(2014)
A veces sueño como que ya, la continuidad del espíritu creador toma el dominio de la situación y no lo suelta en ningún momento, porque lo hace y lo hace diariamente; a veces sueño con ese momento, de vivirlo, de tenerlo. Abro los ojos y veo que todo sucede, pero en parte, porque en la otra no sucede, y el reloj avanza, y la mente configura el tiempo, atrae el fin y lo hace su presente. En ese momento todo se torna extraño, como si no se pudiera malgastar el valioso tiempo en dejar y buscar, a la misma razón, lo que quiere realmente, enfrascándose en un augurio que, como himno nacional, habla de viejas batallas, pero de pocas realidades. Preparar el corazón y afinar las artes de la vida no se trata de buscar lo bello por lo bello, ni de volverse un farsante de la escena social; la búsqueda es verdadera, el chequeo es verdadero, el florecimiento es una misión y no más que una misión. Hacerlo es la mejor opción; dejarlo es una sinrazón.
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