lunes, 29 de noviembre de 2010

Cuentos de Sanyi, niña de cuatro años en Tarapacá.

“Había una vez, caperucita va por el camino mas largo, y el lobo va por el camino mas corto, cayó en un rio, y caperucita dijo porque usted tiene esos ojos más grandes, caperucita decía abuelita porque usted tiene esas orejas largas “para escucharte mejor”, dijo caperucita porque tiene usted esa nariz tan grande “ para saborearte mejor”, dijo caperucita “porque tiene usted esa boca mas grande, “para comerte mejor” y le comió, el lobo le cogió la mascara a la abuelita, la abuela consiguió otra mascara de él, y abuelita llevo a caperucita y se encerraron los dos e hicieron tareas, dibujaron, y caperucita dijo buenas, y el lobo buenas, le comió a todos los que estaban ahí”.

“Había una vez, un burro va por el camino, iba con el chue, iban cantando por el, se encontró a una señora y la señora se volvió una chue, la señora y el chue, se fueron a un rio, de puro barro, hay ellos se bañaron y cambiaron y hay se fueron a la casa a dormir, y dició a la chue “vamos a hacer comida” dijo la chue “vamos, “ vaya corte leña, se fueron a la chagra y allá se encontraron a un perro, y el perro les dijo vamos a un camino que llega a una casa a tomar tinto, chocolate, comer y termino.”

“Había una vez una flor, se convirtió en una casa y en la casa había un señor, y el señor le dijo a los niñitos que se fueran de la casa, y se bañaron y se fueron a la cárcel, porque peliaron, porque eran los hermanitos todos. Y una niñita dice, la mama dice le dieron juetera, y se encontraron con el azulito, y le comió al azulito, el azulito estaba bailando, se acabo del cuento.”

El momento antes de la verdad.

Es bastante molesto sentarse a escribir, cada vez que se empieza a escribir porque se ha decidido esta vez escribir, y pues bueno, para no trabar la cosa en malabares de palabras, digamos que simplemente queda una hora de luz acá en Tarapacá, estoy en mi cuarto, bueno en el que le pago a Doña María, y no tengo nada mas que hacer que esto. Estos últimos días en el Amazonas, que quien sabe si serán los últimos, la he pasado con un señor escritor compatriota él, se llama Prospero Morales Pradilla escritor de Los pecados de Inés de Hinojosa, resultase que este virtuosismo cronista moderno de las hipocresías de la colonia, habla de aquellos primeros españoles venidos a América, y como vivían en una villa naciente como en la otrora tiempos Tunja, ciudad reconocida hoy en día, por su no reconocimiento. Entonces entre tantas cosas que habla, alguna vez describía los diálogos de estos señores apostillados como los que se viven en el momento justo antes de la verdad, porque cada cosa que se tratare de hablar tenia un protocolo, por lo general mas importante que el contenido mismo del mensaje. Y no se si sea un puro asunto semiológico o algo mas bien que astrológico, porque siendo este ejemplo divertido y claro, no deja de ser menos cierto que la vida de los hombres, en Patagonia, Australia o Tarapacá es precisamente un momento que se vive como justo antes de la verdad. Y hasta aquí entonces nos metemos con el ser humano, esa extraña especie que no es ni tan especie, ni tan humana porque aparentemente algo siempre tiene de diferente, esa carne que se mueve y habla, y que ha sido asi desde el comienzo mismo del principio. Venga a saber Dios que es lo que a veces se siente quemar el pecho, como que trata de evitar ese momento torturador que lo detiene a vivir a uno en el momento justo antes de la verdad, conjurándole y pidiéndole que se abra un huequito para degustar por un ratico el momento de la verdad. Y hasta aquí, todo pareciese un juego de plena y pura valentía, o bueno también coherencia entre la forma y el contenido, entre la prédica y la obra, o quizá entre la fe y la obra, pero aunque esto si siendo parte, no es el todo, aunque si lo intuya, en el misterio mismo de la vida, y de las razones del porque esto y no lo otro, la vergüenza se volvió virtud, y la virtud vergüenza, y en ese juego se tejieron las mejores historias que se hayan podido escuchar de la época de nuestros antepasados, quienes no solo sometieron a los indígenas sino también dudaron de su alma, esa raza de personas, que se creía persona por saber algo que lo ponía en situación de creérselo vivió (o mas bien vive) en el momento justo antes de la verdad. Como si la historia fuera un juego de los de antes y los de ahora puesta a capricho de quien la presenta, como si en el mismo preciso momento el universo no fuera el mismo para todo el mundo.

Aparición del sapo.

En el precioso limbo de este viaje, en el horizonte morado de la tarde caida, bajo la lluvia intensa y el sonar de las chicharras, un sapo saltó y al frente mío se paro. “Que haces ahí?”, asombrado yo le pregunté, lo mire por un momento pero me fui hacia atrás, pensando que era venenoso, “a que vienes sapo”, le dije un poco mas calmado, no sabía si acercarme y sentarme a dialogar o coger la escoba y sacarlo de mi cuarto. Afuera mucho frio hacia, una noche extraña pues en la selva yo estaba. ‘Una razón traigo para ti de parte del curupira que te ha seguido hasta aquí, disculpa su ausencia, pero por fuerza mayor el no puede ser visto, por riesgo a que lo maten, pero aquí esta el mensaje escucha bien, abre tus orejas porque se dice una vez y no mas que una vez’, entonces sin saber ni entender, como ese sapo ha usado el hablado, entre en shock y perdí la razón, sentí de pronto que el aire me faltaba y no podía respirar, sin embargo , de reojo volví a ver la mirada del sapo, quien en saltos coquetos abrió su papel: ‘si lo viste mientras lo creíste y lo perdiste mientras dudaste, entonces que es lo que hay que hacer? Si te conto ese viejo abuelo que las yerbas daban ciencia pero no la vida eterna, entonces que tener? Si los señores te contaron y describieron al curupira y tu lo viste, esa mañana en el baño cuando niño eras tras la hendija de la claraboya mientras te bañabas, entonces porque no creer lo que ves? Porque no crees?’, y el sapo desapareció en ese instante, y yo ni el aire ni la calma había recobrado, su mensaje que aquí escribo es todo lo que alcanzo a recordar, pero mas alla que esta historia, estas palabras, algo en la cabeza me dejo este cuento, que si vi un sapo hablar, para que perder el aire y no creer? Es que acaso no me hablo fue a mi?

No matter what.

No matter where you go
No matter how far is your goal
Keep steel on the stone,
Follow the vision you got.
Let the Lord be with you
Don’t care what others think of you
Like the river never leave his way,
Same the Father does His will,
So why try swim against the flowing,
Better walk to where your heart is heading,
Shut your mind and raise your hands
Feel the great moment you are living now,
No matter listen that nasty gossip,
Pray for them don´t turn away
You bring the sword of a humble man.
Be silly like a dull boy,
Proud doesn’t work, keep the energy on,
Don t try to win, don´t be upset,
We are just men called out the world
Always with a job to do in the world,
No matter if you are tired, if you fall and rise again
Strive with love from the One who paid the price.
And smile when they come for you,
No matter what …you are already safe.

El artesano y las artesanías.

Había una vez un artesano que hacia una artesanía, la artesanía una vez fue terminada se vio al espejo, y se vio tan bonita que olvido que había sido hecha por el artesano, entonces este la dejo en un lugar con las otras artesanías, con las cuales tuvo la oportunidad de hablar y les conto que ellas también eran muy bonitas y que porque iban a rendirle tributo al artesano que los hizo si ellas eran hermosas, entonces creyéndose separadas de su dueño quien dormía esa noche bajaron de la gaveta y fueron al cuarto donde dormía, el soldado anónimo tomo su fusil, Simón Bolívar su espada, y un jesus su cruz, los tres al tiempo atacaron al artesano creyéndolo matar ,corrieron, salieron del taller y se creyeron libres, caminaron y encontraron hombres que se mataban unos a otros, conocieron otros que ya habían encontrado otros objetos de adorar llamado monedas y billetes, estaban los que corrian detrás de un balón, los que inclinaban la cabeza ante una hoja con simbolos, y los que hablaban solos deambulando en la calle, de todo tuvieron la oportunidad de ver estas figuras, el uno con su rifle, el otro con su sable, y el otro con la cruz, miraban todo asombrados como ya muchos se le habían adelantado, entonces fue cuando decidieron regresar a la gaveta a donde algun día creyeron ser mas que su artesano, temieron el castigo y las preguntas de los otros, el campesino preguntando si hay tierra, la reina preguntando por cosméticos, el ciclista buscando una avenida, y el arcángel san gabriel a quien proteger, aun asi regresaron cabizbajos, temerosos pero convencidos que no había nada para ellos en el mundo y que no eran tan hermosos como se habían creído, abrieron la puerta de la casa entraron al cuarto del artesano quien no se había levantado, entraron al taller y se treparon con la ayuda del pelo del lazo del llanero solitario, hablaron con los otros, les contaron lo que vieron y todos desilusionados entonces los tomaron de rehenes, pero salió el sol y el artesano se levanto, se vistió con su overol y se dirigió al taller, abrió la gaveta y encontró el motín, no lo tolero y cogió su martillo bajo a todos sin excepción y los convirtió en polvo, los metió entre agua y les dijo suavemente que mañana serian unas nuevas figurillas.

Misterioso camino.

Pareciera increíble juntar lo que parece separado, a cuando dejamos a que una extraña misteriosa energía lo haga todo por nosotros, a cuando pensamos que solo haciendo podemos ver resultados, y las dos se repelen al parecer muy fácilmente, pues entre el trabajo y el milagro pareciere haber un abismo, imposible para muchos de reconciliar. Pero algo en el momento me dice que no es asi, que lo que esta junto no se puede separar, y que todo no son mas que bifurcaciones de la personalidad, y por lo tanto del discurso, sino existe cuerpo sin espíritu, ni fe sin obras, tampoco hay trabajo sin milagro, tampoco hay meta sin camino, ni pensamiento sin sentimiento, asi que a los profesionales del hacer que hace, quizá teman aceptar que la cuestión es de espíritu, y a los sagrados del tiempo, habrá que añadir que intentar no es desviar, y que no hay camino torcido que llegue a un lugar diferente que los caminos rectos. Y es que la cosa cuando esta en la marcha y se le aprecia a toda objetividad, muestra sus lados mas fascinantes, por un lado un conjuro que se eleva al cielo, para que tal o cual cosa de un resultado positivo, que puede no darlo, pero ahí mismo esta lo misterioso, lo aparentemente negativo también es positivo, y por otro lado esta el salto a la piscina que no se ve si tiene agua o no, aquí descalabrarse o nadar también son un resultado, y pues obvio, siempre se pretende algo, arreglado a algo bueno que consideramos, algo bueno leído en términos de hombres, que por supuesto no lo puede ser tanto si no se ve al curso de las cosas como un destino inevitable que caminamos, así tratemos de evitarlo. Es Dios, es Dios, dice una voz por ahí saltando de alegría, y chócales porque si lo es, porque Es y porque Somos, pero entre el Es y Somos hay un canal, que lo hace posible, y que se otorga, si el entendimiento está abierto, o si no lo está, de que depende?

Violencia ahistórica.

La bella mañana de ayer fue tan bella como todas en el Amazonas, los pájaros cantaron, los niños iban al colegio, la gente salia a las chagras y algunos fuimos a por un tintico a Sagitario, centro de información de Tarapacá. Llegando al lugar me encontré con Don Claudio, antiguo colono y maderero de la región, apenas me vió me invito a sentarme a que lo acompañara con un tinto. Y bueno, hay fue a donde escuche la chiva del día, al parecer en un bombardeo por los lados de la serranía de la Macarena, el jefe del secretariado de las FARC Monojojoy habia sido abatido en un bombardeo al campamento. Y como suele suceder llegaron los comentarios de quienes se sentaban a la mesa a hablar del tema. Evidentemente todos somos diferentes, y tenemos formas de pensar diferentes, por lo tanto nadie puede opinar lo mismo acerca de un personaje que todos en este país sabían quien era, por lo menos por los noticieros. Pero no quiero hablar ni de las opiniones ni de este personaje, sino de algo muy triste que percibí en este pequeño pueblo que muy posiblemente se sintió en todo el país: como gente celebra y se alegra por la muerte de alguien, quien en este caso, según la generalizada opinión del pueblo colombiano, era un bandido que merecía algo peor que la muerte. Justo la noche anterior me había repetido la película de “Condores o entierran todos los días”, y bueno como las coincidencias no existen se me presentaron mas pistas para seguir encontrándole una explicación a eso que llaman violencia, y es que si algo estoy seguro es que lo que hizo posible a un pájaro godo como Jose María Leon, a quien le achacaron miles de muertos mientras el gobierno lo condecoraba y a un personaje como el Monojojoy a quien se le achacan otros miles, son las mismas causas: el odio, que genera violencia. En esa película se veía claramente como un liberal odiaba a un godo solo por eso, y viceversa, y bueno la violencia que se muestra en la película es exactamente la misma que percibi esa mañana tras la noticia de la muerte del guerrillero: como la gente puede sentir odio, un odio que se disfraza de manera diferente, pero en el fondo es el mismo. El mismo odio que llevo al presidente Uribe a vengar sus propios demonios y a convertirse en otro hombre que mata, el mismo odio que un ciudadano común puede sentir cuando dice “que buena noticia mataron al Monojojoy”. Y es triste, porque ante los ojos de Dios es tan malo el que mata como el que se regocija por la muerte de otro, y ese sentimiento de odio además lo exaltan los titulares del noticiero, cuando abren su titular con una emoción como cuando Colombia le gano 5 a 0 a Argentina, triunfo que por cierto costo muchas víctimas en el país, coincidencia? Que es lo que odiamos? Como podremos empezar a transformar ese rencor, esa vergüenza, ese odio en vida, amor, fraternidad, libertad? Esa misma tarde cansado de los comentarios que escuchaba a mi alrededor fui a caminar hacia la maloca que queda a una hora del pueblo, pase por un pozo, me quite la ropa y me bañe, tranquilice mi cabeza y observe el agua, los arboles los pájaros, sali del pozo y segui caminando, encontré un señor indígena con otras dos quienes tejían hoja para techar una casa a donde en unas semanas se planeaba celebrar una fiesta, camine un poco mas y encontré una pareja de ancianos pasando el día en su chagra haciendo unos trabajos, ninguno de ellos hablo del tema, no era importante, no estaba dentro de su cotidianidad, no sentían, como yo si sentía, ese agobio que produce cuando se cuelan en la mente palabras de presentadores de titulares sensacionalistas que celebran la muerte de un ser humano. Definitivamente desconectarse de los noticieros, de las noticias, comentarios es mas placido y llevadero para el alma, mas fácil se puede no ser parte del odio cuando se alejan los oídos de quienes odian, mas fácil es integrarse a la energía cósmica del amor, que si que existe aquí en la tierra.