No siendo mucho lo acertado, ni por buen ejemplo me he de adular, una llamadita de alboroto y desafío hice yo, y si acerté, y alguien me interpreto como debía ser, que me perdone por lo que malamante haya salido de mi corazón, solo veo que la guerra no empieza allá donde se encuentran los distintos, sino es entre las mismas familias en que las divisiones se suceden, y todo huele mal cuando las razones del ego se sobreponen a la verdad, y todo seguirá hiendo mal siempre y cuando no exista voluntad, a mis seres queridos digo yo, que aflijan su corazón y miren hacia Dios, que del orgullo nada queda, ni las riquezas son las verdadera satisfacción. La esperanza nunca pierdo, y pido a la vida que se haga la vida, y aunque me cueste entender que la muerte también es vida, y tampoco soy el rector de los destinos de ningún ser humano, mandar al fuego de la destrucción las malas energías, orar, meditar y actuar, no dejar de sonreír, no señor, y también llorar cuando eso me haga descargar. Es difícil encontrar la sonoridad en una partitura en la que las notas no se ven, los violines van por un lado y las trompetas por otro, el director parece mas un payaso que un guía de su orquesta, asi mismo se siente todo cuando el sarcasmo le gana a la verdadera redención, cuando las palabras no son verdaderas, y más parecen una declaración de guerra, que una verdadera arrepentición. Pero bueno, las sinfonías no son nunca las que esperamos que sean, y lo bueno y lo feo, no son más que una idea, sin embargo a mí me gusta lo bello, no pretendo conocerlo, sino solo serlo, y eso que es bello, pues es seguramente bueno, al menos eso quiero pretender. Y ahí se cae una vez más, en el adoquín resbaladizo que nos hace resbalar, bajo la mirada atónita del letrero que en 1258 lenguas distintas nos dice, “peligro, piso mojado”, sin embargo hasta que no se cae no se le cree, y peor aún en el piso, se dice estar parado, valiente contradicción, aunque estúpida también. Por ejemplo en este escribir, un propósito concreto busco yo, resulta que un espíritu de destrucción, viene rondando los condados de mi castillo, las duquesas sienten celos de la ciervas, el rey es déspota y corrupto también, los principitos están asustados, y ni pa la guerra, ni la ciencia sirven ya, no hay comida sino vanidad, no hay palabra sino ironía, no hay verdad de dónde vengo, creo que es mejor cambiar y construir algo mejor. Y no importa si esto disuena también, hoy es liberación y sembrar la iluminación, día del sol con guía sol, luna solar del último año…como lo anhelo esta vez, que ese fin del ciclo traiga amor, seguramente así será, a los que lo decidan que sea así, pero todos los días es el fin y el principio también, cada segundo amanece y anochece a la vez, por eso no hay que esperar mas que la misericordia del mismísimo creador, porque a la astrología y a los calendarios no se les puede confiar lo que uno mismo debe de hacer. Tres rosas pintadas encontré esta vez, colgando de la puerta esperando abrir, una tocó el timbre y la otra tocó a la puerta, pero la última fue la que entró, porque llamó al que abría, con su propio nombre y apellido, las otras refunfuñaron preguntándose, porque ella si y nosotras no. No hace falta avisar, y tampoco señalar, sino se debe pedir con fe y verdad, de lo contrario afuera nos quedamos.
sábado, 24 de marzo de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
Juntos...
Y bueno, después de deponer una hermosa conversación con
Paulis sobre las cosas de la vida, dediquémosle tiempo a las cosas locas de la
escriturología, que siempre buscan decir con agraciada gratitud las cosas que
se suceden en el camino: pues resultase que en tanteando los asuntos propios a
los problemas que implica a los hombres vivir juntos, y el camino hacia el
compartir con las personas, no creo que existan en el mundo dos seres humanos
con las mismas opiniones o maneras de pensar, la verdad es siempre misteriosa,
y aunque en la voluntad del hombre esta su herramienta para confabularse con el
curso del destino, en esencia, ni el sabio, o astrologo mas putas de la comarca
puede saber cuál es el destino.
Así, que como seres graciosos nos hizo el creador,
comprendimos que mas importante que los planes es la misión del día a día, pues
es el presente y no las especulaciones que nos salen de la boca, que en cuanto
estén cargados de amor y de fe, son siempre fructíferos en el camino del andar,
sus acciones son bendecidas, hay que trabajarlo con las propias manos, humildad
y buen corazón.
Cuál será el camino, sino el de
empezar a atrabajar por algo propio.
viernes, 9 de marzo de 2012
Profundear
Profundear. A un día de sol le llega la tarde y
de repente se vuelve lluvioso, las calles despejadas del domingo al otro día están
congestionadas, las experiencias de hoy son la historia de mañana, y así
parecen seguir el curso las cosas. Fuera de la casa esta mucha gente en sus
casas durmiendo y otros trabajando, escribiendo el informe del proyecto o
pensándose un negocio, otros rezan y otros solo ven en la televisión los goles
del partido que perdió Millos ayer. Mientras tanto me ahogo, tratando de sacar
lo que siempre he esperado, pasos en falso, desafíos al destino, espíritus que
entran y otros que salen, el amor viaja, y se busca, yo lo busco, no solo por
encontrarlo, sino por hacer el ejercicio y alimentar esa esperanza que dice que
todo estará muy bien, como el reggae lo repite todo el tiempo, como las
películas buenas muestran al final que nada parece ser lo que se es, sino que todo
cambia y fluye. Desde un tipeo tímido trato de ver la forma nuevamente, los
colores siguen apareciéndose y la impaciencia toca a las puertas, que será de
mi me pregunto esta vez, que será lo que estoy dando en mi día a día. Creo en
los milagros, cuando se trabajan, he visto revelaciones desvanecerse por que se
creen instantáneas y no lo son, toca trabajarlas, repito, pero todo se cumple,
eso es una ley, lo que aparece en los sueños, y lo que no también, las
sorpresas y los planes, todo llega, si que llega. Las cosas se ven en materia y
contenido, la carretera con sus curvas y el yogurt mostrándose en las vitrinas,
Los Mozzarella sonar una que otra vez, personas crear el paraíso y otros
amarrados aun persisten en tener, yo quiero tener y en eso me equivoco, porque
hay no encuentro lo que busco y ni siquiera tengo lo que me antoja tener. No detenerse parece ser la consigna esta vez,
escribir locamente para así conjurar, para tener mañana un propósito y una
tarea que hacer, levanto el vuelo del águila para ver de lejos, ¡ojo con las
minuciosas que se pueden olvidar! Por dónde empezar a sacar la cosa, seguir y
seguir, llegara a algún lado? Escuchar las mismas canciones y persistir en los
planes de construir un lugar en el campo con Paula, para vivir y respirar,
gozar de esta paz que me alberga ahora, que aunque a veces se revuelva no me
deja en ningún momento, no se esfuma como si lo hacen los planes. El humo se
levanta desde la leña que se quema, su olor lo envuelve todo y lo que era
madera se vuelven cenizas, a donde irán después, al asiento de un árbol, para
que nutra su tierrita, para que se haga mas fuerte y haga la madera que sea
quemada nuevamente en la chimenea de la casa. Que será lo que me bloquea, hay
algo que no he perdonado, una fuga de energía que me hace olvidar lo que soy…,
soy, soy, soy, quizá toda esta escritura es vanidad, y no va a ningún lado
realmente, quizá es mejor actuar y que lo que cuento no lo cuenten las letras
sino los hechos que se ven, los que alguna vez dijo Durkheim que se pueden
medir, y tratarse como cosas, pero la Fe es imperceptible, pero crea cosas perceptibles,
no se detiene y sabe para donde va, su guía único es la creación y no pierde el
tiempo lamentándose por la derrota de Milos ayer, que cagada que Millos perdió
ayer. Que se logra con mucho profundear, cuando en lo tonto aparece una magia
que yo no se, de donde viene, si a que va, solo me divierte y me recuerda lo
feliz que soy de estar vivo, de querer a Paula, de seguir soñando y caminando
el camino que está al frente. Si el camino estuviera hecho no fuera nuestro
camino.A un día de sol le llega la tarde y
de repente se vuelve lluvioso, las calles despejadas del domingo al otro día están
congestionadas, las experiencias de hoy son la historia de mañana, y así
parecen seguir el curso las cosas. Fuera de la casa esta mucha gente en sus
casas durmiendo y otros trabajando, escribiendo el informe del proyecto o
pensándose un negocio, otros rezan y otros solo ven en la televisión los goles
del partido que perdió Millos ayer. Mientras tanto me ahogo, tratando de sacar
lo que siempre he esperado, pasos en falso, desafíos al destino, espíritus que
entran y otros que salen, el amor viaja, y se busca, yo lo busco, no solo por
encontrarlo, sino por hacer el ejercicio y alimentar esa esperanza que dice que
todo estará muy bien, como el reggae lo repite todo el tiempo, como las
películas buenas muestran al final que nada parece ser lo que se es, sino que todo
cambia y fluye. Desde un tipeo tímido trato de ver la forma nuevamente, los
colores siguen apareciéndose y la impaciencia toca a las puertas, que será de
mi me pregunto esta vez, que será lo que estoy dando en mi día a día. Creo en
los milagros, cuando se trabajan, he visto revelaciones desvanecerse por que se
creen instantáneas y no lo son, toca trabajarlas, repito, pero todo se cumple,
eso es una ley, lo que aparece en los sueños, y lo que no también, las
sorpresas y los planes, todo llega, si que llega. Las cosas se ven en materia y
contenido, la carretera con sus curvas y el yogurt mostrándose en las vitrinas,
Los Mozzarella sonar una que otra vez, personas crear el paraíso y otros
amarrados aun persisten en tener, yo quiero tener y en eso me equivoco, porque
hay no encuentro lo que busco y ni siquiera tengo lo que me antoja tener. No detenerse parece ser la consigna esta vez,
escribir locamente para así conjurar, para tener mañana un propósito y una
tarea que hacer, levanto el vuelo del águila para ver de lejos, ¡ojo con las
minuciosas que se pueden olvidar! Por dónde empezar a sacar la cosa, seguir y
seguir, llegara a algún lado? Escuchar las mismas canciones y persistir en los
planes de construir un lugar en el campo con Paula, para vivir y respirar,
gozar de esta paz que me alberga ahora, que aunque a veces se revuelva no me
deja en ningún momento, no se esfuma como si lo hacen los planes. El humo se
levanta desde la leña que se quema, su olor lo envuelve todo y lo que era
madera se vuelven cenizas, a donde irán después, al asiento de un árbol, para
que nutra su tierrita, para que se haga mas fuerte y haga la madera que sea
quemada nuevamente en la chimenea de la casa. Que será lo que me bloquea, hay
algo que no he perdonado, una fuga de energía que me hace olvidar lo que soy…,
soy, soy, soy, quizá toda esta escritura es vanidad, y no va a ningún lado
realmente, quizá es mejor actuar y que lo que cuento no lo cuenten las letras
sino los hechos que se ven, los que alguna vez dijo Durkheim que se pueden
medir, y tratarse como cosas, la Fe es imperceptible y crea cosas perceptibles,
no se detiene y sabe para donde va, su guía único es la creación y no pierde el
tiempo lamentándose por la derrota de Millos ayer, (que cagada que Millos perdió
ayer!). Que se logra con mucho profundear, cuando en lo tonto aparece una magia
que yo no se de donde viene, y a que va, divierte y recuerda lo
feliz que soy, de estar vivo, de querer a Paula, de seguir soñando y caminando
el camino que está al frente. Si el camino estuviera hecho no fuera nuestro
camino.
Déjà vu o me dejo el bus?
Pero
que es esto, si ya antes lo había vivido, será un dejà vù, o más bien fue que
me dejo el bus. Tal como lo veo así mismo puedo decir lo que sigue de la
película aquí, y si, no es tiempo de lamentar ni tampoco celebrar, pues en
ninguna de las dos está el elixir de la eterna juventud, si todos vamos para
viejos, y si no llegamos es porque morimos, si nos quedamos, es porque ya no
estamos. Tremendo susto el que se pego, cuando el desenlace de la historia le
pareció fatal, corrió hasta callejones sin salida, para darse cuenta que
adentro estaba la salida, podía crear y recrear todo a su alrededor, la niña
que lo acompañaba, sería su compañera, y no lo dejaría por la inaudita duda que
no deja comunicar, por el afán de tener e impostar la verdad, todo se quemaría,
acabaría en cenizas buscando a otro cuerpo pertenecer, volver al polvo, abonar
las raíces de otra célula viva que sus nutrientes pueda aprovechar. Ultima
escena, igual a la primera, repetidas veces subió al bus, y al mismo destino
este lo llevó, eso paso por muchos años, sin que se constatara lo que el
destino le guardaba, en esos tiempos todo era inerte, repetitivo y aburrido,
pero ahora seguro es diferente, porque cada día es diferente y trae una
aventura nueva, así el dejà vù o el sueño sean repetidos, bendito es, porque
otro seguro que si es. Y si la clarividencia se desarrolla que mas pueda pasar
que la vida se convierta en evidencia de un divertido juego de azar, en el cual
se tiran los dados desde arriba, y como un destino inevitable, nos movemos a la
meta. Juntos, luchando, componiendo, no se muere porque así lo dijo el de
arriba, que al lado de la presunción crece la simplicidad, al lado de la
ostentosidad, lo justo permanece, no se que este en los planes del Creador,
pero seguro todo bueno siempre esta, que venga la Recocha, como la pidió Salome
el dia que años cumplió. No se que mas quiera decir, o quizá tenga que callar,
agradezco a lo invisible, por darme ojos para ver lo invisible, porque en estas
huestes del tengo y compro no me quedo, lo paso como mortal que soy y nada mas,
la energía que se hace viene mas abundante que cualquier cara de aguacate, que
venga y ponga el cuento de que trabaja por nunca trabajar. Que otro caso tengo en mi cabeza, pues como
olvidarlo, era una obra de teatro, a la cual nos contrataron como extras y que
show el que nos hicimos, fumamos, juergueamos, y todo lo demás, en la cara de
la solemne autoridad, así fue la vida, de ese curso no salió, pues el cristal
se salió de madre y vendrá la hora en que no se vea para donde va. Nada de esto
se puede predecir, para nada hay una formula ni una ecuación por la que sufrir,
si los misterios del cielo no los conoce nadie, ni vale la pena intentarlo
hacer, de lo contrario aquel oscuro callejón, volverá para los días iluminar,
por lo pronto los prefiero así, simples, y llenos de magia en el andar, porque así
es que me voy, y si Dios me da vida, pues pienso regresar, a seguir
construyendo esto que algún día no se porque llame, La Revolución de la
Recocha. No tengo miedo de vivir lo que tengo que vivir, no temo cumplir lo que
debo cumplir, paso a paso se dibuja el trazo, y la figura se devela es bella con
sinuosidad, con pequeñitos fractales, y colores de regletas, recordando aquel
viejo lugar que la locura enseñó.
التسكع من مصير
Siendo
mucho lo bueno todo lo sucedido, los merodeos destineológicos esparcieron la
pintura con un pincel de brocha mas gruesa, pues la forma del dibujo debía
ampliarse hacia terrenos nuevos, y consolidarse en aquellos conquistados. Nada
estaba echado por la borda, pues de un barco salieron dos, y así exploraron las
costas y ríos que iban a las montañas, la selva misma aun lo pedía, y como
siendo esa la misión, aquí les comparto esta canción.
Soy
un tiburón,
soy
un guaimarón,
a
donde esta el anzuelo
que
me saque este orzuelo.
Serioso
hago el oso,
y
chispín parezco rasputín
cual
será el manjar,
que
me vaya a banquetear.
Bueno
si, asi se plantearon las cosas y por algo fue, pues el cristal abrió los rayos
y en destellos algo mas lejano ilumino, al fin y al cabo esta la conexión, que
no requiere del cuerpo ni mucho menos de la anterior canción, pues siendo esta
mucho lo mala, algo mejor se puede decir, y pues para calentar he de pensar lo
que en español no les puedo contar: يا جندب، يبقي لي في جبل لديك ، لكونه هذا وأكثر من ذلك بكثير ، يأتي ويقول ما كتبته بالفعل[1]
[1]
Traducción: O pequeño saltamontes, guardame en tu monte, pues siendo esto y
mucho mas, venga y digo lo que ya escribi
Travesía en Transmilenio
En
la ciudad de las luces todo destellaba, mientras gotas escurrían sobre los
paraguas mojados, y como en una coreografía se iban cerrando cuando la multitud
se adentraba en la estación del transporte masivo. El zapateo insistente
amenazaba con tumbar el puente, el afán y el frio nos hacia caminar mas rápido,
poco a poco se acercaba el final del túnel, a donde en medio del tumulto los
que no tenían sombrilla se hacían debajo de los que iban solos con la suya,
afianzando así una solidaridad efímera pero importante para aguantar y soportar
el ajetreo de montarse en un Transmilenio a las 6 de la tarde en Bogotá. A
pesar de la incomodidad, la resignación y la esperanza de estar volviendo a
casa parecía ser superior a cualquier tipo de maltrato urbano, llámesele
destino inevitable de las grandes ciudades, o rabia contra nosotros mismos por
no ser capaces aun de construir una ciudad mas amable. No se escuchaban
protestas, mas bien algunos gemidos, que se acentuaban en el cuello mas
estrecho del embotellamiento al cruzarse con los pasajeros que buscaban a contracorriente
salir de la estación, desafiando un río de sombrillas que apretaban cada vez
mas por hacerse dueño de un espacio. Las largas temporadas en la selva me
hicieron olvidar lo estúpido que es ponerse una cita con una amiga del colegio
a las 6 y 30 pm, calculé cumplir el tramo Virrey-Marly en media hora, pero oh
sorpresa cuando dure media hora solo hasta los héroes, lastima, las promesas de
rapidez del Trasnmilenio se me habían ido al piso, y con ello la inevitable
pregunta de cómo puede ser la manera mas fácil de moverse en Bogotá.
Rápidamente hice la evaluación, llegando a las siguientes conclusiones.
a. Carro:
Que mamera, el trancón es definitivamente peor.
b. Transmilenio:
Nota al pie: Absténgase de montar en las horas pico, de resto todo bien.
c. Bicicleta
de 100.000 pesos: No se la deje robar antes de los primeros tres meses, después
despreocúpese, seguramente ya recupero la inversión.
d. Moto:
“Eso es un ataúd con dos ruedas” viejo adagio que me enseño Gustavo en San
José.
e. Caminando:
Si el tramo no es muy largo, es definitivamente la mejor opción.
f. Buseta:
Siempre una excitante opción, llena de imprevistos, mercados de miseria,
cultura, frenazos, competencias, trancones interminables.
Terminaba la travesía, y llegando a las
7 y 30 pm a mi destino, todo se me había olvidado y no lo sentía para nada tan
negativo, de solo pensar que para llegar a la misma dirección hace unos quince
años hubiera tenido que tomar el siempre temible Directo Caracas, que paraba
solo en los extremos de los paraderos, pues bajarse en la mitad de uno de esos
calabozos lo hacia a uno presa fácil del choro de turno. Desconozco como se
maneje la chequera del Distrito y toda la burocracia que hay en medio de mover
un centavo para atender una necesidad en la ciudad capital, pero quizá, si le
ponemos empeño todos los habitantes de esta selva de asfalto para que algún día
Bogotá tenga un metro y un sistema de Transporte integrado mas eficiente y
humano, seguramente los espesos momentos de manoseo en el Transmilenio se vivan
con mas calma y hasta con algo de entusiasmo, siempre y cuando se vea que se
esta haciendo lo mejor, para que tengamos lo mejor. Ninguna sociedad es tan
troglodita para siempre creo yo, y en algún momento, cuando todo está perdido
renace una conciencia colectiva que lleva a la ciudad a tomar correctas
decisiones y a ser dueña de su propio destino.
domingo, 19 de febrero de 2012
San Andres Islands.
Para un colombiano continental, llegar a San Andrés
por primera vez es una ruptura en la forma de concebir su identidad. Lo primero
que salta a la vista es una ciudad destartalada que en poco se diferencia de
muchas ciudades y pueblos del continente: los materiales de las casas, el
diseño urbano, sus habitantes, etc. El aeropuerto no presenta nada llamativo en
su recepción, no se ven las exuberantes morenas con vestidos coloridos
ofreciendo cocos con licor que muestran las revistas de promoción turística,
mas bien, resalta un puesto de control atendido por funcionarios que revisan
los documentos y expiden un permiso de estadía no superior a cuatro meses.
Recorriendo la ciudad empieza a sentirse que
efectivamente se esta en Colombia, pero hay algo diferente que se mezcla con la
habitual simbología continental, empiezan a aparecer casas construidas en
madera, bastante deterioradas y rodeadas de casas en concreto y extravagantes
hoteles, el trazado de la ciudad es confuso y parece no tener una lógica
coherente. Los almacenes comerciales irrumpen con suntuosas vitrinas alrededor
de gigantescas manzanas, en las esquinas se oyen mujeres y hombres hablando
inglés creole de una manera muy distante al inglés tradicional. El centro es
una extraña mezcla de arquitectura comercial muy simple, edificios
residenciales al interior de las manzanas, hoteles, y una que otra casa de
estilo ingles. La ciudad habla de Parque Bolívar, de Avenida New Ball, el
barrio obrero, la avenida Pepper Hill, diluyendo la toponimia anglo con la
hispana.
El primer contacto con San Andrés es con la vida
urbana. El mar, a pesar de estar por todos lados, se opaca ante el intenso
movimiento de las calles. El comercio, los automóviles, el rebusque, el
concreto, todo esto se ve primero que los corales de Sound Bay o la exuberante
vegetación de La Loma. Desafortunados
los turistas que llegan buscando el paraíso tropical ofrecido por las
revistas de turismo de las empresas nacionales, la isla aparentemente cambió la
contemplación del paisaje tropical por una vida dictada mas por el agite, el
rebusque y la vida económica, algo así como un latin urban caribbean way of
life.
Pero las sorpresas de San Andrés no terminan ahí, la
isla empieza a mostrar toda su complejidad mientras abandonamos el centro y nos
dirigimos hacia el sur. El paisaje cambia drásticamente y el paraíso tropical
aparece de repente en las playas de Sound Bay. La población es en su mayoría de
origen isleño, se comunican en creole, ingles y español, la distribución
territorial es menos densa y la madera se hace mas frecuente en las
construcciones, tanto de casas como de iglesias que se instalan sobre la
avenida. A muy pocos kilómetros del centro da la sensación de estar en “otro
lugar”, dominado por la cultura isleña y una fuerte presencia de elementos
continentales. El sector de La Loma, hacia la parte alta y central de la isla,
conserva el “aire” de la vida isleña de cultura anglófona y protestante, la estética
arquitectónica manifiesta una radical separación con la vida de los colombianos
continentales. La vegetación acompaña permanentemente los recorridos ondulados,
y la vista al mar, de lado a lado, se impone en llamativos miradores
frecuentados por turistas.
Lo sorprendente de vivir a San Andrés, y esto rebosa
cualquier pretensión académica, es sentir como un espacio “finito” se hace vivencialmente
infinito: 27 Km2 contienen una diversidad de formas de vida que seria
lamentable reducir a categorías sociológicas. San Andrés es una sociedad sui generis configurada por un
particular estilo de vida isleño, donde la insularidad y la diversidad de los
valores de sus habitantes, define en gran medida el universo simbólico. El
encuentro continuo y las luchas por los códigos de dominación cultural se
cotidianizan y tensionan el proceso de recomposición identitaria sanandresana,
proceso que se expresa, por un lado, por medio de un discurso de exclusión,
intolerancia y resentimiento, y por otro, por la posibilidad del encuentro y la
aceptación del otro.
Cualquier estudio que pretenda denominarse ambiental
debe tener en cuenta y tratar de comprender el contexto de referencia de las
islas. Los conflictos identitarios y procesos de mestización configuran una
serie de luchas que inevitablemente pasan por la definición acerca de qué es
San Andrés, ¿Un paraíso perdido? ¿Una reserva de la biosfera? ¿Una colonia
colombiana? ¿Un centro comercial en medio del mar? ¿Una isla bendita? La
identidad y las relaciones de poder, se presentan como los principales
dispositivos que configuran algunos de los muchos elementos insertados en la
comprensión de cualquier problemática ambiental. Cuestiones que solicitan una
mirada diferente a la de una recua de expertos en ciencias sociales o
naturales, e invitan a vivir la isla desde su dimensión mas cotidiana,
conviviendo y sintiendo el territorio como una expresión histórica y natural,
en continuo proceso de autocreación.
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