lunes, 26 de junio de 2017
jueves, 8 de junio de 2017
lunes, 1 de mayo de 2017
Partidito mambeado
En las postrimerías del partido, cuando el arbitro ha
pitado, el resultado ha quedado sentenciado, 1-1, 2-1, 0-0, o cualquier otro
marcador, ya no hay nada que hacer, solo seguir trabajando, como dice el
futbolista, continuar y pensar en el próximo partido. Y el próximo partido es
ahora, ya estoy jugando, ya lo estoy escribiendo, me está contando como parte
de su historia, actuando, decidiendo, riendo, caminando en el destino, feliz y
contento, a pesar del marcador, gane pierda o empate, el partido realmente no
ha terminado, cuando termina entonces?
En el principio y en el fin, en el eterno y grácil bucle, en
la ecuación de la entropía, la materia cambia, nosotros cambiamos, los
jugadores también y ahora parece que el partido nuevamente ha comenzado. Desde
la defensa se ve la figura del equipo, la estrategia planteada y a cada quien
hacer lo que puede por ella, tirito, pasecito, patadita y autogol, todo es
parte del momento, todo está en las posibilidades del partido, por eso me
escribo, por eso me mamoleo, me hago cuquita y sacaditas por aquí y por allá,
me enfrento a mí mismo, a mi ego, al que juega, al que quiere hacerme ver que
no agarro una, al que me quiere ver destruido, al que me quiere alabar, al que
me quiere ganar, o llevarme a la cima, quien quiera que seas, te respeto por tu
juego, porque me enseñas en extremos, y en contradicciones te entiendo, no
puede ser de otra forma, sino en binarios, que pasado por la entropía desatan
lo complicado, asi se torna la cosa, asi se siente ahora… no resultan muchas
claridades en el partido que me echo, no se quiénes son los aliados, los
enemigos, los que piensan bonito y los que no lo hacen, Nimaira, Nimaira, ya
tendremos nuestro rato, ya tendremos la pregunta, y estar listo a la escritura,
para ver el horizonte y llamar sabiduría, mambear este partidito, tomarla con
cautela y con el trabajo que nosotros los que estamos en este cuento del
trabajito, pues tenemos que hacer, de lo contrario, que otra cosa tenemos que
hacer?
Paisajear los sentidos
La energía se revuelca y se conjuran los espíritus de manera sorpresiva, haciendo el de la historia un paisajear por los diferentes sentidos de la vida, por las identidades fragmentadas, por los pedacitos de historia, mirado en minucia, en la mirada que se aleja, en los truenos que suenan, en las memorias que se olvidan, las que pasan, y se las lleva el viento, los años, le va pasando eso que se llama tiempo, y se envejece y muere como materia mientras renace en otra frecuencia, traspasa una frontera que se lleva a la sabiduría y otra cosa que se sucede, de pronto es la playa de Byron Bay, las playas de Providencia, las lagunas lacandonas, la nostalgia del pacifico o la alegría de la caribeñidad, sea donde sea, vengase como se venga, pues se ha venido y se ha hecho lo facerido. Tiene mucho gusto esto que se escribe, la escritura es mas que todo un transcurrir que no necesariamente cuenta el movimiento del espacio y el tiempo, que no es parte de la historia, sino la cuenta, esas voces omniscientes que llevamos adentro, las que tratan de dictar la verdad de las cosas, las ideas fijas.
Frívolo escribiente, se llena de lo transparente, y concentra, es por aquí y por allá. Rompo el estigma me sacudo con fuerza, retorno a las ideas, a la creatividad hacedora, al estímulo y la intuición de que las cosas pues por algún lado si son lo que creemos de ellas, y esa es precisamente la obra de la vida, llevarla a cabo, no se puede tener una mente derrotista, creer que todo se ha ido pa la chingada porque no es así, ahora es que es, y se demuestra en el hacer, y en la certeza de que todo son ciclos, que se auto repiten y suceden en un devenir que parece tener límites más allá del inmenso infinito.
Dejémoslo que se haga, que venga y que suena, que empiece subiendo, para luego salir con la vocecilla que raya los papeles de la perfección, la belleza, la armonía griega en todo lo que ahí, la canción es creciente, viene cocinando un momento sórdido, que dice las cosas con ciertas ganas de salir por primera vez a volar, y sentir hacerlo por sí mismo. Así es la cosa, así mismo se lleva a cabo, dándole con paciencia, sintiendo con la ciencia, de esa manera, graniteando las cosas, dándole textura, dejando que aparezca sin tanto maniobrar.
El centro sustancial de la sustancia
Quizá
me lo pueda imaginar, quizá no, en que se viene convirtiendo las trazas que
recuerdan lo que vivo, pienso atrás y me vi artista, pienso ahora y me veo un
investigador, lo que más me alegra, es que el antes y el ahora no existe, pues
simplemente son, eso nos lleva, por la ecuación sincuanperfecta a las
postrimerías donde todo merodeo es escapatoria de su propia escape, asi pero
diferente, o lo mismo yo digo pero diferente, le aplicamos la paisana y tomamos
lo bueno, que nada está escrito en el libro humano de la vida, sino en la mente
misma de Dios, todo puede suceder… no escribo para planear, lo hago para
conjurar, para sentir el momento cuando se vuela en la librería de las
palabras, y se combinan solitas, como tripeándose en saltos de canguro, con una
bolsita y cargando a su hijo, a Tomás, que tu camino
sea venturoso y lleno de buenos momentos, aventuras chéveres, y acontecimientos
provechosos. Para disciplinarlo hay que metaforizarlo, y yo lo quiero llevar, por eso sacamos los juguetes, los carritos y la dulzaina y nos
vamos a jugar, vamos Tomi. El Payaso baja de la chimenea, y dispone su recta
figura con movimientos armoniosos y recochológicos, nada tiene que ver con
nada, pero todo tiene que ver con todo, baja el payasito y lo tratas de tomar
en tus manos, entonces el payaso vuela y tu lo tratas de atrapar, estiras la
manito y lo traes a tierra, donde la raíz comunica con el centro sustancial de
la sustancia.
Póngale arracacha pa que sepa a bueno
Cuando cambia la dimensión, cuando cambia la canción, un
ritmo suena, y lo hace decidir, al lado las letras inspiran y buscan sin cesar
el colmo del Cesar, el que dice que si no hay nada bueno que escribir, para que
escribir? Lucho con ese pensamiento y con el temor a simplemente encontrar y
puntear una canción de Metal, esperar los platillos, alargar el final, como ese
mismo que cuenta las historias que aquí no he contado aun.
En un constante que siempre regresa al punto de la angustia,
hay me encuentro yo, porque he olvidado lo elemental, que no sé qué es esto o
lo otro, lo que siempre ha estado ahí, esa magia de decir, de decir con razón.
La poética decrece, y el tiempo se hace largo, pues aun este escribiente no
divierte a su leyente, sino que lo enarbola de una lucha futil, como nadando
contra corriente, recordando siempre que somos humanos y que revivimos en la
historia que se dice y en la que no.
Se desfallece y me enajeno en una narrativa sin espíritu,
como cumpliendo, cruzo los dedos y veo la cosa, me entrego a la creación eterna,
a la que emerge de la clandestinidad y se va a al lugar de la historia, sueños
de libertad, o de grandeza, el ego duele.
Para que estudiar, hacer informes, y
sentar estudios que no se sabe pa donde van, y que también dudo que sea lo que
verdaderamente he querido sacar, es tiempo de recapacitar y de darle el sabio
matiz, al escrito que sustente lo que una tesis de doctorado en este caso no pueda
decir, sino prefiero hacer. Siempre he criticado a los oficinistas, y me he
inclinado por andares más inesperados, es una cierta oficina, por supuesto, un
espacio por lo menos más interesante. Que estupidez justificarse cuándo el
tiempo de estas letras es eterno y se debe aprovechar para contar las majas
historias que vienen del Océano, a una isla que vuelve a mi, como cuando zarpe
hacia sus aguas en las cartas del Pen Friends, hasta allá llegaron mis poemas,
navegaron lejos, y quien sabe en que han quedado, quizá en cenizas, quizá
guardadas como la historia real de una persona que tan solo escribía lo que
sentía, como si la vida hubiese perdido su deliciosa trivialidad, como más se
ha de vivir?
Se navega todo el tiempo profundo y no se sale a la
superficie a tomar un poco de aire. No desfallecer es la consigna, disfrutar y
luchar con gozo, con amor, como si fuese la única vez que voy a estar vivo, a veces me siento cansado, o
quizá aceptando que muchas cosas simplemente pasen, como si no dependiera de mi
nada, cuando no es asi, y aunque no pretendo pasar por encima de la misteriosa
voluntad de la creación, todo se amplifica, separándose de la gran masa y haciéndose
a su propio devenir, hacia una parte del Sur que se acerca a este otro
continente Zelanda, continente que como decían los grandes navegantes,
equilibra la tierra entre el sur y el norte, de por cierto, simplemente polos
eléctricos invertidos.
Venga y como viene eso que parece que las cosas se cuecen
con aceitunas y alcaparras pa que coja sabor y nos sepa a bueno, échele guasca,
póngale arracacha, que la poética de la papa se haga ajiaco pa que sepa a bueno.
Lo inesperado III
Siempre lo inesperado es lo mejor que nos puede pasar, la
buena noticia es que todo es inesperado, incluso lo que creemos esperado. De
esto se ha hablado, y parece parte de una disertación que se ha hecho tantas
veces que siempre recuerda que es importante terminar lo que se comienza, y
siempre de la mejor manera. Esto viene a colación porque en estos últimos días
las cosas de la vida han tenido que decantarse, y cristalizar piedras,
minerales, aparecer rubís y formar pequeñas topologías con las aristas de la
historia, siempre invocando la conexión que nos comunica con esas artes de la
conjurología, que no paran y tienen un efecto certero en la vida que se vive. Así,
como se ensanchan las herramientas de la mente, proyectando autopistas que
viajan el holón, asi mismo las manos tiemblan y la cabeza duda, aunque haya
siempre que levantarla, es humano muy humano. Y la historia aunque de color
rosa no sea, deja a la confrontación subsistir en el ámbito del dialogo y el
respeto a eso que llaman la ley, que entre mas cercana a la de Dios, pues mejor
puede estar, al menos mientras estemos vivos aceptemos las diferencias y vivamos
el desenlace de la historia con calma, sin ofender, sino simplemente corregir y
adaptarnos al mejor camino. Es camino y
es libertad, asi debe de ser hasta que pasemos a pasar revista.
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