martes, 6 de octubre de 2009

La regletologia

Claro están las maneras en que empezaban a vivir los hombres que a mas de uno se le hizo lo facido y también lo vivido, y las cosas estallaron en un sinfín de colores Blancos, Rojos, verde claros, Carmín, amarilla, Verde Oscuros, Negro, Café, Azules y naranjas, en una fiesta de regletas rebolotiando entre espacios y haciendo en el cielo las mas maravillosas figuras, resultase que sobre el suelo una lagartija apareció y luego en el reflejo amarillo de la luz se le presentaron en muchas mas imágenes, que ni mi mente alcanza a recordar, estaba un papa Noel turco, los rojos eran mas bien vino tintos y las barbas eran blancas, la tes de su piel era la de un marino y aventurero, con la punta de la nariz roja, mucha gracia y misterio tenia esta imagen dibujada sobre las regletas que hacían figuras por doquier. Eran todos los anhelos y amor por existir en un mundo que a pesar de tods dejaba ver las tinieblas de la muerte alrededor, la Fe, era pues la única arma, porque este personaje temia al minimo misterio del que pudiera pensar, en la calle paraba sobre cada esquina oscura y la pasaba corriendito, siempre procurando la otra compañía, algo rudo y varonil, capaz de enfrentar a cualquier bestia que atravesara en el camino, y ella pasar por sus penumbras tranquilitas observando las estrellas quen en regletas también se dibujaban. Una operación matematica totalmente inacostumbrada a donde todas las sumas de los números podían darse en términos de I y O, de palo y bola. La cuenta hasta 20 se vuelve N+N, y asi cada numerito, toma su pareja, y forma cualquiera que se pueda imaginar con esta sencilla combinación, palo, bola, si y no, serio y chistoso, inteligente y bruto, dibujando en notas musicales las cadencias del sonido y del ritmo, dando la mas calurosa bienvenida a un auditorio dibujado de todos estos colores, con niños jugando y un gran amor que envuelve todo, evocando en contemplación final y perpetua el paso de una vida que se torna complacida por las patadas del Van dam, o el Chuck Norris dando tiros, todo esto sucedia en ese espacio dibujado con regletas.
Recordar que aparecía en estruendosos relajos de pelaos creciendo y jugando a ser el mas cagada de todos, un aunque macabro juego, en cuanto a las enseñanzas que el humor contiene ricas y divertidas escenas de fiascos fraguados con las mas perfecta planeacion; que se puede esperar de las enseñanzas mas finas del humor de un bofe, un chichada, un pigarra o un cebollo, y ni se diga del fiori, el chu o cualquiera mas de la pandilla mas temible que paso por los aromas de los aires en las montañas de Cota, al occidente de Bogota, justo a donde la ciudad mas presiona por al fin colonizar los pueblos aledaños, su capacidad era la de romper el mayor numero de reglas en el mas mínimo momento, en temerosos carros se movilizaban, sus dientes afilados solo querían sangre pal recreo y cuídate de caer en sus manos, o podras ser mucho lo valciado, no sabrás que sucederá, tu sanduche puede faltar en la maleta, o tu silla te la han dejado rota, esto y mucho mas te puede suceder, así tan temiblemente, como esto que describo, los profes los veían y una gran parte de estudiantes, yo en cambio escogí el lado del humor.

Destinos patrios y otros desvarios.

Sobrevivientes de una guerra que empezó en un accidente, que pario la misma ignorancia y la humanidad enterró, tiempo en que los días oscurecieron la vista al cielo, los oídos al viento y todo cayo por mucho tiempo, hasta que por fin hubo el renacer. Sobrevivientes de una historia narrada en letras al revés, susurran los secretos y los callan en sus días, no encuentran una persona para contarlos y se van en la punta de la lengua. Soñadores y poetas de los tiempos de la guerra, los héroes desleídos, existencias que lo ahuyentan. Pasa la tropa y el pantano viene subiendo, el caño teñido de oscuro les llega a la cintura, suenan las mismas voces de años atrás, son los himnos del combate, los aullidos de la muerte, el fin de todo tiempo y la tropa sigue buscando a su enemigo. Una mañana despiertan y con alta disciplina se alistan, una premonición los guía y les promete ser inmortales, un gobierno ha comprado sus conciencias y se lucran de la sangre ajena de los ignorantes, que por tal no dejan de ser culpables, los héroes de la muerte, la nación los halaga y muchos los acogen, que seguridad que sienten, que fusiles mas potentes, el fin de los tiempos va llegando y mucho hombre en el monte combatiendo. Sus balas ya no hieren pues su enemigo es un invento, el gobierno central emite órdenes que se han ido para el norte, muy leales siempre listos, los soldados ya se alistan, una nueva misión los espera mientras mami en su casa los recuerda, aullidos de la guerra, estúpida violencia, un país ensangrentado, amargado y enojado, de tus ficciones solo viven los condenados reclutados que persiguen fantasmas y el perico de esta guerra, te nombraron y desde su seno te compraron, vertiginoso deseo de consumo, vanidad extrema por querer parecer el más fuerte, el más apuesto, el más pilo o el más rico, fin del tiempo sentenciado, muerte instantánea de la civilización, un proyecto fracasado.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.

Destinos patrios y otros desvarios.

Sobrevivientes de una guerra que empezó en un accidente, que pario la misma ignorancia y la humanidad enterró, tiempo en que los días oscurecieron la vista al cielo, los oídos al viento y todo cayo por mucho tiempo, hasta que por fin hubo el renacer. Sobrevivientes de una historia narrada en letras al revés, susurran los secretos y los callan en sus días, no encuentran una persona para contarlos y se van en la punta de la lengua. Soñadores y poetas de los tiempos de la guerra, los héroes desleídos, existencias que lo ahuyentan. Pasa la tropa y el pantano viene subiendo, el caño teñido de oscuro les llega a la cintura, suenan las mismas voces de años atrás, son los himnos del combate, los aullidos de la muerte, el fin de todo tiempo y la tropa sigue buscando a su enemigo. Una mañana despiertan y con alta disciplina se alistan, una premonición los guía y les promete ser inmortales, un gobierno ha comprado sus conciencias y se lucran de la sangre ajena de los ignorantes, que por tal no dejan de ser culpables, los héroes de la muerte, la nación los halaga y muchos los acogen, que seguridad que sienten, que fusiles mas potentes, el fin de los tiempos va llegando y mucho hombre en el monte combatiendo. Sus balas ya no hieren pues su enemigo es un invento, el gobierno central emite órdenes que se han ido para el norte, muy leales siempre listos, los soldados ya se alistan, una nueva misión los espera mientras mami en su casa los recuerda, aullidos de la guerra, estúpida violencia, un país ensangrentado, amargado y enojado, de tus ficciones solo viven los condenados reclutados que persiguen fantasmas y el perico de esta guerra, te nombraron y desde su seno te compraron, vertiginoso deseo de consumo, vanidad extrema por querer parecer el más fuerte, el más apuesto, el más pilo o el más rico, fin del tiempo sentenciado, muerte instantánea de la civilización, un proyecto fracasado.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.

Sabe usted quien fue Armando Porras?

Esta historia que no es historia, no se puede escribir parando y leyendo cada línea en el justo momento que se escribe, para que se conjure la conspiración de personajes que fantásticamente gestaran en la tierra la revolución de la recocha entonces toca no parar y contar asi sea mal contao como fue que tal suceso aquí nos sucedió. Resulta que todo era caos e iba derechito al mismo carajete, resulta que surgieron escritores que hablaron hasta la saciedad del automatismo económico, otros muchos lo hicieron pero con el manual del despertar, mientras tanto las historias de vaqueros, policías, y comedias del tipo Donde esta el piloto, no dejaron de aparecer, había para todos y todos se reían, pero todo iba pal carajo y a eso nadie se oponía, fatal e inevitable destino humano de autodestrucción. Paso entonces que por accidente sucedió, que de resbalón con una cascara de banana se cayó y su cabeza se golpeó, el médico que lo atendió jamás imagino que de un totazo en la cabeza aquí saldría, el héroe de una fantástica revolución, accidente de un mártir, que por inocencia y estupidez revoluciono la humanidad.
De quien hablamos, aun no lo se, empecemos por jugar a decir de quien no hablamos. No hablo del héroe estúpido, como Homero Simpson lo fue en muchos de los capítulos, tampoco es Superman, Ghandi o Jesucristo, es algo mas simple, y común y corriente, un desparchado, bastante libidinoso y poco discreto, con barros en la cara y un par de converse destrozados, un vil anónimo perdido en la gran ciudad. Una clase de personaje que se resbala con una cascara de banano, por la calle 33 subiendo a la carrera séptima, saliendo de algún instituto universitario de esos de la Caracas, ahí no mas, cruzando la esquina, al frente del edificio de Marbel, un conductor compra un banano, se lo come a dos bocados, justo en el tiempo de un pare en semáforo en rojo, arroja la cascara por la ventana y cae en el andén, minutos más tarde Armando va pasando por ahí, y hay juejulia que totaso que se mete. Se dio en la testa con una esquina del anden, quedo privado y una ambulancia lo recogió, su mama lo fue a buscar y en el hospital de Marly lo encontró, pobrecito mi mijito, indefenso y bien bobito, con una cascara de plátano resbalo y en la testa se cascó.
Entonces que sucedió, pues les vamos a contar, Armando Porras en la testa se aporreo, y en un hombre inteligente se volvió, un taller de experimentación instaló, mucho invento procreó, a su vecina conquistó y también un chino le metió, Armando ya era padre y un reconocido inventor, arreglaba radios, controles remoto y computadoras, un titulo le faltaba, pues nunca termino la universidad, de su negocio entonces vivió, y un día se le ocurrió, como cambiar el rumbo de la humanidad. Tomo un radio transistor y envió un mensaje pidiendo refuerzos para una revolución, un gringo lo escucho y avisó a un japonés, luego este le dijo a un sueco y un brasilero por ahí oyó, muchos mas fueron los desparchados que se enteraron de esta gran revolución, y asi fue creciendo el poder de su novedosa creación, una revolución entonces comenzó, que nació con un tiestaso en la calle 33, de 33 años murió Cristo, y de la 33 broto una gran revolución que de la recocha se apodo, porque de tremenda historia sin sentido nada mas podría yo contar, siendo un escritor desparchado incapaz de hacer lo que hizo Armando Porras, del cual todas las chicas de su barrio murmuran hoy y se lo quieren merendar, ahí escasez de mujeres dicen por ahí, pero no es verdad, es que Armando las tiene todas y no las puede compartir, ninguna quiere alguien diferente pues es él quien el mensaje un día se le ocurrió mandar, un estallido se escucho y el destino de la humanidad por siempre ya cambio.
Fin de esta estúpida historia.

Fin de este día, es hora de dormir.

Paro por un día y no entiendo mi verdad, me refugio en pensamientos en libros que no leo, veo que hace la vecina y habla con su hijo, él interminablemente lucha por su cartón profesional, salir adelante, dice ella, que nos ayuden y devuelvan los esfuerzos que hacemos por ellos, palabras de esperanza, el materialismo encarna y se camufla en los más finos valores de la educación, la letoquitis muta y también me ataca, donde están mis padres, que hacen ellos, como comen, todo es plata dice mi mama, la estructura material de una sociedad define todo lo demás, más o menos dice Marx, yo les digo incrédulos que se niegan a ver lo que es realmente la verdad, por eso sigo a Dios, y creo yo en Jesús, porque si de ser libre se trata, los que escapan no lo encuentran, a donde llegan son tomados, amasados, acorralados y solo quieren plata, Money is Money, business are business, esa es su religión, gracias Dios por sacarme de toda religión. Al leyente yo le cuento, que no piense que ahora vuelo, o camino sobre el agua, al ignorante yo le cuento que cultive mejor su gracia, que por la letra entra la libertad, y también la esclavitud, mucho libro cansa y no es la sabiduría, la prudencia hace el acierto y monta todo este concierto.
Desnudo, piernas cruzadas y bajo la luna llena del Amazonas, el día se ha esfumado, y como lo he sufrido, la pensadera me visita, el falso futuro aun me tima, lárgate ya espíritu maldito, espíritu con ganas de hacerme creer que yo soy malo porque no comparto yo este mundo. Hoy lloramos por esto, mañana por lo otro, humano insatisfecho, creación perfecta inacabada, el cuerpo ya no sirve y se lo comen los gusanos, pero el espíritu sigue y te ves confrontado, te rascara la espalda, mientras tus manos permanecerán atadas, al que resista se le da, al que llore más le picara, eso son las cosas que nadie entiende en esta vida. Los rayos de mañana sacaran sudor a todo el cuerpo, el se secara, pero luego agua encontrare, y entonces tomare, para seguir sudando por los rayos del sol, el destino nos dirige, y cuando se muestra mas nos vamos corriendo, creyendo en tanto timo, comiendo tanta mierda, como ser parte de eso otro, como irse y nada mas, será la muerte oh Dios mio, o será esta vida quien lo cuenta. El ocio me acorrala, la macoña esta en camino, ojala esta vez no venga para perder este camino, la sabiduría me visita, como un relámpago que apaga, y deja la retina expectante de salir otra vez por el mismo lado.
Fin de este día, es hora de dormir, fin de este escrito es tiempo de escribir, con sueños lo que sigue, con saltitos el punto aparte, con anhelos los recuerdos, y con fuerza la mañana. La chagra y el mambe esperan, a que se haga el día nuevamente, que del computador me aleje, y al servicio fiel me preste, solo así hay salvación, negación del ser y del no ser, solo asi te veo yo, entrega ciega sin importar a quien, por ahí me dice una carta que mejor es la household of faith, adonde esta la mía, porque vivo solo estando aquí, cada camino es diferente, no hay dos personas iguales en el mundo, quien parece la receta, quien cocina y reproduce el mismo postre, y para terminar yo me acuesto, para dormir no me levanto, para decirles buenas noches, muchas gracias y mañana los veré, la misma jeta flaca, la misma nariz protuberante, si no es aquí es el cuaderno que se llena mucho mas lo lentamente, la Mozarella va muriendo y yo pido auxilio al Dios vivido, que por accidente nuevamente muestre donde esta el destino, donde esta el nuevo camino.

El hombre agotado y el destino del destino.

En una cama de resortes desiguales reposa su cuerpo cansado y agotado, una jornada de trabajo duro, bajo el sol del medio día, el calor de la candela y los moscos en la boca, cierra los ojos y su alma se ha viajado, como olvidar los machetes y los restos ardiendo, un pedazo de monte se ha ido, la naturaleza lo ha cedido y da al hombre la yuca que alimenta, el plátano y maíz, y que la tierra se ría de su suerte. Respira de su aire y llora por sus días, la muerte ya se ha ido y al hombre agotado no se lo ha llevado, mañana es otro día, mañana el sol sale nuevamente. Entonces amanece y su ojo no se ha abierto, en el sueño esta su madre, en el sueño están los magos, malkimalfu también lo ha visitado y la magia lo posee, se hace el milagro y de la cama ha levantado, pero malkimalfu no se ha despedido y ahora viene el nombre de su tío, que Dios en su cielo lo proteja, que el destino lo encamine. Los hombres trabajan y el hambre se acaba, los hombres trabajan y luego tienen hambre, llega el dinero y después el mercado, es el trabajo el que lo consigue nuevamente, un circulo vicioso, de hambre y apetencia, un espiral encantado de ciclos y mas ciclos, el hombre ahora arrepentido ve la cara de su jefe, la chagra ya pasó, de vuelta a su oficina, solo le ha quedado una ampolla y un recuerdo, malkimalfu está muy lejos y no ha conjurado la conversión del jefe en sapo. El dinero espantado, y después escondido en los bolsillos de personas en los sueños de sus días, ahí esta la cosa y con miedo se percibe, es solo un juego extraño de humanos que respiran, sienten el terror de un día amargo, el que volverá y también se irá, hasta que llegue ese día, de tener una cruz encima, muchos kilos de tierrita y gusanitos echándole muela al cuerpo, el jefe se asoma por la ventanilla y el hombre herido de la chagra como un soldado se incorpora, pues ni su muerte le ha llegado, ni el trabajo ha terminado, allá muy lejos han brotado las semillas que ha sembrado.
Llegan las seis, la hora de salir, sale de su cubículo y baja en ascensor, ahí esta la calle tumultosa como siempre, hace frio, y llueve un poco, es uno de esos días que amenaza todo el día con caer un chaparron, pero nadita nadita, solo espanta bobos y mucho frio. Sus días han pasado, los tiempos han cambiado, el recuerdo de su abuela, el arte de los niños, uno esta sentado en el andén estira la mano pescando con sus dedos, atrayendo con el dolor, sigue derecho y nada lo detiene. El Transmilenio esta repleto, saca la tarjeta que compro por la mañana, mira con tristeza la cola que se ahorrado, el B1 esta al frente, pasa al siguiente vagón y espera el C12, entonces es la hora de subirse y estriparse, un dos tres aquí va, se hace el flaco y entra heroicamente, la puerta de aire lo achicharra y queda bien enlatado, el transmilenio ha arrancado y su plan de escape ha sido concretado. Llega a la estación de su casa, y sale del bus rojo, aun falta atravesar, el caño más temible, coge su maleta y cambia su mirada, ahora debe asemejar un hombre malo y agresivo, camina con propiedad, agitando el brazo fingiendo no temer, al lado hay un gamín, “ lo evado o salgo a mil”. Entonces la voz cambia, del tercer al primero, “prefiero evadirlo cobardemente y ser la risa del gamín”, “pero parcerito no sea miedoso que yo no muerdo y tengo hambre, fresco que no son humanos lo que quiero comer hoy, mas bien deme una monedita y siga sano pa su casa, que estoy picho y voy a morir”. Como espanto se ha esfumado, el hombre incierto con suerte y amante de la muerte, el gamín ya está lejos hay lucecitas y también un celador, su corazón sigue palpitando y recuerda a la selva sin parar, como estará la yuca, el sol fuerte y la señora que cocina, como anhela este hombre la chagra ardiendo, olvidar el miedo a los humanos y respirar tranquilo por la noche en compañía de las ratas que su cuarto rodeaban.
Y entonces esperando esta vez despertar en la selva llega a dormir, con su jefe vuelto un sapo y su maleta sana y salva del peligro, la esperanza sigue ahí, asi todo afuera se haya enloquecido, los sonidos de chicharras, los pitos de las casas, las mujeres de la chagra y la nena buena del transmilenio, todos otra vez actuando en el articulado. La muerte y los amigos, los traguitos de aquellos días, viaje sin regreso, planeador sin planes, cual será el destino del destino, ya sus días son los mismos, ya su fuerza muere cada hora, ya no es dueño de si mismo, su trabajo se ha vendido y a Bob Marley lo han matado. Los tiempos van juntitos, caminando con el sapo, conjurando a malkimalfu y jugando con la magia, conspiraciones de hoy, efectos de mañana, deseo interminable, fe infinita y absoluta, a donde llegaras pensando, adonde duermes diariamente, si en esta selva me han dejado y en la otra he nacido, el niño por fin recibe una moneda y se para de la esquina, 23 horas han pasado desde que cominó por última vez, la noche cae en la ciudad y los hombres de la calle van a trabajar, en la basura buscan el pan de cada día, como se juntan los tiempos, el trabajo y el salario, el desposeído y el apoderado, el negro negro y el blanco blanco.

Las promesas ocultas de Scooby Doo

Lárgate de aquí espíritu de la teoría, porque quieres que comprenda solo por comprender, vete de aquí espíritu de la especulación, porque quieres que piense eso que ignoro, ven para aca espíritu de la ignorancia, aquel que no sabe pero si lo hace, ven para aquí espíritu trinitario, aquel que no comprende pero si lo siente, vete de aquí espíritu de la pereza, ese que me para y me pone a pensar, vengan para acá ángeles de la recocha, que si de conjurar se trata que sea entonces escribiendo, y como dice Aurelio Gallo, viviendo, que de lo que se trata es de transformar, como diría el tio Marx lo terrenal que va a lo místico, solo se descifra por la práctica. Y así sucesivamente, esto tiene que pasar, para que las explicaciones, si ni la misma tierra se somete, y que se posesionen estas pequeñas realidades que se ven mas claras con los mismos ojos, ahí están, no la ves, paseándose por tu retina y acariciando el pecho, hundiéndose por el plexo y palpitando en palabra, palabra de vida y resucitada, la que se levanta de la tumba y sube al cielo por siempre y para siempre.
Abstenerse de volver al punto al cual nunca se ha de prometer, con los ojos buscando el misterio de verlo, que ejercicio ocioso, que vicio sin propósito, oh pequeño perro que algún día se invento la ciencia misma de Scooby Doo, son las ciencias que se ilustran con el plano mismo del “no sé que está pasando”, con la metodología del caos, y los resultados que no resultan. Ciencias no formuladas, ciencias de la luz, ciencias que se viajan y también se caen, que no encuentran y preguntan y como que me timan, pues algo pide que pare pero no puedo, aun estoy escribiendo. Qué clase de espíritu entonces eres, el que trabaja o solo da moral, porque no ser de los dos, y encender la chispa de las delicias. Oh mutantes sin camino, y encuentros que no entiendo, caminos divididos y dilemas sin sentido, tiempos que se van y no sé como despedirlos, pues es evidente que estoy vivo y lo estare hasta que Dios me lleve, pero la muerte no será la muerte sino la verdadera vida, la promesa está ahí, y la tomo sin miedito, pues de fatídicos y existencialistas no me puedo ir, de lo contrario que mal la pasaría.