domingo, 6 de marzo de 2022

Tenía razón Juan

Todo deviene, dijo el filósofo Heráclito, o no lo dijo, pero digamos que lo dijo, así mismo en la caja de pandora las curiosidades manifiestan lo inesperado, y me enseñan a poner los pies en la tierra, por décima vez. ¿Cuántas mas serán? No nos bañamos dos veces en el mismo río, dijo el mismo filósofo, nos lo enseño Juan en el colegio Refous, pero puede que no, los arquetipos se manifiestan como puntos de retorno, que aparecen una y otra vez en el camino, y hasta que no los superamos, vuelve y vuelve hasta que aprendamos algo. Sera que si? Que si es un río diferente el de hoy al de mañana? Claro que si, solo exagero sobre esa dimensión psíquica del sujeto, la que pone vivencias en el camino de la vida, la que de repente transmuta las energías que encontramos, cuando pensamos que al verlo o verla, ya la conocíamos, ya había sido una energía que en otro punto del universo quizá nos habíamos topado, por eso parecen conocidos, las personas que vemos por primera vez, solo traen algo del pasado, lo recuerdan, pero no a lo mismo sino diferente, y lo que antes nunca fue. Tenía razón Juan.

El futbol y el infinito

Si, el futbol es infinito, nunca termina, es mejor mantenerlo a raya, sobre todo si alguna vez nos enseñaron que eso tan insignificante es lo mas importante, siempre hay otro partido, siempre hay un comentario, un punto de vista, una opinión, es la mejor definición de ese viejo conocido como el infinito, el matemático, unos puntos suspensivos no tan interesantes, solo de vez en cuando, como cuando juega Colombia Brasil.

Con l@s alemanes

Los últimos días han pasado en Bonn, Alemania. Segunda vez que vengo a este país, con una beca, pasajito, y todo listo, muy bien. Paulis, Abril y Tomás están en Colombia, mientras yo trato de avanzar en los quehaceres del trabajo, disfrutar el tiempo, salir y todo eso. El primer mes es inolvidable, claro, se siente como una libertad infinita, la del cambio, la de la confianza de saber que mi familia está bien, y yo acá, en Bonn. Segundo mes, ya estoy en ese, se siente bien, pero un cierto desbalance aparece y es inevitable, ese que me dice que soy papa y que mis hijos están lejos, que Paulis está lejos, y me hacen falta. Pero bueno, ahora a forjar la visión mientras respiro y exhalo en el presente, a sentir cada día como el mas importante, donde todo pasa y todo se puede. Hoy dormí hasta tarde, después de estar despierto desde las 5 hasta las 8 am, dormí, y bien, lo puedo hacer. Pero ahora es tiempo de exigir mi espíritu a una siguiente fase, hay que invocarla, conjurarla, hay que prender el colisionador de partículas y meterse a dar botes, chocar con uno, saludar a la otra, tomarse de la mano y hacer proyectos juntos, si juntos, con los alemanes.

El mundo se despeluca

El mundo se despeluca, este extraño engendro que llamamos mundo, en tan poco tiempo se ha vuelto tan pequeño, tan frágil, claro me refiero al “mundo” humano, al mundo vivo, porque el planeta ahí sigue, como si nada, dando vueltas y volando por el universo. Esta especie, el homo sapiens, o sea quien escribe estas palabras, entra en una fase desconocida, la guerra entre Rusia y Ucrania promete poner todo este Frankenstein más deforme de lo que ya está. Las armas no se crean para mostrarlas, o solo persuadir, sino para usarlas, ese es uno de sus usos, y es el principal, cada cierto tiempo, cuando se acumula tanta pólvora hay que quemarla, de lo contrario cómo se justifica fabricar más y más? Vuelven tiempos de rearme desenfrenado, vuelven tiempos parecidos a esos de las grandes guerras, con muchas diferencias por supuesto, más peligrosas, mas quirúrgicas, más técnicas y justificadas, la vida humana que queda en medio ya no importa, porque solo importa estar del lado correcto de la historia, y que importa los que viven y respiran, si el lado correcto es una narrativa, que justifica, avanza, elimina, permite, decide quien muere y quien vive.

sábado, 18 de septiembre de 2021

Chatiamentos con Mandarina



Yo: mandarina

Natalia: la telepatía
              le estaba escribiendo una breve carta hace un rato

Yo: huy
      la telepatia
      y eso q q se debe la carta
     que asunto tiene

N: la vida

Yo: jaja

N: contándole cosas

Yo: que pequeño asunto
     y en donde anda?

N: Chía
     y ud?

Yo: en tabogo
      y ya salio de examenes y esas cosas?

N: noo mano
     empezando finales

Yo: y en esas epocas no atiende visitas?

N: no muchas
    jajaj
    pero podemos vernos la otra semana
    en Bogotá

Yo: valex

N: lo invito a un té en el apato

Yo: chevere
      y hablamos de Asunto: La Vida

N: eso

Yo: listo cuadramos
       voy a ir a comprarle una botella de agua a mi mama q esta por aca
       hablamos entonces

N: bueno, mandele saludos y digale que....

Yo: y espero la correspondencia

N: ...mis papas compraron yogurt griego y dijeron que está más rico que de cosntumbre

Yo: listo

N: un abrazo

Yo: ok

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Carta de Monoica para mi



9 de marzo de 2008

...Dejando atrás los días encantados del perro y tomando con fuerza los días del águila.






Nace una nueva mariposa

¿o es una de las mismas con otro color en las alas?



Dicen que cuando una oruga está en el periodo de transición para metamorfosearse en mariposa, (por que quién ha dicho que la mariposa deja ser oruga y no oruga-mariposa y que desde que nace la oruga es mariposa también), allí resguardada en su capullo las alas comienzan a formarse. Colores y formas de ojitos, rayitas, líneas curvas que parecen trazos de pincel, formas fantasmagóricas envueltas en gamas luminosas, se determinan. Dicen que el hecho de que una forma color o rayita sea una y no otra depende del espacio donde la transformación sucede. Y así alas de tigre, azules, rojas, cafés como tierra, alas con ojos que parecen mirar, salen y presentan a la nueva mariposa otorgándole al ser que nace de nuevo un medio, una herramienta, un armadura para vivir, y hacer vida.



Siento que ha nacido una mariposa. No creo que sea del todo nuevecita, separada de las mil y una conversaciones, inquietudes, vida hablada, caminada, refrescada con agua escondida en la montaña. Más bien es una de las mismas con otro color en las alas.



Me gusta el camino que hoy se presenta. Me llena de emoción, aunque también de nuevas incertidumbres que se atan a las nuevas certezas. La casa.



Cómo, para qué, por qué? La vida esta haciendo un llamado para hacer otras cosas. A ser valientes y tomar riesgos.



Su valentía me tiene feliz. No lo imaginé, no lo esperaba tan pronto. Después de tanto bla bla bla entre los caminos, hoy te arriesgas a construir un espacio. De eso se trata, del hecho de ser más que en la mente y en la palabra.



Mil preguntas vienen ahora detrás de la decisión tomada, mil tácticas y mil estrategias van a presentarse para la construcción de ese nuevo territorio. Cuál tomar, cómo hacer…de nuevo son preguntas que merecen soluciones rápidas. La pregunta que mas necesitaba ser pensada ya se pensó. Ahora lo que se viene es un brillante horizonte de posibilidades. Qué si hay nubes negras? Claro que si, pues un horizonte es horizonte con todo. Hay que aprender pues a escoger los colores pa pintarlo.



Ahora tal vez quien sigue en el bla bla bla soy yo. Quiero pues decirle de corazón que cuenta conmigo, que mis manos y cabeza están pues pa ayudarle a construir. Presento, pues, hoy mis pinceles a su servicio. Al servicio de la casa, de la tierra y de la nueva vida. Y aunque mi vida está más comprometida con los espacios de la Orinoquia, al final creo que el compromiso es el mismo: Construir nuevos espacios en los cuales nos podamos comunicar mejor como seres humanos, como seres vivos relacionados con la tierra.



Compromiso frente al cual hay que dejar de lado el miedo. El miedo nos limita, nos sitúa en categorías que nos empobrece, que determina y encierra la capacidad que en verdad me gusta de los seres humanos: la capacidad creativa e inventiva. La naturaleza humana que en verdad nos hace pensarnos frente al mundo.



Pa brindarle al espíritu y al cuerpo el espacio para que viva este mundo de otra manera. En libertad de los miedos a hacer otras cosas, y en la autonomía necesaria, que llenita de aprendizajes, nos ha de llevar a estar en armonía y coherencia con el “todo”.



¡Que viva la valentía, la libertad, y, así como usted la llama, la revolución de la recocha, que creo yo no es otra cosa sino la vida. Entonces pues Don Pablo: pues que viva la vida donde vuelen las nuevas mariposas!



Reciba usted un abrazo de mi parte, mil bendiciones para el camino que en estos días se construye, y de nuevo mucho amor para que guie nuestras acciones.




Monoica.