domingo, 11 de octubre de 2009
Verdes hermosos, verde que te quiero verde.
Brilla tanto la selva, brillan los mundos de las comunidades, su vida esta alejada bendecida y protegida, asomo por el Putumayo y luego voy por el Cotuhe, a todos los paisanos del Amazonas, muchas gracias y felicitaciones porque han sabido vivir, han sabido resistir, y asi la letoquitis aquí aun no tenga nombre, permanece distanciada por efecto de la misma gracia que se le concede a quien busca la sabiduría sin buscarla. La chagra, la boruga, el pintadillo y la danta, la comida esta por ahí, vamos al rio, al caño o al lago, los indígenas aquí están, unidos y viviendo, es increíble que esto pase ojala perdure este mundo mejor. Amoanchi para todos.
Guerra si la hay.
No se que tanto han cambiado los tiempos en que se le achacaban al derecho y el Estado la organización de las naciones para evitar las guerras que suceden entre ellas, vemos que hoy, a pesar de que el grueso de la población mundial vive al margen de los intereses que la ocasionan, estas siguen sucediendo y antes que llegar a una paz perpetua entre los humanos parecemos acercarnos a la conclusión inevitable de la autodestrucción. Quizá muchos compatriotas colombianos ya viven acostumbrados a un estado de peligro permanente, ni en el corazón de las ciudades a donde los desplazados de la guerra se dirigen están exentos de la guerra, la lucha continua en la calle o en el monte, en la casa o el estadio, el colegio o la iglesia, una neurosis de guerra nos cobija y en inútiles evasivas se nos va la vida. Adentro la TV invoca orgullos nacionales, atravesados con política, reinas o cerveza, son ciervos de unos pocos que venden el país y lo desangran diariamente, manipulan cualquier cosa con tal de vencer en sus propósitos, son bajos y muy bajos, son la misma gasolina de esta puta guerra. La gente entonces amanece con las historias de la guerra en su cabeza, habla de eso al desayuno pero salta a la novela para no parecer tan negativo, fulanito se caso con esta y luego la engaño con el que mato al otro, asi se enreda y se teje en nuestras vidas, se mete en nuestra cama y aparece hasta en los sueños, no solo son balas las que matan, presentadores y novelas, criadores de asesinos, promulgadores del odio y de la sociedad falsa que delatan. A pasos estruendosos este país se lo gano la violencia, no sé qué paso, no sé porque yo naci aquí. Estoy puto e impotente porque lucho pero no hago mucho, no quiero mas ser parte de este circo malo, más bien dejar la cosa y observar la guerra sin hacer mucho, mas que preparar el alma para la misma muerte y adorado fin. Mis letras se tiñen de lo mismo y no soy salida para el leyente, lo único que me puede disculpar es la humana desesperación que siento, y aunque no siempre, se que todo esto es falso, por momentos el corazón se duele cuando por la ventana tanta cosa penumbrosa pasa, puedo vivir y lucir la luz, puedo vivir y también llorar, porque asi la guerra no me toque a mi, si lo hace con muchos que solo escapan de sus balas, y cuando se libran de ellas entonces quedan presos de las condiciones, la indiferencia y la tristeza, la calle y el semáforo. Que le podrá poner fin a toda esta historia, como parar al odio que envuelve el sufrimiento, quienes somos los humanos, de que estaremos hechos como podemos permitir tales sentimientos, practiquemos el perdón y saquemos el rencor, cambiemos desde adentro y hagámoslo cierto, que sea porque es y nada mas que es, y no por una campaña mediatica, rencorosa y gubernamental, los cambios vienen desde el cielo y se buscan con la voluntad, le llegan a quien los llama a quien los encara con verdad, porque la guerra en esta historia es de quien le come cuento, hoy de mi mente se ha salido ha hecho un chanfle y se ha perdido, disculpe la tristeza y también las groserías, no haga caso de tantas tonterías.
martes, 6 de octubre de 2009
La regletologia
Claro están las maneras en que empezaban a vivir los hombres que a mas de uno se le hizo lo facido y también lo vivido, y las cosas estallaron en un sinfín de colores Blancos, Rojos, verde claros, Carmín, amarilla, Verde Oscuros, Negro, Café, Azules y naranjas, en una fiesta de regletas rebolotiando entre espacios y haciendo en el cielo las mas maravillosas figuras, resultase que sobre el suelo una lagartija apareció y luego en el reflejo amarillo de la luz se le presentaron en muchas mas imágenes, que ni mi mente alcanza a recordar, estaba un papa Noel turco, los rojos eran mas bien vino tintos y las barbas eran blancas, la tes de su piel era la de un marino y aventurero, con la punta de la nariz roja, mucha gracia y misterio tenia esta imagen dibujada sobre las regletas que hacían figuras por doquier. Eran todos los anhelos y amor por existir en un mundo que a pesar de tods dejaba ver las tinieblas de la muerte alrededor, la Fe, era pues la única arma, porque este personaje temia al minimo misterio del que pudiera pensar, en la calle paraba sobre cada esquina oscura y la pasaba corriendito, siempre procurando la otra compañía, algo rudo y varonil, capaz de enfrentar a cualquier bestia que atravesara en el camino, y ella pasar por sus penumbras tranquilitas observando las estrellas quen en regletas también se dibujaban. Una operación matematica totalmente inacostumbrada a donde todas las sumas de los números podían darse en términos de I y O, de palo y bola. La cuenta hasta 20 se vuelve N+N, y asi cada numerito, toma su pareja, y forma cualquiera que se pueda imaginar con esta sencilla combinación, palo, bola, si y no, serio y chistoso, inteligente y bruto, dibujando en notas musicales las cadencias del sonido y del ritmo, dando la mas calurosa bienvenida a un auditorio dibujado de todos estos colores, con niños jugando y un gran amor que envuelve todo, evocando en contemplación final y perpetua el paso de una vida que se torna complacida por las patadas del Van dam, o el Chuck Norris dando tiros, todo esto sucedia en ese espacio dibujado con regletas.
Recordar que aparecía en estruendosos relajos de pelaos creciendo y jugando a ser el mas cagada de todos, un aunque macabro juego, en cuanto a las enseñanzas que el humor contiene ricas y divertidas escenas de fiascos fraguados con las mas perfecta planeacion; que se puede esperar de las enseñanzas mas finas del humor de un bofe, un chichada, un pigarra o un cebollo, y ni se diga del fiori, el chu o cualquiera mas de la pandilla mas temible que paso por los aromas de los aires en las montañas de Cota, al occidente de Bogota, justo a donde la ciudad mas presiona por al fin colonizar los pueblos aledaños, su capacidad era la de romper el mayor numero de reglas en el mas mínimo momento, en temerosos carros se movilizaban, sus dientes afilados solo querían sangre pal recreo y cuídate de caer en sus manos, o podras ser mucho lo valciado, no sabrás que sucederá, tu sanduche puede faltar en la maleta, o tu silla te la han dejado rota, esto y mucho mas te puede suceder, así tan temiblemente, como esto que describo, los profes los veían y una gran parte de estudiantes, yo en cambio escogí el lado del humor.
Recordar que aparecía en estruendosos relajos de pelaos creciendo y jugando a ser el mas cagada de todos, un aunque macabro juego, en cuanto a las enseñanzas que el humor contiene ricas y divertidas escenas de fiascos fraguados con las mas perfecta planeacion; que se puede esperar de las enseñanzas mas finas del humor de un bofe, un chichada, un pigarra o un cebollo, y ni se diga del fiori, el chu o cualquiera mas de la pandilla mas temible que paso por los aromas de los aires en las montañas de Cota, al occidente de Bogota, justo a donde la ciudad mas presiona por al fin colonizar los pueblos aledaños, su capacidad era la de romper el mayor numero de reglas en el mas mínimo momento, en temerosos carros se movilizaban, sus dientes afilados solo querían sangre pal recreo y cuídate de caer en sus manos, o podras ser mucho lo valciado, no sabrás que sucederá, tu sanduche puede faltar en la maleta, o tu silla te la han dejado rota, esto y mucho mas te puede suceder, así tan temiblemente, como esto que describo, los profes los veían y una gran parte de estudiantes, yo en cambio escogí el lado del humor.
Destinos patrios y otros desvarios.
Sobrevivientes de una guerra que empezó en un accidente, que pario la misma ignorancia y la humanidad enterró, tiempo en que los días oscurecieron la vista al cielo, los oídos al viento y todo cayo por mucho tiempo, hasta que por fin hubo el renacer. Sobrevivientes de una historia narrada en letras al revés, susurran los secretos y los callan en sus días, no encuentran una persona para contarlos y se van en la punta de la lengua. Soñadores y poetas de los tiempos de la guerra, los héroes desleídos, existencias que lo ahuyentan. Pasa la tropa y el pantano viene subiendo, el caño teñido de oscuro les llega a la cintura, suenan las mismas voces de años atrás, son los himnos del combate, los aullidos de la muerte, el fin de todo tiempo y la tropa sigue buscando a su enemigo. Una mañana despiertan y con alta disciplina se alistan, una premonición los guía y les promete ser inmortales, un gobierno ha comprado sus conciencias y se lucran de la sangre ajena de los ignorantes, que por tal no dejan de ser culpables, los héroes de la muerte, la nación los halaga y muchos los acogen, que seguridad que sienten, que fusiles mas potentes, el fin de los tiempos va llegando y mucho hombre en el monte combatiendo. Sus balas ya no hieren pues su enemigo es un invento, el gobierno central emite órdenes que se han ido para el norte, muy leales siempre listos, los soldados ya se alistan, una nueva misión los espera mientras mami en su casa los recuerda, aullidos de la guerra, estúpida violencia, un país ensangrentado, amargado y enojado, de tus ficciones solo viven los condenados reclutados que persiguen fantasmas y el perico de esta guerra, te nombraron y desde su seno te compraron, vertiginoso deseo de consumo, vanidad extrema por querer parecer el más fuerte, el más apuesto, el más pilo o el más rico, fin del tiempo sentenciado, muerte instantánea de la civilización, un proyecto fracasado.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.
Destinos patrios y otros desvarios.
Sobrevivientes de una guerra que empezó en un accidente, que pario la misma ignorancia y la humanidad enterró, tiempo en que los días oscurecieron la vista al cielo, los oídos al viento y todo cayo por mucho tiempo, hasta que por fin hubo el renacer. Sobrevivientes de una historia narrada en letras al revés, susurran los secretos y los callan en sus días, no encuentran una persona para contarlos y se van en la punta de la lengua. Soñadores y poetas de los tiempos de la guerra, los héroes desleídos, existencias que lo ahuyentan. Pasa la tropa y el pantano viene subiendo, el caño teñido de oscuro les llega a la cintura, suenan las mismas voces de años atrás, son los himnos del combate, los aullidos de la muerte, el fin de todo tiempo y la tropa sigue buscando a su enemigo. Una mañana despiertan y con alta disciplina se alistan, una premonición los guía y les promete ser inmortales, un gobierno ha comprado sus conciencias y se lucran de la sangre ajena de los ignorantes, que por tal no dejan de ser culpables, los héroes de la muerte, la nación los halaga y muchos los acogen, que seguridad que sienten, que fusiles mas potentes, el fin de los tiempos va llegando y mucho hombre en el monte combatiendo. Sus balas ya no hieren pues su enemigo es un invento, el gobierno central emite órdenes que se han ido para el norte, muy leales siempre listos, los soldados ya se alistan, una nueva misión los espera mientras mami en su casa los recuerda, aullidos de la guerra, estúpida violencia, un país ensangrentado, amargado y enojado, de tus ficciones solo viven los condenados reclutados que persiguen fantasmas y el perico de esta guerra, te nombraron y desde su seno te compraron, vertiginoso deseo de consumo, vanidad extrema por querer parecer el más fuerte, el más apuesto, el más pilo o el más rico, fin del tiempo sentenciado, muerte instantánea de la civilización, un proyecto fracasado.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.
Suenan los tambores de las tristes melodías, parece no tener fin toda esta absurda guerra, como hacer algo en este esperpento que me duele, donde regar las lagrimas para apagar el fuego. Les escribo desde aquí, desde un lugar que Colombia lo llamaron, los humanos de esta zona de cualquier cosa se agarraron, pa sentirse machos complacidos, para violar las reglas y sentir alivio. Patria culpable, triste y pecadora, donde está tu sangre, donde está tu vida, donde estamos los relegados a ver un país condenado a la estupidez de los mas violentos. Señores y señoras, que comen de la guerra, que se alimentan del engaño y no sienten hacer el mal a otro, en el orden perfecto del universo no serán llamados y en el eterno fuego de las llamas quedaran por siempre, más vale afligir el corazón y presentarlo todo a Dios, ni una gota mas de sangre, libertad del secuestrado, culpa colectiva, solo tu perdón Dios puede aquí salvarnos. Por nuestra libertad no apostemos pues ya la corrupción tomo el poder, esperemos complacidos y también arrepentidos, que ya el color vendrá y la luz alumbrara.
Noches de soponcio, reflexiones de estos tiempos, vivir por una promesa, tener esperanza en lo invisible, no quiero estar aquí, ya me quiero ir, no pertenezco a esta tierra así todo lo mío este aquí, que venga lo que venga, por Colombia rezare, un mártir de su causa no soy, que me lleve el cielo lejos y muy lejos. Su historia es asquerosa, su naturaleza bendecida, sus personas muy humildes y también agradecidas, no soy capaz de dar mucho, pues soy humano y pierdo aguante. A esos soldados que se buscan un sueldo o una vida, no olviden que Dios dijo no matar ni al enemigo, condena colectiva, marcha derechito al matadero, se siente fuerte y con moral, porque un enemigo le han vendido. A estas palabras yo les digo que digan a su autor que las pilas se ponga, de lo contrario será parte de esta tregua del mal y sin remedio, más vale irse rapidito por lo justo, que vivir mucho por lo injusto, así que señor escribiente a mover el tiempo y perder el miedo, una misión debes realizar y la fe no puedes tu perder, confía a Dios tus días y observa vigilante el respirar, haz el bien al desvalido y mantente firme cuando digas no, una revolución quiero yo, con color bonito y muchos niños, que venga el baile y todo el arte que Dios es eterno creador, ya la luz se asoma, es de amor y puedo verla, asi será por siempre y a estas letras se las llevara la arena.
Sabe usted quien fue Armando Porras?
Esta historia que no es historia, no se puede escribir parando y leyendo cada línea en el justo momento que se escribe, para que se conjure la conspiración de personajes que fantásticamente gestaran en la tierra la revolución de la recocha entonces toca no parar y contar asi sea mal contao como fue que tal suceso aquí nos sucedió. Resulta que todo era caos e iba derechito al mismo carajete, resulta que surgieron escritores que hablaron hasta la saciedad del automatismo económico, otros muchos lo hicieron pero con el manual del despertar, mientras tanto las historias de vaqueros, policías, y comedias del tipo Donde esta el piloto, no dejaron de aparecer, había para todos y todos se reían, pero todo iba pal carajo y a eso nadie se oponía, fatal e inevitable destino humano de autodestrucción. Paso entonces que por accidente sucedió, que de resbalón con una cascara de banana se cayó y su cabeza se golpeó, el médico que lo atendió jamás imagino que de un totazo en la cabeza aquí saldría, el héroe de una fantástica revolución, accidente de un mártir, que por inocencia y estupidez revoluciono la humanidad.
De quien hablamos, aun no lo se, empecemos por jugar a decir de quien no hablamos. No hablo del héroe estúpido, como Homero Simpson lo fue en muchos de los capítulos, tampoco es Superman, Ghandi o Jesucristo, es algo mas simple, y común y corriente, un desparchado, bastante libidinoso y poco discreto, con barros en la cara y un par de converse destrozados, un vil anónimo perdido en la gran ciudad. Una clase de personaje que se resbala con una cascara de banano, por la calle 33 subiendo a la carrera séptima, saliendo de algún instituto universitario de esos de la Caracas, ahí no mas, cruzando la esquina, al frente del edificio de Marbel, un conductor compra un banano, se lo come a dos bocados, justo en el tiempo de un pare en semáforo en rojo, arroja la cascara por la ventana y cae en el andén, minutos más tarde Armando va pasando por ahí, y hay juejulia que totaso que se mete. Se dio en la testa con una esquina del anden, quedo privado y una ambulancia lo recogió, su mama lo fue a buscar y en el hospital de Marly lo encontró, pobrecito mi mijito, indefenso y bien bobito, con una cascara de plátano resbalo y en la testa se cascó.
Entonces que sucedió, pues les vamos a contar, Armando Porras en la testa se aporreo, y en un hombre inteligente se volvió, un taller de experimentación instaló, mucho invento procreó, a su vecina conquistó y también un chino le metió, Armando ya era padre y un reconocido inventor, arreglaba radios, controles remoto y computadoras, un titulo le faltaba, pues nunca termino la universidad, de su negocio entonces vivió, y un día se le ocurrió, como cambiar el rumbo de la humanidad. Tomo un radio transistor y envió un mensaje pidiendo refuerzos para una revolución, un gringo lo escucho y avisó a un japonés, luego este le dijo a un sueco y un brasilero por ahí oyó, muchos mas fueron los desparchados que se enteraron de esta gran revolución, y asi fue creciendo el poder de su novedosa creación, una revolución entonces comenzó, que nació con un tiestaso en la calle 33, de 33 años murió Cristo, y de la 33 broto una gran revolución que de la recocha se apodo, porque de tremenda historia sin sentido nada mas podría yo contar, siendo un escritor desparchado incapaz de hacer lo que hizo Armando Porras, del cual todas las chicas de su barrio murmuran hoy y se lo quieren merendar, ahí escasez de mujeres dicen por ahí, pero no es verdad, es que Armando las tiene todas y no las puede compartir, ninguna quiere alguien diferente pues es él quien el mensaje un día se le ocurrió mandar, un estallido se escucho y el destino de la humanidad por siempre ya cambio.
Fin de esta estúpida historia.
De quien hablamos, aun no lo se, empecemos por jugar a decir de quien no hablamos. No hablo del héroe estúpido, como Homero Simpson lo fue en muchos de los capítulos, tampoco es Superman, Ghandi o Jesucristo, es algo mas simple, y común y corriente, un desparchado, bastante libidinoso y poco discreto, con barros en la cara y un par de converse destrozados, un vil anónimo perdido en la gran ciudad. Una clase de personaje que se resbala con una cascara de banano, por la calle 33 subiendo a la carrera séptima, saliendo de algún instituto universitario de esos de la Caracas, ahí no mas, cruzando la esquina, al frente del edificio de Marbel, un conductor compra un banano, se lo come a dos bocados, justo en el tiempo de un pare en semáforo en rojo, arroja la cascara por la ventana y cae en el andén, minutos más tarde Armando va pasando por ahí, y hay juejulia que totaso que se mete. Se dio en la testa con una esquina del anden, quedo privado y una ambulancia lo recogió, su mama lo fue a buscar y en el hospital de Marly lo encontró, pobrecito mi mijito, indefenso y bien bobito, con una cascara de plátano resbalo y en la testa se cascó.
Entonces que sucedió, pues les vamos a contar, Armando Porras en la testa se aporreo, y en un hombre inteligente se volvió, un taller de experimentación instaló, mucho invento procreó, a su vecina conquistó y también un chino le metió, Armando ya era padre y un reconocido inventor, arreglaba radios, controles remoto y computadoras, un titulo le faltaba, pues nunca termino la universidad, de su negocio entonces vivió, y un día se le ocurrió, como cambiar el rumbo de la humanidad. Tomo un radio transistor y envió un mensaje pidiendo refuerzos para una revolución, un gringo lo escucho y avisó a un japonés, luego este le dijo a un sueco y un brasilero por ahí oyó, muchos mas fueron los desparchados que se enteraron de esta gran revolución, y asi fue creciendo el poder de su novedosa creación, una revolución entonces comenzó, que nació con un tiestaso en la calle 33, de 33 años murió Cristo, y de la 33 broto una gran revolución que de la recocha se apodo, porque de tremenda historia sin sentido nada mas podría yo contar, siendo un escritor desparchado incapaz de hacer lo que hizo Armando Porras, del cual todas las chicas de su barrio murmuran hoy y se lo quieren merendar, ahí escasez de mujeres dicen por ahí, pero no es verdad, es que Armando las tiene todas y no las puede compartir, ninguna quiere alguien diferente pues es él quien el mensaje un día se le ocurrió mandar, un estallido se escucho y el destino de la humanidad por siempre ya cambio.
Fin de esta estúpida historia.
Fin de este día, es hora de dormir.
Paro por un día y no entiendo mi verdad, me refugio en pensamientos en libros que no leo, veo que hace la vecina y habla con su hijo, él interminablemente lucha por su cartón profesional, salir adelante, dice ella, que nos ayuden y devuelvan los esfuerzos que hacemos por ellos, palabras de esperanza, el materialismo encarna y se camufla en los más finos valores de la educación, la letoquitis muta y también me ataca, donde están mis padres, que hacen ellos, como comen, todo es plata dice mi mama, la estructura material de una sociedad define todo lo demás, más o menos dice Marx, yo les digo incrédulos que se niegan a ver lo que es realmente la verdad, por eso sigo a Dios, y creo yo en Jesús, porque si de ser libre se trata, los que escapan no lo encuentran, a donde llegan son tomados, amasados, acorralados y solo quieren plata, Money is Money, business are business, esa es su religión, gracias Dios por sacarme de toda religión. Al leyente yo le cuento, que no piense que ahora vuelo, o camino sobre el agua, al ignorante yo le cuento que cultive mejor su gracia, que por la letra entra la libertad, y también la esclavitud, mucho libro cansa y no es la sabiduría, la prudencia hace el acierto y monta todo este concierto.
Desnudo, piernas cruzadas y bajo la luna llena del Amazonas, el día se ha esfumado, y como lo he sufrido, la pensadera me visita, el falso futuro aun me tima, lárgate ya espíritu maldito, espíritu con ganas de hacerme creer que yo soy malo porque no comparto yo este mundo. Hoy lloramos por esto, mañana por lo otro, humano insatisfecho, creación perfecta inacabada, el cuerpo ya no sirve y se lo comen los gusanos, pero el espíritu sigue y te ves confrontado, te rascara la espalda, mientras tus manos permanecerán atadas, al que resista se le da, al que llore más le picara, eso son las cosas que nadie entiende en esta vida. Los rayos de mañana sacaran sudor a todo el cuerpo, el se secara, pero luego agua encontrare, y entonces tomare, para seguir sudando por los rayos del sol, el destino nos dirige, y cuando se muestra mas nos vamos corriendo, creyendo en tanto timo, comiendo tanta mierda, como ser parte de eso otro, como irse y nada mas, será la muerte oh Dios mio, o será esta vida quien lo cuenta. El ocio me acorrala, la macoña esta en camino, ojala esta vez no venga para perder este camino, la sabiduría me visita, como un relámpago que apaga, y deja la retina expectante de salir otra vez por el mismo lado.
Fin de este día, es hora de dormir, fin de este escrito es tiempo de escribir, con sueños lo que sigue, con saltitos el punto aparte, con anhelos los recuerdos, y con fuerza la mañana. La chagra y el mambe esperan, a que se haga el día nuevamente, que del computador me aleje, y al servicio fiel me preste, solo así hay salvación, negación del ser y del no ser, solo asi te veo yo, entrega ciega sin importar a quien, por ahí me dice una carta que mejor es la household of faith, adonde esta la mía, porque vivo solo estando aquí, cada camino es diferente, no hay dos personas iguales en el mundo, quien parece la receta, quien cocina y reproduce el mismo postre, y para terminar yo me acuesto, para dormir no me levanto, para decirles buenas noches, muchas gracias y mañana los veré, la misma jeta flaca, la misma nariz protuberante, si no es aquí es el cuaderno que se llena mucho mas lo lentamente, la Mozarella va muriendo y yo pido auxilio al Dios vivido, que por accidente nuevamente muestre donde esta el destino, donde esta el nuevo camino.
Desnudo, piernas cruzadas y bajo la luna llena del Amazonas, el día se ha esfumado, y como lo he sufrido, la pensadera me visita, el falso futuro aun me tima, lárgate ya espíritu maldito, espíritu con ganas de hacerme creer que yo soy malo porque no comparto yo este mundo. Hoy lloramos por esto, mañana por lo otro, humano insatisfecho, creación perfecta inacabada, el cuerpo ya no sirve y se lo comen los gusanos, pero el espíritu sigue y te ves confrontado, te rascara la espalda, mientras tus manos permanecerán atadas, al que resista se le da, al que llore más le picara, eso son las cosas que nadie entiende en esta vida. Los rayos de mañana sacaran sudor a todo el cuerpo, el se secara, pero luego agua encontrare, y entonces tomare, para seguir sudando por los rayos del sol, el destino nos dirige, y cuando se muestra mas nos vamos corriendo, creyendo en tanto timo, comiendo tanta mierda, como ser parte de eso otro, como irse y nada mas, será la muerte oh Dios mio, o será esta vida quien lo cuenta. El ocio me acorrala, la macoña esta en camino, ojala esta vez no venga para perder este camino, la sabiduría me visita, como un relámpago que apaga, y deja la retina expectante de salir otra vez por el mismo lado.
Fin de este día, es hora de dormir, fin de este escrito es tiempo de escribir, con sueños lo que sigue, con saltitos el punto aparte, con anhelos los recuerdos, y con fuerza la mañana. La chagra y el mambe esperan, a que se haga el día nuevamente, que del computador me aleje, y al servicio fiel me preste, solo así hay salvación, negación del ser y del no ser, solo asi te veo yo, entrega ciega sin importar a quien, por ahí me dice una carta que mejor es la household of faith, adonde esta la mía, porque vivo solo estando aquí, cada camino es diferente, no hay dos personas iguales en el mundo, quien parece la receta, quien cocina y reproduce el mismo postre, y para terminar yo me acuesto, para dormir no me levanto, para decirles buenas noches, muchas gracias y mañana los veré, la misma jeta flaca, la misma nariz protuberante, si no es aquí es el cuaderno que se llena mucho mas lo lentamente, la Mozarella va muriendo y yo pido auxilio al Dios vivido, que por accidente nuevamente muestre donde esta el destino, donde esta el nuevo camino.
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