sábado, 8 de julio de 2017

Dolencias en el chackra raíz

En el chacra raíz, donde brota la voz, de donde emergen fuerzas que vienen y van, desde donde anuncia el llamado de la tierra, ahí se esconde este rizoma, ahí duele la irritación, ahí se realizan las proezas, y se muere en poesía. Arrimo la mirada, la levanto nuevamente, miro al cielo y suplico calmar este dolor, entender que quiere decir, que quiere comentar, a algún espíritu mentí, de algo pude yo abusar, porque este dolor no es gratis, este dolor tiene una razón. Vuelven otra vez cocodrilos y balones, patadas y tubos de pol dance, porque será que se repite el ciclo de la raicificación, es que no he sembrado, o el arbol no ha crecido. Pero duele, duele, y duele, no tanto como el antes y anhelo ya el sentirme bien, anhelo sentarme a escribir y esperar a las musas que dicen no importa, todo va a estar bien. No hay otra salida que creer mejorar, no hay mas camino que la esperanza, todo se compone, esta sensación es pasajera, este suspirillo me inspira y alguna palabrita presto para redimir mi dolencia raizal. Vuelve y comienza, el principio y el fin, de cuando corría por las canchas detrás de un balón, cuando levantaba las piernas en la pista de salto largo, o como se veía la vida recostado al vidrio del salón, esperando al campanero tocar para salir, a recreo o a la casa, nunca fui un animal apto para estar en una jaula. Por eso rectifico lo que pienso, y desato toda atadura al antes y al después, vivo la vida como venga, y la recibo como el mejor de los regalos, suena emotivo, suena meloso, que me importa, si una buena historia tiene todo esto, y además se le pueden añadir otras, como a Neruda seguramente le habría de gustar. Te miro hijo, y deconstruyo las imágenes, no proyecto mi vida a la tuya, solo te ofrezco lo mejor que pueda dar, y si esta donde debe de estar, tú lo recogerás, como lo harás de otras experiencias que te encuentres en la vida, tu eres tú, eres dueño de ti mismo, que tu vida sea la tuya y no la de nadie mas. Asi se siente cuando no hay sustancias, como que se debe de echar mano de la química cerebral, como que se debe dejar liberar las hormonas que electrocutan este cuerpo, que lo fríen en aceite y despiertan al día de la noche, que lo traen del limbo en que duerme todavía, al tiempo que se pierde pero no se pierde, a la razón que se espera de un posible viaje a Teutonolandia, al bus que va para Germania, venga o no venga, no dejo yo de andar en todo esto que llaman vida.

lunes, 1 de mayo de 2017

Partidito mambeado

En las postrimerías del partido, cuando el arbitro ha pitado, el resultado ha quedado sentenciado, 1-1, 2-1, 0-0, o cualquier otro marcador, ya no hay nada que hacer, solo seguir trabajando, como dice el futbolista, continuar y pensar en el próximo partido. Y el próximo partido es ahora, ya estoy jugando, ya lo estoy escribiendo, me está contando como parte de su historia, actuando, decidiendo, riendo, caminando en el destino, feliz y contento, a pesar del marcador, gane pierda o empate, el partido realmente no ha terminado, cuando termina entonces?


En el principio y en el fin, en el eterno y grácil bucle, en la ecuación de la entropía, la materia cambia, nosotros cambiamos, los jugadores también y ahora parece que el partido nuevamente ha comenzado. Desde la defensa se ve la figura del equipo, la estrategia planteada y a cada quien hacer lo que puede por ella, tirito, pasecito, patadita y autogol, todo es parte del momento, todo está en las posibilidades del partido, por eso me escribo, por eso me mamoleo, me hago cuquita y sacaditas por aquí y por allá, me enfrento a mí mismo, a mi ego, al que juega, al que quiere hacerme ver que no agarro una, al que me quiere ver destruido, al que me quiere alabar, al que me quiere ganar, o llevarme a la cima, quien quiera que seas, te respeto por tu juego, porque me enseñas en extremos, y en contradicciones te entiendo, no puede ser de otra forma, sino en binarios, que pasado por la entropía desatan lo complicado, asi se torna la cosa, asi se siente ahora… no resultan muchas claridades en el partido que me echo, no se quiénes son los aliados, los enemigos, los que piensan bonito y los que no lo hacen, Nimaira, Nimaira, ya tendremos nuestro rato, ya tendremos la pregunta, y estar listo a la escritura, para ver el horizonte y llamar sabiduría, mambear este partidito, tomarla con cautela y con el trabajo que nosotros los que estamos en este cuento del trabajito, pues tenemos que hacer, de lo contrario, que otra cosa tenemos que hacer? 

Paisajear los sentidos

La energía se revuelca y se conjuran los espíritus de manera sorpresiva, haciendo el de la historia un paisajear por los diferentes sentidos de la vida, por las identidades fragmentadas, por los pedacitos de historia, mirado en minucia, en la mirada que se aleja, en los truenos que suenan, en las memorias que se olvidan, las que pasan, y se las lleva el viento, los años, le va pasando eso que se llama tiempo, y se envejece y muere como materia mientras renace en otra frecuencia, traspasa una frontera que se lleva a la sabiduría y otra cosa que se sucede, de pronto es la playa de Byron Bay, las playas de Providencia, las lagunas lacandonas, la nostalgia del pacifico o la alegría de la caribeñidad, sea donde sea, vengase como se venga, pues se ha venido y se ha hecho lo facerido. Tiene mucho gusto esto que se escribe, la escritura es mas que todo un transcurrir que no necesariamente cuenta el movimiento del espacio y el tiempo, que no es parte de la historia, sino la cuenta, esas voces omniscientes que llevamos adentro, las que tratan de dictar la verdad de las cosas, las ideas fijas. 

Frívolo escribiente, se llena de lo transparente, y concentra, es por aquí y por allá. Rompo el estigma me sacudo con fuerza, retorno a las ideas, a la creatividad hacedora, al estímulo y la intuición de que las cosas pues por algún lado si son lo que creemos de ellas, y esa es precisamente la obra de la vida, llevarla a cabo, no se puede tener una mente derrotista, creer que todo se ha ido pa la chingada porque no es así, ahora es que es, y se demuestra en el hacer, y en la certeza de que todo son ciclos, que se auto repiten y suceden en un devenir que parece tener límites más allá del inmenso infinito. 

Dejémoslo que se haga, que venga y que suena, que empiece subiendo, para luego salir con la vocecilla que raya los papeles de la perfección, la belleza, la armonía griega en todo lo que ahí, la canción es creciente, viene cocinando un momento sórdido, que dice las cosas con ciertas ganas de salir por primera vez a volar, y sentir hacerlo por sí mismo. Así es la cosa, así mismo se lleva a cabo, dándole con paciencia, sintiendo con la ciencia, de esa manera, graniteando las cosas, dándole textura, dejando que aparezca sin tanto maniobrar.

El centro sustancial de la sustancia

Quizá me lo pueda imaginar, quizá no, en que se viene convirtiendo las trazas que recuerdan lo que vivo, pienso atrás y me vi artista, pienso ahora y me veo un investigador, lo que más me alegra, es que el antes y el ahora no existe, pues simplemente son, eso nos lleva, por la ecuación sincuanperfecta a las postrimerías donde todo merodeo es escapatoria de su propia escape, asi pero diferente, o lo mismo yo digo pero diferente, le aplicamos la paisana y tomamos lo bueno, que nada está escrito en el libro humano de la vida, sino en la mente misma de Dios, todo puede suceder… no escribo para planear, lo hago para conjurar, para sentir el momento cuando se vuela en la librería de las palabras, y se combinan solitas, como tripeándose en saltos de canguro, con una bolsita y cargando a su hijo, a Tomás, que tu camino sea venturoso y lleno de buenos momentos, aventuras chéveres, y acontecimientos provechosos. Para disciplinarlo hay que metaforizarlo, y yo lo quiero llevar, por eso sacamos los juguetes, los carritos y la dulzaina y nos vamos a jugar, vamos Tomi. El Payaso baja de la chimenea, y dispone su recta figura con movimientos armoniosos y recochológicos, nada tiene que ver con nada, pero todo tiene que ver con todo, baja el payasito y lo tratas de tomar en tus manos, entonces el payaso vuela y tu lo tratas de atrapar, estiras la manito y lo traes a tierra, donde la raíz comunica con el centro sustancial de la sustancia.

Póngale arracacha pa que sepa a bueno

Cuando cambia la dimensión, cuando cambia la canción, un ritmo suena, y lo hace decidir, al lado las letras inspiran y buscan sin cesar el colmo del Cesar, el que dice que si no hay nada bueno que escribir, para que escribir? Lucho con ese pensamiento y con el temor a simplemente encontrar y puntear una canción de Metal, esperar los platillos, alargar el final, como ese mismo que cuenta las historias que aquí no he contado aun.

En un constante que siempre regresa al punto de la angustia, hay me encuentro yo, porque he olvidado lo elemental, que no sé qué es esto o lo otro, lo que siempre ha estado ahí, esa magia de decir, de decir con razón. La poética decrece, y el tiempo se hace largo, pues aun este escribiente no divierte a su leyente, sino que lo enarbola de una lucha futil, como nadando contra corriente, recordando siempre que somos humanos y que revivimos en la historia que se dice y en la que no.
Se desfallece y me enajeno en una narrativa sin espíritu, como cumpliendo, cruzo los dedos y veo la cosa, me entrego a la creación eterna, a la que emerge de la clandestinidad y se va a al lugar de la historia, sueños de libertad, o de grandeza, el ego duele. 

Para que estudiar, hacer informes, y sentar estudios que no se sabe pa donde van, y que también dudo que sea lo que verdaderamente he querido sacar, es tiempo de recapacitar y de darle el sabio matiz, al escrito que sustente lo que una tesis de doctorado en este caso no pueda decir, sino prefiero hacer. Siempre he criticado a los oficinistas, y me he inclinado por andares más inesperados, es una cierta oficina, por supuesto, un espacio por lo menos más interesante. Que estupidez justificarse cuándo el tiempo de estas letras es eterno y se debe aprovechar para contar las majas historias que vienen del Océano, a una isla que vuelve a mi, como cuando zarpe hacia sus aguas en las cartas del Pen Friends, hasta allá llegaron mis poemas, navegaron lejos, y quien sabe en que han quedado, quizá en cenizas, quizá guardadas como la historia real de una persona que tan solo escribía lo que sentía, como si la vida hubiese perdido su deliciosa trivialidad, como más se ha de vivir?

Se navega todo el tiempo profundo y no se sale a la superficie a tomar un poco de aire. No desfallecer es la consigna, disfrutar y luchar con gozo, con amor, como si fuese la única vez que voy  a estar vivo, a veces me siento cansado, o quizá aceptando que muchas cosas simplemente pasen, como si no dependiera de mi nada, cuando no es asi, y aunque no pretendo pasar por encima de la misteriosa voluntad de la creación, todo se amplifica, separándose de la gran masa y haciéndose a su propio devenir, hacia una parte del Sur que se acerca a este otro continente Zelanda, continente que como decían los grandes navegantes, equilibra la tierra entre el sur y el norte, de por cierto, simplemente polos eléctricos invertidos. 


Venga y como viene eso que parece que las cosas se cuecen con aceitunas y alcaparras pa que coja sabor y nos sepa a bueno, échele guasca, póngale arracacha, que la poética de la papa se haga ajiaco  pa que sepa a bueno.