sábado, 13 de febrero de 2021

Pa'que?

Quizá fue cansancio, o parte de una historia que no se termina de escribir, de pronto fue que llegamos volando y aterrizamos en el mismo vientre, u otra cosa que no entenderemos hasta que nos toque entenderla, por la finitud de la vida, o de golpe nos llegue. Sea lo que sea, no queda nada más que respirar y aceptarlo como fue, es mejor no intentar más lo que cada vez sale peor, ¡ ¿pa’ que? Por amor? Eso no puede ser el amor. ¿Entonces qué es? En cualquier orbita que estemos, en el ciclo de X o Y constelación lo que es es, y eso no cambia, los principios del amor: el perdón, amarse a sí mismo y a los demás, lo que en otras palabras se conoce como dejar pasar la página y nunca albergar ningún sentimiento negativo en el corazón, ¿pa’ que? Es difícil, pero esa es la gracia, si fuese fácil sería una historia plana, no creíble, y esto es de gente creíble, los que somos contradictorios, tenemos virtudes y mucho por aprender. Pero no quiero hablar bonito, más bien quiero hacer lo bonito.

domingo, 3 de enero de 2021

Ser el Gran Arquitecto

Si no se conjura pues no pasan las cosas, si no se hace ese momento de dar vida pues lo que se crea no se crea, o quien sabe, lo cierto es que estamos aquí para escribir, para conjurar el arte, ponerlo al frente de todo, ser arte con el cuerpo, la existencia y la vida, no hay escapatoria. Por alguna razón, cuando tantas puertas se cierran hacia destinos que creo increíbles, aprendo y aprendo que lo que importa no es esperar lo increíble, sino serlo en el mismo momento en que se escribe sobre lo posible. Encontrar lo posible, el perseguir con perfeccionamiento algo, escalarlo, llevarlo arriba. Tengo que aprender eso, ser un Gran Arquitecto. 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Moñona

Ya había aparecido antes, aquella visión, en una lata de cerveza, con tres muñequitos tomados de la mano. Días después la cosa se olio cerca, comprendí que la intuición no falla, y que cuando se sabe que perder es ganar, extrañamente es cuando se gana la partida. A la fecha, no puedo decir que he sacado la figura, tan solo digo con humildad que ya gané, y así no haga nada, ya todo está hecho. Solo hay que dejarse llevar, para que el en el espacio tiempo indicado por la alienación astrológica suceda. Porque así es la vida, la psiquis empieza a enviar ondas de señal, la puzanga, la que se adquiere con el pico del tucán, o con el chundú, es real, empieza a funcionar como imán y cada pensamiento que se tiene llega a su respectivo receptor. Es extraña esta misión, pero la acepto, de alguna manera estoy llamado a realizarla, siendo observador, pintor y modelo de la obra de arte, que reunirá a los personajes, para que den lo mejor de si sobre el escenario, para que lleven a cabo aquella improvisación a la cual no le conocemos contexto, quizá ni los actores, pero si sabemos su número: tres. La plataforma, o prol, puede ser algo asi como, "en el billar". Una bola le debe pegar a las otras dos, pero primero debe llegar a una y luego a la otra, darle a las dos al mismo tiempo es un error de la física. Y así lo hace, sale y pega a una, la impulsa, para que esa llegue a la otra, pegue en la banda izquierda, quizá en la derecha, y después de muchas vueltas por fin: moñona.

La ilegalidad de las drogas

Se muere más gente por la ilegalidad de las drogas que por las mismas drogas, hay más crímenes por la prohibición de la cocaína que por inhalar cocaína, hay más hogares destruidos por la ilegalidad de la heroína que por chutarse heroína. Blanco es y gallina lo pone. El problema mayor es la ilegalidad. Yo sé que esto suena a que me he vuelto drogadicto y que necesito legalizar mi vicio, pero lo cierto es que lo que digo es tan terriblemente verdad que no puede ser aceptado por los mismos que ilegalizan una actividad para lucrarse de ella: ejércitos, bandas criminales, guerrillas, armas conseguidas con dinero de la droga son usadas para perseguir a quienes producen, distribuyen y consumen las drogas, esto no tiene sentido. El día que los cocainómanos del mundo tengan derecho a recibir un producto hecho bajo todas las especificaciones técnicas de salud, controles e impuestos pertinentes, solo hasta ese día, habrá paz en Colombia. Por ahora, cualquier tipo de acuerdo de paz no es más que una pacificación temporal, nunca será la definitiva. Y no creo que legalizar sea la cura definitiva a la violencia, pero su grado de efectividad puede estar rondando el 80% de la violencia que vive Colombia. Si la quieren bajar, háganle, que llegue a 50%, igual es un chingo.

martes, 17 de noviembre de 2020

Pablo Corino

 Siendo quizá lo ultimo de lo pensado, de lo facerido, y aventureado en las huestes de este videíto llamado vida terricola, cabe la posibilidad, la probabilidad y la particularidad que Pablito sea ya un espiritu, quien sabe, el hecho es que hace unos meses no se de Pablo Corino. Agoto las redes sociales para localizarlo, pero no encuentro respuesta. Me es extraño perderle la pista a un amigo de repente, sobre todo después de los ultimos encuentros por Whatsup. En uno de esos, Pablito nos leyó a Willi, Dieguito y a mi relatos de las hazañas ocurridas durante su viaje por Suramérica y que se detuvo por ocho meses en Bogotá, Choco, Villa de Leyva, Tabio, Multicentro, Cartagena, Cucunubá entre otros. Pablito Carino salió un día a caminar el contiennte, a enfrentarse con la magia de una tierra exótica y llena de sorpresas. Y llegó a Colombia. Que te habrás hecho Pablito?... si has de leer estas palabras avisame porfavor. Pablito fue el nutridor de la primera memoria que se tiene de esa cosa conocida como la muzzarella. Con Corino, Potes y Willi vivimos las aventuras de Gachantiva, abordo de Le Tuff, expulsados del potrero edenico de los hongos y arrojados en una comedia de gigantes. Wil habíase convertido en un duendesillo, que le hacía sus habituales ademanes a unos tenderos que erán dos veces mas grandes que él. Eran estatuas, seres congelados en el tiempo, uno de ellos sostenía una cerveza, usaba ruana, llevaba el cejo fruncido y parecía concentrado en algo. La salida se vio envuelta en una ilusión, la del motor caído que se cayó, pero que nunca se cayó, todos vimos que se cayó, al otro día estaba en el mismo lugar. Quizá esa misma historia me dice que es mejor esperar a saber que fue lo que pasó con Pablo Corino, quizá nunca se fué, se le espera con ansias en el grupo de Whatsup.  

martes, 13 de octubre de 2020

Jugar, experimentar y ser antropólogo

 

En antropología es difícil encontrar un consenso sobre que es etnografía, se habla de teoría etnográfica, y de métodos etnográficos, están las versiones clásicas que lo definen como una descripción e interpretación sistemática sobre las condiciones particulares de vida de un grupo, o los que la presentan como un conjunto de métodos. Sin ahondar mucho en estas discusiones, aquí se enfatiza en como se hace la etnografía, y cuáles son los materiales y provocaciones que como investigadores introducimos durante nuestro trabajo de campo. Para esto distingo dos tipos de etnografía, la que se deja llevar por el curso de los acontecimientos y simplemente los sigue, y la que introduce estímulos sistemáticos.

La diferencia entre estas es sencilla, la primera es mas adecuada cuando se comienza un trabajo de campo y la siguiente hace parte de una fase mas experimentada del mismo, cuando dejamos de ser investigadores, foráneos, estudiosos, funcionarios, y nos volvemos personas con un nombre, es decir, parte de algo ocurrencial. Según lo que entendí de Ingold, la etnografía es lo que sucede después de algo que esta atrás, o al menos así lo presentamos. Lo que se hace en el trabajo de campo no es etnografía sino observación participante, y mas que etnógrafos realmente somos es antropólogos, y yo le agregaría sociólogos. Esto es un apunte importante para mi artículo porque si pretendo hablar de etnografías experimentales es porque lo que precisamente quiero dejar es una forma sencilla de entender, pero capaz de transmitir concejos sobre algo de la vida. Y algo asi decía Ingold, cuando asociaba la antropología a la educación, porque es un hacer y aprender juntos, coproducir conocimientos, el conocimento no está en los libros como nos decían nuestros padres y madres, “este conocimiento no consiste en proposiciones sobre el mundo sino en las habilidades de percepción y en las capacidades de juicio que se desarrollan en el curso del involucramiento directo, práctico y sensual con los entornos que nos rodean”.

La separación entre el ser y el conocer es un absurdo en la antropología, por lo tanto no es cierto que observemos y no participemos, por eso a Ingold le gusta hablar de observación participante como algo diferente a la etnografía, de antropólogos y no de etnógrafos. La etnografía es la escritura de un entrelazamiento de sucesos, experiencias, y opiniones sobre lo que es la vida con los otros ¿Pero como es la vida con los otros? ¿Qué se puede decir de quienes tenemos un oficio que se basa en “generar conocimientos”? ¿Lo que hacemos es conocimientos o simplemente formas aceptadas de hablar sobre lo que se construye como realidad? ¿Cuál es el apuro que sentimos cuando reflexionamos sobre nuestro quehacer como sociólogos y antropólogos con las personas que trabajamos, estudiamos, interactuamos, y convivimos? Gran parte de los dilemas están siempre en esa relación entre observado y observante, el antropólogo y lo exótico, una ilusión dicotómica, proyección de nuestras particularidades, historia, dramas, y recuerdos que suceden, tal como suceden.

Las cosas pasan por algo, y la pretensiosa distancia de la objetivación se torna algo innecesario, un embeleco del cual se puede prescindir. Vivimos como personas y tenemos influencia en lo que hacemos, no estamos viendo todo como el gran hermano, existimos en este mundo de la misma manera que existen los otros, coexistimos diría Santos. En eso consiste gran parte del trabajo de los antropólogos y sociólogos, en estar en el lugar dispuesto a que la vida pase como tenga que pasar y simplemente dejarnos llevar por ella. Y mientras eso sucede, darse a la tarea de pensar sobre un posible destino para todos, la antropología y la sociología no existirían sino fuera porque hacen lo que dicen que hacen, darse el poder de decir decía Miguel Ángel, de tener una voz propia, neutral, crítica y propositiva. 

Dentro de todo lo que se pueda hacer como sociólogos o antropólogo cuando estamos en el trabajo de campo a mi me gusta jugar. No solo por jugar, sino porque realmente jugar es parte de mi vida, también me dedico al teatro, a la comedia, al clown, tengo un grupo que se llama Los Mozzarella. Lo único que realmente he aprendido en estos oficios es a jugar, probar, entregarme a una serie de dinámicas que se plantean con el ánimo de distorsionar el momento, llevarlo a través de una lúdica. Es un oficio parecido al de recreacionista, presentador de programa de televisión, físico cuántico o algo así. El juego nos gusta a todos, es una metáfora muy poderosa, para Geertz es una de las más potentes analogías en la refiguración del pensamiento social.

El mismo Geertz nos alerta que la potencia de esta metáfora del juego, cada vez más popular en la teoría social contemporánea, necesita cada vez más un examen crítico. Geertz señala las críticas en el sentido puramente antropológico, como los límites de su pertinencia para contribuir a una antropología. En fin, Geertz deja la cosa de alguna manera en el terreno de los intelectuales, y lo que quiero es sacarlo de ahí, de ver el juego si como una metáfora pero no como una metáfora solo de papel, sino mas parecida a los juegos de los niños, a una antropologíá que se hace intencionalmente jugando. ¿Que es un juego? Un juego es teatro, se debe performar, sino se performa no es un juego, no es nada, es en esencia una quinésica, por medio del juego se pueden hacer muchas cosas, entre ellas sentirse feliz, distencionado, para Huizinga, [1944](1980) jugar es una actividad voluntaria, realizada dentro de ciertos límites fijos de tiempo y lugar, según reglas libremente aceptadas pero absolutamente vinculantes, teniendo su fin en sí mismo y acompañado de un sentimiento de tensión, de alegría y conciencia de que es "diferente" de la "vida ordinaria".

Este juego al que me refiero y que difiere del que plantea Geertz es el que he llamado como experimental, es un juego como un experimento, a diferencia del juego como una metáfora, aunque este por supuesto que es importante a la hora de presentar una etnografía experimental. Se experimenta a la manera de los científicos, con unos objetivos trazados de antemano, o de manera espontánea, sucede simplemente. La experimentalidad es una práctica que trasciende la conciencia, es como aprendemos muchas cosas, y nos desenvolvemos en la vida. El famoso ensayo y error, es una metáfora de la experimentalidad. Cuando planteo el trabajo de campo a través de un juego se espera siempre recorrer sobre estos dos sentidos de la experimentalidad, del ser y el conocer, de esperar que el juego pase de la manera más natural posible así tengamos objetivos trazados de antemano. Estos objetivos por supuesto son oscuros en la medida que las personas que participan los desconocen en el momento, un experimento sorpresa, o pueden ser claros cuando las personas alcanzan a conectar de manera intuitiva el propósito del mismo.

jueves, 1 de octubre de 2020

Facultad de Ingeniería de la Basura

Un o una ingeniera de la basura se dedica a gestionar fuertemente la minería de la basura, su objetivo es aprovechar al máximo los materiales que brinda la basura y que se pueden reutilizar para hacer otra tecnología, seguramente hay de todo, plástico, papel, cobre, metal, todo lo que busca y requiere el mercado tecnológico. La tecnología, la inversión y todo el ahínco debe estar dispuesto en hacer útil nuevamente la basura, eso no le quita que en realidad la cura es no producir ese nivel de basura. Lo importante acá, es que el mundo de los negocios debe estar fuertemente volcado sobre ello. Lo que digo es prácticamente una instrucción desde el capitalismo y de manera capitalista, no será el volantín ontológico epistemológico reivindicativo y revolucionario, pero podría ser algo que se ocuparía de algo muy importante: la basura. Bienvenides Ingenieres de la Basura.