(2011)
Mirar atrás bajo el riesgo de volver a ver adelante, ver adelante con la esperanza de que lo de atrás salga nuevamente; poder sanar un rencor, reencontrarse con el amigo que no responde ni en el Facebook, volver a celebrar esas gambetas que alguna vez vi hacer al de camiseta azul: bellos recuerdos, pero eso son, recuerdos, porque el presente habla de otras maneras, como payasos, gestores, mirones, creadores, de mil y mil formas que no se agotan en posibilidades, porque cualquier cosa es posible; los sueños se realizan y todo es un arco iris al final de la historia. Pero no sé por qué insisto en mirar atrás, en recapitular la película y componer donde siento que se descompuso; si alguna vez has de leer este artículo, sabes que estoy hablando de ti y de todos los otros muchos que alguna vez aparecieron en mi camino y que ahora llevan un rumbo lejos de este que recorro. Si en la vida no todo se encuentra, aunque casi que sí lo hace, cuando llegue la muerte seguramente tendremos la oportunidad de pedir disculpas y sanar la herida, de reconocernos como éter y nada más que éter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario