sábado, 20 de septiembre de 2025

Impro negociación

Saravena, Arauca. Llegué como a las 3 en una buseta. Mañana voy a donde los U'wa; vamos a concertar las medidas que dicta la sentencia que hizo la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor del pueblo U'wa por afectaciones ambientales por la voladura del oleoducto Caño Limón-Coveñas y la incompleta titulación de sus tierras frente al área de traslape con los parques naturales nacionales.

El camino estuvo tranquilo desde Yopal. Sin embargo, vi dos banderas del ELN y un cartel del ELN, por lo tanto, en ese momento tuve "culillo" (miedo). Me pregunté: "¿Estarán por ahí? ¿Será que en un momento de repente muchachos malos asaltarán el bus en el que voy viajando?" Me seguía preguntando, pero no sentía que eso fuera a pasar. Entonces pensé: "Debo mirar al frente y estar listo. Al frente solo aparece una carretera muy bien pavimentada, a los lados un paisaje precioso verde sabanero, y por la izquierda la montaña, la Cordillera Oriental con el cerro nevado del Cocuy." Ante semejante magnificencia, no pude evitarlo; preferí embelesarme con la belleza del paisaje que empezar a pensar en "chicos malos" que de repente asaltan a otras personas. Eso no iba a pasar. "Si en Bogotá me era normal ver un grafiti de los comandos azules o los del sur... ¿cuál es la diferencia de verlo con ninguna PC (presencia de combatientes)?" Entonces, prosigamos.

Mañana será un día especial; es una sentencia y una corte internacional, y justo yo estoy en el momento que la historia indicó para ello: para ir a hacer la primera visita al territorio de los U'wa y a hacer la negociación. Me dan nervios, por supuesto. Varias veces he estado negociando del otro lado, o digo yo del lado del ministerio, pero estando más afín a los intereses indígenas. Hay fuertes contracciones en mi interior mientras estoy desempeñando mi rol. El tiempo se detiene; escucho las voves en cámara lenta. Vienen los colegas, "orejas por oreja". Una persona dice una cosa, la dice la otra, y yo en el fondo solo escucho lo que mi canalización me puede decir; tomo el micrófono y eso es lo que digo. Estará bien, estará mal no se trata de eso, pero sí de entender cómo es la estructura, cómo son esas reglas implícitas que hay en una negociación. Entre más las maneje y mejor las conozca, mayor libertad voy a tener para poder navegar sobre esas estructuras. Así mismo lo dice la improvisación.


viernes, 19 de septiembre de 2025

Sobre la revolución. Del cuaderno rojo de las Australasias

2007

Prosiguiendo con lo planteado el día de ayer acerca de las revoluciones, los cambios y el amor, quiero dejar en claro otra cosita. La sola palabra "revolución", como la palabra "amor", son ideas y energías que se performan culturalmente. Hasta aquí no se ha dicho nada. Esto solo me ayuda a introducir la siguiente idea: ¿Cómo puede concebirse una revolución en estos tiempos? ¿Hasta qué punto las expresiones sensitivas como la música, la pintura, el baile y hasta la escritura pueden convertirse en una fuente de verdadero cambio? Voy a ir al baño, perdón, a la letrina, a pensar al respecto. Ya vuelvo.

Y me llegó la idea de que toda revolución se mueve entre un sentido de "los escogidos" y su opuesto, "los no escogidos". Una revolución es un fenómeno social diferenciado por una energía común que encuentra una suficiencia abstracta en la manera en que se expone ante la sociedad y una correspondiente restricción a que no todo el mundo puede entender y decidir sobre los destinos de la revolución. Estas distinciones son bastante importantes cuando la esencialización de conceptos como "Love Revolution" circula sobre la cabeza de muchos creadores quienes, como el escribiente, nos sentimos comprometidos hasta el sieso con una renaturalización de la vida.

Siempre que escribo es para mí importante imprimir la visión que 27 años de experiencia me dan sobre la vida. Si se revisa el tono de muchos de mis escritos, el leyente desprevenido pensará que soy un profeta o un fantoche. A la mierda. Pues la palabra la dirijo hacia unos objetivos que hasta ahora veo más claros que el agua:

1. Devolver a la naturaleza lo que se le ha quitado.

2. Despenalización del consumo de cualquier sustancia.

Todo lo que aquí quiero desarrollar es un cambio, un cambio dimensional en la vida de los hombres y las mujeres. Mis objetivos, ideas y apreciaciones son apenas sugerencias que me ayudan a darle curso a esto, porque si de algo estoy seguro es que no soy yo quien va a explicitar la receta de una revolución ni una persona que se infunde a sí mismo las profecías de miles de revolucionarios que han pasado por la tierra. Esto apenas se está haciendo y todos tenemos un papel en esta historia. De cada uno está seguir siempre con la misión que el universo le ha entregado.

Así, creo que una revolución es bonita vivirla, sufrirla y disfrutarla. Es algo así como un proceso personal de encuentros y tomas de posiciones, que se enlazan en un sabio y contradictorio curso. Los escenarios más revolucionarios y más amorosos pueden parecer a veces los más oscuros, estáticos y tristes. Un corazón libre de miedo debe ser entrenado para vencer al miedo. Debe ver la muerte, la desolación y la tristeza para que su vocación se fortalezca y salga disparado luego a entregar a la vida lo más honesto de sí mismo.

Las inspiraciones pueden pasar por mitos y leyendas que cuentan la vida de personajes que soportaron las guerras, el odio y la tristeza. Y antes de que eso les creara miedo y odio, salieron decididos a entregar su misión por una causa verdadera. Ayer me dijo Sage una cosa muy sabia cuando me contaba sus historias y aventuras alrededor del mundo. La experiencia de cada uno es la enseñanza. T. Sage sí que lo hace bien, sobre todo cuando cuenta su vida con el mejor humor y las mejores actuaciones.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Menos corrección mas alegria

Lo que duele cuando, por alguna razón, somos objeto de la corrección, se llama orgullo? Posiblemente sí, pero eso no explica por qué duele. A veces el orgullo surge cuando sentimos que debemos tomar una decisión. Mark Jane, profesor de improvisación, decía que para tomar una decisión algo tiene que morir: una idea, un proyecto, un plan, una esperanza. Solo en ese momento llega el poder y el poder decide. Pues bien, ayer mi orgullo me dijo que algo tenía que morir. Que no valía mucho la pena gastarle tiempo a ponerse en bandeja para ser presa de la corrección discursiva, representando a uno u otro. Eso siento que es perder el tiempo. El tiempo que me queda lo quiero vivir de otra manera. Quiero únicamente vibrar en espacios donde el sonido mortuorio de la corrección política espiritual no suene para mí. Esos lugares deben ser alegres, deben ser edificantes del espíritu y transmitir energía positiva.

Cuando recibí los comentarios de un artículo sobre juegos y métodos performativos, el revisor escribió sobre cómo la alegría contribuye de alguna manera a afianzar la confianza y el respeto. La alegría puede constituirse en una manera genuina para dinamizar un proceso de investigación participativa. La alegría no siempre está riendo; también reflexiona, instruye, acompaña, consuela, y si corrige, lo hace pero sin que el corregido se dé cuenta de ello. El show de decirle a los otros cómo son las cosas, así sea en una negociación, no puede ser a costa del vanaglorismo vanidoso, de ser fino en la palabra displicente.

Ahora, para este escribiente que es muy sensible, estas cosas son importantes no para tratar de cambiar esos espacios, sino para no volver a estos. Buscar los que son propios de lo que quiero que suceda. Y quiero a la alegría como vehículo que me lleve por la vida.



lunes, 1 de septiembre de 2025

Las redes sociales

 De cuando en cuando reflexiono sobre lo que somos o queremos ser en las redes sociales. Cada red social parece tener su propia identidad. LinkedIn es seria; se proyecta profesionalismo, constancia, innovación y aquellos aspectos propios de la predecibilidad y la respetabilidad. No es tan dada al debate, sino al intercambio de ideas y experiencias.

Para lo último está Facebook, con sus funciones de grupos que permiten básicamente mezclarse sin pudor. También es familiar; aparecen los hijos, los amigos, paseos y múltiples reposteos inútiles. Es definitivamente la red social por excelencia de quienes no nacimos con redes sociales ni con internet. Por eso es más libre y menos formateada, porque quienes la usan muchas veces solo reaccionan en ella según sus instintos violentos, espirituales, intelectuales o como sea.

Por otro lado, está Instagram, la red social por excelencia de quienes sí nacieron con internet. Es más glamurosa; las fotos que se comparten son bonitas, bien tomadas y escogidas. Es la red social por excelencia del "estoy buena", con cinco fotos seguidas en poca ropa, elegancia y atrevimiento, que todas llevan al mismo punto: estoy buena. Instagram es visual, de poco texto, no muy intelectual, más premeditada.

De las otras no escribo porque no las conozco, y ojalá no me lleguen, porque con estas tres tengo tiempo suficiente para perder el tiempo.

martes, 29 de julio de 2025

Tiempo para respirar

En las postrimerías del partido, en pleno artilugio de la vida. La creación mas absurda, a la que nadie entiende y esta por todo lado, la que administra las ficciones, delinea las maneras de decir, y legitima la locura. Me refiero aqui a esa cosa llamada burocracia, de la cual este escribiente por corto tiempo vino a formar. Son cosas solo aptas para necios y desprecios. Escuchar listas de mercado, deudas impagables, correcciones ministeriales, y que no falte el tinto de oficina. Para donde irá todo esto no lo se, pero al menos excusa para escribir estupideces si me da y porque no decirlo, ha sido la oportunidad de morir, de dejar ir ese algo que por supuesto permita renacer. Porque solo a eso yo no me dedico. Tambien soy diplomadista, estudiante eterno pronto a graduarse adivinen de que, ya les digo por supuesto, de algo tan letal como la improvisación teatral. De la cordura a la locura, del si doctor a la estructura de la historia universal. Aqui no hay tiempo que esperar, que sea todo esto un motivo para respirar. 

domingo, 22 de junio de 2025

Adios Daniel


Cuando nos 'graduamos'?

Nadie lo sabe.

Se ha ido el primero

Se fue Daniel

A visitar a su abuelo,

A preparar la llegada.


Fue de repente

Fue arrebatado

Cumplio su misión 

Dejó su legado

Te extrañaremos Daniel

Buen retorno también.


lunes, 27 de enero de 2025

El emperador de las bravuconadas

Putin divide a Europa y a Estados Unidos, y avanza en sus propósitos cooptando a los políticos y valiéndose de ambigüedades. Toneladas de cocaína y fentanilo entran en Estados Unidos, provocando más adicción y acabando con la vida de los jóvenes. Un genocidio en Gaza a cargo de Israel. Maduro y Ortega siguen atornillados en el poder, ni hablar de Cuba. Y Trump demuestra toda su furia para salvar a su país de la invasión de los que cortan el césped, lavan los platos, venden porros en la calle o roban una Snickers en el supermercado. El macho es aplaudido; el león que aplasta a las moscas «ferozmente» pasará a la historia como el emperador de las bravuconadas, mientras vemos cómo los valores del totalitarismo crecen por el mundo y nadie hace nada porque, cada vez más, el poder será totalitario o no será.