Lo inesperado es aquello que antes no fue anunciado pero si
nos dimos cuenta, supuestamente lo anunciado no puede ser sin la experiencia y
quien vive la experiencia pos es la persona, si existe la sociedad, la cultura,
lo económico, la experiencia sigue siendo un lugar nunca manejable por esas
otras, siempre propia, la de la vida, la historia que uno recuerda, las
personas y vivencias que aparecieron alrededor, que si acaso nos damos cuenta
que éramos más que parte de un cuerpo, pos eso es lo que pasa en la experiencia
y por lo tanto no se puede aquí contar. Lo inesperado es que todo eso que
sabíamos es, pero se vive diferente a la imaginación aunque en parte es
extensión
lunes, 1 de mayo de 2017
viernes, 31 de marzo de 2017
Crítica a la razón titubeadora
Sobre las cosas que decimos los
académicos y que nunca terminan, la historia que está a punto de empezar pero
no empieza, las fronteras del conocimiento que se buscan franquear pero mas
bien se profundizan, cual es el sueño de nosotros los académicos? Algo así como
un mientras camino retrocedo? o un juego de bobos para los cuales todo es si
pero no, no pero si, que estupidez gastar tanto tiempo en ello, no hay que
hacerlo de esa manera, hay es que vivir la historia, hay que contarla, echar el
cuento, eso me lo digo, pero pocos cuentos hecho pues también soy un titubeador
del pensamiento, un intermitente faro que da señales con muchos colores, pero
al final no se sabe que señal estoy dando, eso es importante, reconocerlo, no
para consentirlo o echarme a la depresión sino para realmente escribir las
cosas como se viven.
En la clase de hoy con Juan Alvaro,
Edgar, Victoria, Joana, Abel, Delio, Luis una extraña sensación me quedó, y es porqué
cuesta tanto a la antropología ser quien quiera ser, porqué siente todo el
tiempo una culpa extraña que lo hace devolverse y argumentar de nuevo una historia
intelectual que realmente no es la historia de la antropología, ni tampoco es
necesario conocerla, pal carajo eso también, esa antropología, como me pasó con
la sociología no puede ser algo mas que una escritura sencilla, que comunique
ideas, y si esas ideas son contradictorias pues asi mismo se aclare que las
hace contradictorias, se puede hablar con dialéctica mediante metáforas como “delante
de ustedes estamos nosotros” diría Marquitos, en fin, la Cátedra Imani de hoy
me llevo a navegar pero por momentos más por encima de la superficie, y no sentí
la palabra llegar, lo que tenía que escuchar, y tan solo recordé el futuro, esa
aula mágica llena de colores en la que el aprender no es mas que un juego y un
momento lúdico, se puede ser serio, reír, llorar, decir, vivir, pero es siempre
lo muy importante que los directores de la orquesta se comporten mas como
recreacionistas que como William Vinasco y Adolfo Perez hablando entre si,
mucha cosa bella se dice, claro que hablar es importante, pero, solo hablar? Y
que paso con tocar, respirar, reir, correr, patear un balón de futbol? Tantas
cosas que se pueden hacer, cantar, interpretar un instrumento…ahora bien, los académicos
leemos y escribimos, entonces no solo tiene que ser intelectualidad sino
también para explorar otros sentires, leer caricaturas, escribir poemas,
escritos de conjuros…leer dibujos, leer el cuento de la vida que esta fuera del
libro…
Razón tenía mi estimadísimo Tim Ingold
al ver como un mamarracho bastante raro ese cuento de como las ideas conciben
al mundo material, o lo material a las ideas, cualquier dicotomía que se plantee
debe ser solo para amenizar la descripción pero no para confundir la vida con
ellas, porque a fin de cuentas la vida pasa para todo ser, plantas, animales,
humanos, objetos, sea lo que sea todo esta ahí, y de ahí no se va a ir, a menos
que sea una partícula especial que parte de su ecología sea pasear por lugares más
lejanos de la atmosfera terrestre, todo crece, camina, se ve diferente, todo lo
que mora no es estatico, sino que se mueve. Algo así dice mi tío Tim, el hecho
es que es bueno aprovechar los caminos labrados por otros para atreverse a
franquear esa barrera que condiciona y vende el pensamiento propio, el que no
espera mas que cumplirse por los designios mismos de la vida, el que no esta
supeditado a estructuras caducas institucionales, académicas, sino que teje el
canasto puntada por puntada, enredando el cordel y el racimo de los guiones que
urden las fibras de esto, de estar vivos.
Hay que sacar, hay que atreverse a
jugar.
lunes, 27 de marzo de 2017
Que es hablar de Ferias de las Chagras?
1 Hablar de Ferias de las Chagras
no es solo hacerlo de esas 3 ediciones del evento, sino de todo un proceso que
lo acompaña, sus protagonistas y distintas filiaciones institucionales, son
muchos los nombres de las personas que han participado, por eso es importante
aquí hablar que los procesos de las instituciones no son solo las instituciones
sino las personas que los animan dia a dia. Hablar de ASOAINTAM, ASMUCOTAR,
CIMTAR y Sinchi es encubrir otras relaciones que no solo son un proyecto en
común, tendemos muchas veces a reemplazar nombres por actores abstractos, la
verdad sobre las personas que lo han llevado a cabo no se visibiliza.
Se tiende a generalizar, cuando
en la realidad se ve que son muy pocas las personas que se apersonan de
propuestas como una miniferia, o un encuentro de artesanos, el festival de la
Arriera, el dia de los pueblos indígenas, el estudio de las plantas medicinales,
la yuca, o el reunirse en la maloca una tarde y hablar en Bora de cualquier
cosa.
Para determinar que tan
concurrentes pueden ser este tipo de eventos se hace un relato, una etnografía,
un análisis, una recreación sobre la historia de quienes trata esta
investigación. Esas interacciones que
trato de esbozar en este escrito se trata de personas como Adalgiza Ahuanari,
de Harold Rincón, Teófilo Ceita, Octavio Falcon, Trinidad Polanía, Pablo De La Cruz, Luz Marina
Manrique, Luis Eduardo Acosta, Gladis Angulo, Klaudia Kardenas, Ivan Ramirez,
Victoria Lasprilla, Anny Tapullima, Octavio Kalkin, María Souza, Trinidad Polanía, Lola Jamioy, Veronica Ferreira (mi pareja de baile) Andres Churai, Fausto Borraez, la familia
Palma, tortugo, chucho, toño, Israel…y los muchos otros que no se escriben pero
están presentes en esta red.
Estos procesos aun le son ajenos a mucha gente
en Tarapacá, y en la región amazónica, aunque no es menos cierto que estas
iniciativas van creciendo, a un ritmo lento, no exento de problemas y
de misiones por cumplir, la sensación de que no se hace lo suficiente es
constante y es todo un aprendizaje, pues siempre es la paciencia la que al
final saca adelante las ideas y las materializa.
La verdad sobre la feria de las
chagras está en los recuerdos, las evocaciones o sentimientos que se mueven
cuando se piensa en ello. Lo que produce en las personas y como lo interpreta.
De esa manera la feria evoca cosas como “el conocimiento sobre como sembrar
remedios”, o la convivencia o “compartir con personas que no están” como una
red de rituales que se teje en una historia que transcurre en uno, dos o tres
días, y se transcurre sobre un mosaico de sucesos como exposiciones de cuadros,
arte con materiales reciclados, concursos de la yuca mas grande, la caña mas
larga entre otros, intercambios de semillas, bailes tradicionales con el mismo
power que se hace en la maloca, celebrar la vida y agradecer.
La feria es también un anhelo en
la cultura de los pueblos indígenas pues se asume y se vive como una
celebración sui generis de tintes indígenas y modernos, en el pensamiento local,
palabras como beneficio es pa unos la posibilidad de vender y para otros tan
solo aprender. La diferencia aquí es el ojo del investigador, mientras los
cálculos modernos sugieren enfocarse en productos promisorios a nivel nacional
e internacional, para un paisano de Tarapacá la feria no es para “beneficio
sino que es para compartir las amistades”.
Las prioridades de la gente son
bastante diversas, pero según los resultados encontrados las tipologías de
análisis pueden diferenciarse según su orientación, es decir en el análisis de
cómo se expresa lo que escuchamos del otro. Para un paisano en Tarapacá
escuchar hablar de una red de sabedores, un plan de vida, un plan de manejo o
una feria de las chagras lo relaciona inmediatamente con un mundo
institucional, o más bien interinstitucional donde trabajan personas que llegan
de afuera, algunitos regresan y muchos no vuelven, pero se sabe que hay una
organización institucional una relación con el Estado.
En Tarapacá referirse a una red
de sabedores, un calendario ecológico, una feria de las chagras o un plan de
vida, es una cuestión que genera interés, por sus nombres se asume que es una
iniciativa compartida entre las organizaciones locales y las de afuera, se
necesitan resolver problemas diarios como comer, mandar los hijos al colegio,
trabajar, pescar.
La comunicación se da por niveles, las instituciones hablan
con las instituciones y crean no solo lazos formales sino afectivos. Para que
las iniciativas anden requieren hablarlo, comentarlo, promoverlo, por eso. estos orientadores principales que envuelven los argumentos que localmente
usamos quienes hemos trabajado desde adentro se reconstruyen en una diversidad
de iniciativas. que empiezan a ensancharse y a encontrar liderazgo dentro de la
propia gente como la red de mujeres del Alto Cardozo, la asociación de mujeres Ariadna, o como Elicidi y
doña Rosa que se encuentran en la maloca de Churai y conversan en bora.
Hablar
una lengua indígena en Tarapacá es un lujo que pocos se dan a menos que sea
Tikuna. Para que un Uitoto hablante de la lengua pueda hablar su idioma debe
encontrarse con otro Uitoto y ponerse en la tarea de solo hablar Uitoto, pues
no es mas que el niño se arrime y si hay que decirle algo se le dice en
español.
Cuando se hace un evento que
convoque la asistencia masiva de la población hay que ser consciente que en el
fondo se está reunido por algo que se comparte y en ese momento se le esta
haciendo honor, una fiesta tradicional por ejemplo tiene una dirección muy
detallada pues de alguna manera el conocimiento que se requiere para ponerla en
practica es bastante exigente como tener la chagra bien cargada, el dialogo con
los espíritus, la noches de mambeo y el trabajo espiritual de la coca, el
tabaco y la yuca dulce, se le está haciendo honor y se está celebrando por algo
muy bien conocido por la tradición indígena, con el problema actual de que no
todos los indígenas tienen ese conocimiento bien integrado aunque aún saben
mucho.
Porque hacer la feria? “para
tener amistad con la gente de las comunidades” (Fatima), “para conocer nuevos
productos y que llegue gente de afuera y darse a conocer”(Trinidad), “para
tener mas animo de hacer otras cosas, y la gente compra , para invitar a las
comunidades y traigan su artesanía” (lila Bernardino) “que los hijos no pierdan
la tradición” Adalgiza “Vender los productos y quedar bien, que la gente no se
queje” (Veronica).
Los motivos de las personas por las ferias probablemente pueden ser económicos, pero según lo que encontramos, el impulso por hacerlo no
esta tan fuertemente sujeto a la necesidad de dinero, sino mas bien al
permitirse abrir un espacio para compartir acontecimientos, comidas,
convivencia, música, todos estimulantes de los sentidos que producen
reconciliación e integración.
A pesar de que en Tarapacá puedan existir
afinidades tan distintas entre los grupos, es importante buscar espacios donde
la gente se integre, sin preguntarse ni siquiera cual es su clan de procedencia
o su afiliación institucional, la feria de las chagras se acerca a ellos, pues
aun es un evento muy centralizado en unos grupos que han estado durante el
proceso, pero de alguna manera se le apunta a todo, y lo mas importante, que sea
una experiencia que inspire a otros a involucrar la oferta de comidas tradicionales
en los diferentes eventos del pueblo.
De esta manera la feria de las
chagras es también una metáfora que puede ser leída en una multiplicidad de
direcciones, y la única manera de saber cual puede ser su efecto es preguntarse
por cuales son los hechos que se han desencadenado desde que se realiza. El mas
claro, diría, es el viaje del grupo musical los Moe a Montería a representar
al Amazonas en un festival nacional de músicos ancianos. Con el objetivo de
dinamizar esos espacios en Tarapacá el proyecto consiguió en Bogota un acordeón
que fue entregado al grupo, específicamente a Ignacio, el acordeonista.
El acordeón reemplazó al viejo que ya estaba dañado, y no se podía llevar a
presentaciones importantes, el acordeón nuevo permitió a los Moe volar, y
aprovechar su arte para viajar y acceder a un reconocimiento artístico
importante para sus vidas y las de la comunidad de Ventura y Tarapacá.
Moisés, comercializador paisano.
Diario de Campo. Tarapacá 2015
Moisés vende en la calle guamo,
lulo cosas que salen de la chagra, lo trae de Ipiranga, de la chagra del marido
de una cuñada, Moisés no puede cambiar por otras cosas, sino solo recibir
dinero en efectivo, seguramente para que al dueño de la chagra que le da sus
productos pueda controlar mejor sus cuentas. Moisés dice que queda poquito pero
de alguna manera esa actividad le facilita varias cosas personales como un
jabón o una bolsa de arroz, no se ve insatisfecho ni ser persona que se queja.
Hablamos en la puerta del
restaurante de Iracina, cocinera famoso por su sazón y ganas de trabajar en los
proyectos que hemos hecho de ferias. Iracina es clienta de Moisés pues
seguramente a ella le interesa acceder a los alimentos para poner a funcionar
su negocio. La categoría de comercializador paisano la he puesto ya que este
hombre con el que hablé, Moisés, además de ser paisano es comercializador, o
quizá no sea comercializador, pero de alguna manera lleva a cabo una
transacción que insisto hay que conocer y saber dominar que se llama la de las
ventas, y por supuesto, las compras. El comercializador paisano es también,
como Amigo, quien también se le ve en la calle vendiendo comidas y frutos de la
chagra, además de pescado, aunque el pescado también puede ser de su trabajo.
El comercializador paisano también
aplica para aquellos agricultores, pescadores, cazadores o empleados que
habitan en Tarapacá y que de alguna manera ejercen la actividad de vender, sea
a su nombre o a nombre de otros. Cuantos comercializadores paisanos puede haber
en Tarapacá? ¿Será que esos comercializadores paisanos estarían interesados en
no andar caminando las calles sino permanecer en un kiosco con sombra, agua
fría para tomar, y en compañía de otros comercializadores paisanos? Las
categorías son odiosas pero esta está buena al menos me causa gracia.
Entonces un comercializador es
aquella persona bosquesina o indígena que ejerce la actividad de vender
productos de chagra, solar, cocina o taller, sea propia, en alianza familiar,
de un pariente o comunitaria. Eso podría
ser, el comercializador paisano se desenvuelve mayormente por vía de los hilos
que lo hace ser parte de una familia, una etnia, o una comunidad, el
comercializador paisano podría convertirse en un aliado impecable para que la
alimentación de los tarapaqueños sea más nutrida en productos locales que
agroindustriales.
La charla con Moisés se hizo también
en medio de la invitación del corregimiento a celebrar el día del campesino,
sonará un poco fuera de lugar pero no lo es, si se ve la historia, ese día se
celebraba desde quizá los años 60 hasta el año 1992. Podrá ser objeto de debate
sobre porque se celebra el dia del campesino, pero lo cierto es que bajo ese
nombre también muchas personas responden y eso hay que reconocerlo. Igualmente,
la fiesta de la batalla de Tarapacá es un homenaje a la nacionalidad
trasnochada, es una aburrida parada militar sin nada interesante sino niños
intoxicándose los dientes con dulces y demostraciones militares que sirven para
mojar los sueños de las señoritas que entran en edades de calores… pero más allá
de eso no pasa más, no hay ni diversión, ni una reflexión sobre que putas se está
celebrando y porqué, entonces mi idea, que es la que pongo en consideración de
las Altas Jerarquías es que esas celebraciones poco a poco se vayan ganando
como espacios de fortalecimiento de los chagreros, chagreras, cocineras,
artesanos, artistas, sabedores y sabedoras, seguirán siendo los días del
campesino y el de la batalla de Tarapacá, pero su contenido hay que tomárselo
por la intermediación de la justicia en la historia de los pueblos.
Sobre la alimentación en las Amazonias
1. Diario de Campo. Tarapacá 2014
Cuando el río esta crecido, la
esquina de criatura, como le dicen a Gustavo, es el lugar donde las personas se
sientan a esperar a los pescadores que llegan con las sartas de pescado, Amigo pasa
cantando sus arengas de venta “anímate gente de Tarapacá, anímate”, si la
providencia asi los dispone puede pasar un casabe, lo mas probable es que se
quede uno esperando y no pasa, el pescado si pasa. Para conseguir alimentos de la tierra y el
agua en el casco urbano de Tarapacá hay que hacerlo por entre las casas, en el
solar de Doña Celina, o de Adalgiza, guanábana, limón, caimo, pepino, pimentón,
cebolla, entre muchos más.
Conocer lo que se tiene en el
solar y saber que tienen sus parientes, paisanos o paisanas, esa es la manera
de asegurar de que no falte la cebolla para el caldo, o el pimentón para la
uchumanga, quienes tienen restaurantes en el pueblo cuentan con esas redes para
conseguir los alimentos y los chagreros igual saben que ellos son siempre una
buena opción a la hora de entregar y recibir algun alimento, bien sea al
intercambio o a la venta. La tienda es otro personaje importante a la hora de
encontrar los alimentos, esta todo el día abierta, se sabe donde esta y ofrece
también una variedad de productos agroindustriales, limpieza, potajes,
papelería, entre muchos otros.
Por supuesto que hay cosas que
son irremplazables y eso lo saben los habitantes de Tarapacá, un Zarapaté no
puede ser reemplazado por carne de tortuga enlatada, sin embargo ellos cuentan
que hay paisanos que pescan, venden todo y compran atún, o también alguna vez
corrió el chisme que de Buenos Aires, a 18 horas en peque peque, llegaron a
Tarapacá a comprar un pollo brasilero, eso escuché de otros, no quiere decir
que eso sea así pero si son cosas que se comentan entre la gente que se preocupa
sobre como han cambiado los hábitos alimentarios de productos hortícolas,
silvestres, agrícolas y silvícolas por una alimentación basada en la
agroindustria.
La comida embalada en plásticos y
propilenos hace que las calles del pueblo se mantengan sucias, para librarse de
las basuras cada persona quema la basura que esta alrededor de su casa,
ocasionando olores y gases que no son recomendados respirar como el que
producen los plásticos quemados, algunos no lo hacen, y entonces el pueblo todo
el tiempo esta lleno de basura en la calle. El manejo de basuras es nulo.
Los niños en la calle arrojan
cualquier empaque con la frescura y el estilo de tirar algo con ganas, como
lanzar una cascara de caimo al solar. En Tarapacá la idea de tirar basura a la
calle es algo que no es moralmente sancionado o algo que no se deba hacer, no
botar la basura a la calle suena bonito pero carece de significado, muchos
tarapaqueños parecen haber aceptado esa condición y se adaptan a ella de manera
que la vida sigue y no pasa nada.
Aun la persona con el pescado no
pasa y toca empezar a rascarse, se vino la arenilla y los mosquitos empiezan a
acechar, de repente unos pimentones asoman en bolsitas de 3000 pesos cada una,
luego aparece “amigo” paisano de Pupuña que un día llegó al pueblo y no se
quiso devolver para su comunidad y ahora se dedica a vender pescado por las
calles y tocar su harmónica. El “flaco” también aparece con pescado fresco, la
mujer de Tortugo lleva su botella de jugo de asai para su casa, como el trofeo
que ella tuvo la suerte de llevar a su familia.
La entrevista semiestructurada
dejó ver que las comidas mas sabrosas de la cocina amazonense son el Aji negro,
el mojojoi, el casabe y el caldo de pescado con yuca, sasonado con azafrán,
cebollin, pimentón, cimarrón. El aji negro es hecho del jugo de la yuca brava
con mojojoi, hormiga arriera y cabeza de pescados, son sabores novedosos para
los que llegan de afuera, quien lo prueba lo recuerda por su delicioso sabor.
Otro como el aji de lulo no se mencionan casi en los resultados.
Independientemente de que tan
apetecidos son estas comidas en Tarapacá, evidentemente la probabilidad de
conseguirlos por las calles no son muchas, sobretodo para quienes no conocen a
nadie, pero basta con tener algunos amigos que lo inviten a sus cocinas a comer
casabe, pescado asado, iyico. Quienes se sientan en la esquina de criatura, o
en la asociación de mujeres a esperar a que llegue el pescado parecen estar en
la posición indicada pues los botes tienen que llegar a desembarcar a sus
orillas que ya son las calles del pueblo, pero si lo que se busca son verduras,
frutas, hortalizas, tubérculos en abundancia no se ve tal cosa, estos siguen
siendo relaciones que se mueven entre solares y chagras y no de manera comercial. Por supuesto esto es posible solo gracia a la
tienda, productos agroindustriales como latas de atún, sobres de trisalsina,
galletas, bombombunes. Todo esto es parte del mosaico alimentario local.
Por lo general son los niños
quienes ayudan a sus mamas o abuelas a conseguir cosas como aji, un platano, un
pedazo de yuca, una botellita de chicha, o una tasita de azúcar. Los niños van donde los vecinos y a la tienda, hacen los mandados, son entrenados para hacer vueltas que
requieren transacciones comerciales. Un ejercicio matemático real.
miércoles, 5 de octubre de 2016
Un Conjuro de Paz
Déjeme a ver si me entiendo, mientras me debato entre el
estupor de un quién que abre y lee noticias, como quien ve novelas, o le gusta
ir a la Iglesia para que le digan lo que debe hacer y pensar, asi mismos es la
problema que dijo el paisano, que he sucumbido a ese inentendible deseo humano
de la alienación, la lectura de noticias por internet, una enfermedad que me ha
devorado. Quien este libre de pecado que tire la primera piedra, pero eso no es
lo importante, porque aquí no se vino a escoger el echarse la culpa por
intransigentes, eso aplica a quien escribe estas letras y bueno a lo que creo
que será esa historia común como colmbian@s, no seamos torombolos que sabemos
que lo que se trata es de vivir feliz, y poder abrazarnos nuevamente con quien
tuvimos diferencias de opinión o credo, los intransigentismos no son
necesarios, de lo contrario la película se termina convirtiendo en algo predecible,
y no somos naturales.
A quienes en este momento se sientan a hablar sobre el
proceso de Paz en Colombia les quiero decir que no pueden ustedes privar a un país
entero por sus diferencias personales, sean responsables, seámoslo con nosotros
mismos, una voz interior, en este momento política, porque en parte me duele que
tengamos una oportunidad de celebrar la fiesta todos y de repente la testarudez
pudo más, tengo 35 años, y un hijo llamado Tomás, que la fiesta se ponga mejor,
mas feliz, como hermanos, aprovechemos, Dios Todopoderoso te encomiendo este
cuento que se llama Colombia.
Porque a veces se siente asi, como un guayabo terciario, como
ese que sucedió después de que Higuita se la dejó quitar de Roger Milla, o como
cuando nos enteramos que mataron a Andres Escobar, son historias que compartimos
y todos las conocemos, algo significan en nuestro imaginario como sociedad, sea
lo que sea muchas cosas compartimos, y entre esas está ser socios en un
territorio. Creo que tenemos mas motivos para no ser violentos que para serlos,
y así no parezca yo siento que somos una mejor sociedad que la de décadas pasadas,
algo podemos hacer bien juntos, creámonoslo, es verdad, para quien así lo
escoge.
De las cosas mas difíciles de hacer diariamente es agradecer a la vida, que todo es bendiciones, cada momento es una chimba, se vive bacano, tiene un significado profundo, y no se que mas decir para que desde aquí se escuche este grito por la libertad, para enviar energía a esos puntos donde están los personajes que protagonizan esa historia, seré yo parte de ella? No del todo, si en parte, porque he vivido el rostro de la guerra a pesar que me considero una persona protegida por el mismisimo Moo Buinaima.
Ojala esto tenga un desenlace de tipo Woody Allan donde en la reunión entre el equipo integrante del Gobierno y la oposición descubren que todos han tenido amores entre ellos, que se han fumado uno que otro porrito, y han tomado buenos whiskisitos, todos son hombres de negocios, a los cuales les pagamos por administrar un Estado que garantice los derechos fundamentales sin salvedad, en un territorio que llamamos Colombia. Un Estado que garantice el monopolio y uso legitimo de la fuerza, nadie más tiene porque tener armas en este país mas que las instituciones públicas que se encargan de ello como La policía y el Ejercito, esas personas no deben ser unos fusileros y ya, hechos para matar, sino una importante fuerza productiva del país, mediante la vinculación de militares a programas sociales, productivos, empresariales, tecnológicos, agroecológicos. Un Ejército capaz de desplegar impresionantes operativos para ir a reforestar el Valle de Ubaté por ejemplo, o para promover cadenas de valor para mypimes como ya sucede en Tarapacá, gracia sa la Fuerza Aérea.
De las cosas mas difíciles de hacer diariamente es agradecer a la vida, que todo es bendiciones, cada momento es una chimba, se vive bacano, tiene un significado profundo, y no se que mas decir para que desde aquí se escuche este grito por la libertad, para enviar energía a esos puntos donde están los personajes que protagonizan esa historia, seré yo parte de ella? No del todo, si en parte, porque he vivido el rostro de la guerra a pesar que me considero una persona protegida por el mismisimo Moo Buinaima.
Ojala esto tenga un desenlace de tipo Woody Allan donde en la reunión entre el equipo integrante del Gobierno y la oposición descubren que todos han tenido amores entre ellos, que se han fumado uno que otro porrito, y han tomado buenos whiskisitos, todos son hombres de negocios, a los cuales les pagamos por administrar un Estado que garantice los derechos fundamentales sin salvedad, en un territorio que llamamos Colombia. Un Estado que garantice el monopolio y uso legitimo de la fuerza, nadie más tiene porque tener armas en este país mas que las instituciones públicas que se encargan de ello como La policía y el Ejercito, esas personas no deben ser unos fusileros y ya, hechos para matar, sino una importante fuerza productiva del país, mediante la vinculación de militares a programas sociales, productivos, empresariales, tecnológicos, agroecológicos. Un Ejército capaz de desplegar impresionantes operativos para ir a reforestar el Valle de Ubaté por ejemplo, o para promover cadenas de valor para mypimes como ya sucede en Tarapacá, gracia sa la Fuerza Aérea.
Un sueño? quizá para quien le da miedo vivirlo, pero una
realidad para quien lo vive, el momento de cesar todo tipo de violencia. Problemas
van a haber, por supuesto, pero hay que explorar otras vías, el Taekwondo por
ejemplo, la reunión de esta hora entre los tres expresidentes electos en los últimos
18 años debería ser un ring de Judo, de Boxeo, unos puñitos no les vendría mal
para que se desahoguen, pero no nos matemos por favor, que en el corazón vibren
energías luminosas, capaces de activar a los Colombian@s hacia el disfrute de
la vida y la realización personal. Ese es mi último anhelo, digan que si, a algo
que todos quedemos satisfechos, en Paz, o al menos un poquito mas en paz, aprendiéndolo,
buscándolo, es personal definitivamente, pero se realiza en común, únicamente eso
común puede definir lo que es la Paz en Tod@s.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Multiplicado por tres
En ciclos aparece la imagen nerviosa, la que hace dudar, la que hace escapar, asi fueron los tiempos, los ayeres narrados, muchas veces confuso, muchas veces sin uso, pero resulta que ahora los tiempos son otros, no soy el mismo, ni camino en dos pies, por ahora son seis, y eso es asi, asi lo escogí, lo decido vivir, entonces respiro y siento cabeza, no se trata de creer lo que no se ha de ver, sino mas bien de sentir que muchas veces triunfé con la ayuda de Akash, con la ayuda de Allá, entonces respiro y me vuelvo a decir, son seis pies, y seis manos también, sesenta los dedos, y tres los ombligos, con el corazón lo recibo, a mi me perdono, a los otros perdono y sigo en decoro.
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