestre de 2005, involucrame con la gente y conocer de cerca sus problemas ambientales motivo ni interes por aportar a sus soluciones.     
3. Si suponemos, para empezar, que lo que a usted le interesa ahora es adoptar una posición práctica para saber cómo orientar su trabajo y sus potencialidades de manera concreta, inmediata y efectiva, he aquí una serie de sugestiones que podrían entrar en consideración.
1. Decidir si a usted le gustaría o no unirse con otros colegas para que en Colombia (primero), en América latina (luego) y en el mundo (en fin), la sociología se trasforme pasando de una disciplina socialmente improductiva a un quehacer dinamogénico, es decir, capaz de estimular la sociedad industrial a poner en movimiento su capacidad de ayudar a la gente a vivir mejor. Supongamos que la idea le interesa realmente y continuemos.
2. Una manera de proceder realista y factible para SABER qué es una sociología improductiva y una sociología dinamogénica, sería de elaborar un plan de trabajo serio (podría ser una tesis de doctorado) que haciendo, por ejemplo, un análisis de contenido de los artículos publicados estos dos últimos años en Internacional Sociology (la revista oficial de la Asociación Internacional de Sociología) mostrase la proporción y la calidad de ideas que llevan a analizar problemas concretos y aportar soluciones concretas. Sobre la base de este estudio, se podría comenzar a presentar los elementos teóricos y metodológicos que corresponden a una sociología verdaderamente dinamogénica.
3. Una vez en posesión de estos resultados, se podría pensar en la manera adecuada de promocionar esta nueva sociología, a comenzar entrando de lleno en la Sociedad colombiana de sociología, y luego, poco a poco en el plano internacional. A mi modo de ver, este trabajo de crítica y de reconstrucción de la  sociología A PARTIR de un pensamiento anclado en el continente latinoamericano constituiría un aporte gigantesco para conseguir un objetivo esencial y totalmente eludido en la sociedad industrial: la complementariedad entre el trabajo científico y el progreso social.

4. Si suponemos, para ir de más en más lejos, que este plan de trabajo (a corto, medio y largo plazo) podría interesarle para orientar su carrera, permítame que le diga con toda modestia y con toda honestidad, que estoy totalmente dispuesto a seguir comunicando con usted de la manera más detallada, más constante y más profundizada posible, tanto en el plano teórico que en el plano metodológico.

Es con máximo placer que comunico con usted todas estas cosas, convencido de que compartimos la misma inquietud, las mismas ganas de trabajar, la misma convicción de que el conocimiento de la sociedad es el fundamento del progreso social y el mismo deseo de poner la sociología en el lugar que le corresponde.

En espera de sus ideas, de sus reacciones y de sus posiciones de principio, quedo de usted seguro servidor y amigo,

José Prades

P.S. Si la cosa le interesa, le mandaré un texto en el que analizo las características esenciales de una investigación sociológica de tipo dinamogénico en l campo del ambiente y del desarrollo.


Recibí con mucha alegría su respuesta, y me llena de energía porque estoy de acuerdo que la sociología debe salir de ese limbo en el que ha caído. Una reconstrucción  del quehacer sociologico es necesaria para empoderarla de manera mas positiva dentro de la sociedad. Sobre todo si pensamos que America Latina es todavía un lenguaje nuevo y poco descubierto, estoy de acuerdo con usted cuando dice que “este trabajo de crítica y de reconstrucción de la  sociología A PARTIR de un pensamiento anclado en el continente latinoamericano constituiría un aporte gigantesco para conseguir un objetivo esencial y totalmente eludido en la sociedad industrial: la complementariedad entre el trabajo científico y el progreso social”.
Como colombiano y latinoamericano siempre he sentido el impulso por descubrir lo que significa ser de este lugar del mundo, aquí hay mucho por hacer. La situación en Colombia no es fácil, para usted no debe ser desconocido las “cosas” que pasan aquí, ese ingrediente de peligro, sin embargo, hace el camino todavía mas interesante, la sociedad colombiana esta bullendo todo el tiempo, y en algún momento tiene que reventar. Que reviente para bien o para mal depende mucho de los jóvenes como yo, en lo que hagamos o dejemos de hacer esta la clave de nuestro futuro.
Considero que anclar un pensamiento propio latinoamericano, es en gran medida un proceso de descolonización intelectual, lo que no quiere decir “desconocimiento” hacia lo otro, pero si una intensa búsqueda de lo propio. Y este es uno de los principios que deseo sentar: me interesa orientarme hacia una sociología latinoamericana descolonizada. Esta sociología por la cual me inclino se construye necesariamente de manera conjunta, crítica y retadora.
Un segundo principio que considero importante para la construcción de una sociología honesta, es la importancia que debe tener la experiencia vivencial y participativa del sociólogo, una sociología infructífera es aquella que se jacta de sofisticaciones conceptuales, teóricas o metodológicas antes que de una base real de sentido, y esa base solo se la puede imprimir el sociólogo como un ser de carne y hueso que esta muy lejos de revelar la verdad sobre algo.   
El camino que me sugiere es bastante estimulante, y de antemano le confirmo TODO mi interes de trabajar por una “sociología verdaderamente dinamogénica”, la ruta es bastante larga pero seguramente interesante y divertida. El problema del camino que me sugiere no es que me parezca “excesivamente exigente”, ni una utopia, lo que pasa es que como latinoamericano y colombiano le confieso que la estrategia aquí es que “no hay estrategia”, no mal interprete esto como un camino improvisado sin sentido, es la forma como se mueven las cosas aquí, es mas fructífero estar en el ahora que en el mañana.      
Asi que profesor, lo peor es nunca empezar, envíeme el texto en el que analiza las características esenciales de una investigación sociológica de tipo dinamogénico en el campo del ambiente y del desarrollo.

Un saludo muy especial y estoy muy feliz con su respuesta:


Pablo